Free Karen Marin!

Below we republish a report about the Argentinean working-class prisoner Karen Marin. She is a member of the women’s self-defense organization “Defensorías de Genero” as well as of the Trotskyist organization “Convergencia Socialista”. She has been arrested because she actively defended herself against an armed assault by seven robbers. She had been in prison for several months and is now under house arrest.

 

The RCIT stands in full solidarity with Karen Marin and demands her immediate release as well as the drop of all charges!

 

We have republished the article from a website of Convergencia Socialista: http://libertadescs.blogspot.com/2021/01/karen-marin-otra-causa-armada.html


 

 

 

 

 

Karen Marín, otra causa armada

 

 

 

Por corresponsal, 6.1.2021, http://libertadescs.blogspot.com/2021/01/karen-marin-otra-causa-armada.html

 

 

 

A cuadras de la estación Darío y Maxi, la joven  Karen Marín de tan solo 20 años pasas sus días ansiando la libertad para hacer su vida y recorrer, entre otros lugares, las calles de su barrio en San Francisco Solano. Una escalera angosta nos lleva a la terraza donde nos recibe rodeada de plantas y animales, que son junto a la familia, estudio y militancia, su principal sostén para no caer en una situación de angustia debido a la pérdida de libertad. 

 

Víctima de una causa armada, hoy Karen es en realidad una presa política, porque ha sido detenida por algo que al régimen le causa escozor, como ha sido ejercer su legítimo derecho a la defenderse del ataque de una patota. Las causas armadas no son un fenómeno aislado, sino que forman parte de la política sistemática del aparato represivo, que funciona no para frenar los "delitos" en general, sino principalmente para reprimir y amedrentar a lxs de abajo. 

 

Una investigación realizada entre 2000 y 2001 por la Comisión Investigadora de Procedimientos Policiales Fraguados, detectó la existencia de decenas de causas penales inventadas por la Policía Federal Argentina (PFA) sólo en la Ciudad de Buenos Aires y con la finalidad "administrativa" de construir "estadísticas" para responder a las demandas políticas o institucionales y, de esa manera, justificar la existencia de este aparato represivo corrupto hasta la médula.

 

Organismos de derechos humanos han indicado muchas veces que la policía, tanto esta como las que responden a los gobiernos provinciales o distritales, suelen inventar, manipular u ocultar pruebas, con el simple objetivo de dirigir las investigaciones de delitos que efectivamente ocurrieron hacia personas determinadas, particularmente las de menos recursos. Por esto, cientos de personas inocentes  permanecen detenidas durante años, mientras que los responsables -políticos, empresarios, grandes mafiosos o los propios policías- ni si quiera son investigados.

 

En ese sentido, la policía cuenta con la posibilidad -arbitraria y discrecional- de construir la "primera  versión de los hechos", utilizando esa facultad para introducir testigos, sugerir hipótesis, realizar reconocimientos fotográficos y todo tipo de maniobras por fuera del control de los propios fiscales y jueces, para darle forma a los expedientes, sobre los que se realizan los juicios. ¡Por eso, algunos patrulleros cuentan con su propio “kit de causas armadas”, que incluye bolsitas con droga y un revólver, que suelen "plantar" en el lugar de los hechos. 

 

“La policía arma causas porque hay condiciones que lo hacen posible”, dice Luciano Coco Pastrana, abogado del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Este tipo de causas alcanzó relevancia mediática con el caso de Fernando Carrera, que fue condenado a 30 años de prisión por un crimen que no cometió. Fue tan escandalosa que motivó a Enrique Piñeyro a filmar una película, que se llamó "El Rati Horror Show". Este mismo director de cine, fundó después la rama argentina de Innocence Project, una ONG  que defiende a presos inocentes, como Carrera, que fue declarado inocente por la Corte Suprema de la Nación en 2016.

 

La causa contra Karen

 

Karen, después de abrirnos las puertas de su casa y recibirnos junto a su familia, nos cuenta acerca de su causa: "En el 2019 acompañe a mi pareja a una cuadra de mi casa en Solano para que tomara el colectivo, donde fuimos abordados por siete delincuentes que nos arrinconaron, de los cuales me defendí. Ese mismo día fueron a mi casa, buscando amedrentarme, a través de un auto desde el cual nos lanzaban amenazas. 

 

Rápidamente realizamos denuncias en la comisaria, pero el 20 de Noviembre del 2019 la brigada de Quilmes llegó con una orden de allanamiento y detención, acusándome de "robo agravado con uso de arma blanca y lesiones graves". Desde ahí me llevaron a la brigada, donde permanecí una semana, estando los dos primeros esposada a una silla y después en el calabozo, durmiendo en el piso. Al quinto, con la negativa a excarcelarme, me llevaron a Melchor Romero al sector de residentes, aunque sin tener antecedentes policiales. 

 

La justicia habla de mí pasar por la cárcel como un error administrativo, ya que las personas sin antecedentes deben ir a los pabellones de refugio o conducta. Lo que pasa es que el que me acusa tiene un hermano que es parte del sistema judicial, donde cuenta con la impunidad de armar este tipo de causas para protegerse y seguir en libertad, a pesar de ser uno de mis agresores, como si nada hubiera pasado mientras yo padezco el encierro.

 

¿Cómo fueron tus días en el penal?

 

Estuve tres meses en población, pasando las fiestas y cumpleaños. Ahí empecé a organizar un proyecto de escuela de peluquería para las detenidas, porque es uno de mis oficios. Pasaba veintiún horas de encierro total, por eso era importante mantenerme ocupada, para lo cual participé en talleres de escritura, fomentando esta práctica junto con la lectura entre mis compañeras. Al ser estudiante terciaria de Historia también encaré la terea de transmitir mis conocimientos, explicando el rol de las instituciones bajo este sistema. 

 

En la cárcel conocí a muchísimas personas que como yo sufren las peripecias del sistema judicial y su política represiva. Más tarde, gracias a la lucha conquistamos primero mi arresto domiciliario y después el traslado para estar con mi familia. ¡Ahora queda la instancia final, que es ganar definitivamente mi libertad! A partir de todo esto, me fui dando cuenta de que estas instituciones no están para protegernos sino para seguir perpetuando un régimen de impunidad

 

¿Cómo era tu vida antes de la causa armada?

 

Mi vida antes de esto era muy distinta, porque activo en el ámbito cultural, siendo  parte de un espacio denominado Sudaka, ubicado en Solano, donde como del Hip Hop organizaba diferentes eventos allí y en distintas plazas de Quilmes, Burzaco, Lanús, Varela Entendiendo al arte como una herramienta que puede ser importante para brindar solidaridad, entre otras cosas proponíamos una entrada solidaria, como la entrega de alimentos para ayudar a los comedores. 

 

De no estar hoy privada de mi libertad yo estaría trabajando en la peluquería, que abría a las 9 y cerraba a las 18, yendo después al profesorado hasta las 22. Cursaba en el Instituto 83 de San Francisco Solano, pudiendo continuar este año de manera virtual, dando algunos finales y encarando un curso sobre cooperativismo, que finalmente terminé. En ese marco, hubo un cambio enorme en mi familia, que siendo impulsada a activar en la calle por mi libertad y a acompañar a otras causas y luchas, la convirtió en un núcleo militante, algo que yo ya hacía y que hoy nos une aún más.

 

Ocupo mi tiempo pensando nuevas ideas para la campaña por mi libertad, conectándome con gente que ha vivido situaciones similares. Siempre resalto a aquellos/as que hoy no pueden tener voz, como Cristina Vázquez que estuvo 11 años presa, en un caso que llegó a trascender. ¡Cuando consiguió su libertad, no pudo superar la situación y se suicidó! No tenía trabajo ni estudio, la justicia, que es de clase, la castigó eso. Es que estamos ante una justicia patriarcal, que se maneja de forma atroz con las mujeres, con leyes creadas por los hombres, por eso el peso de la ley sobre nosotras es enorme.

 

¿Cómo sigue la campaña por tu Libertad?

 

Hoy la campaña por mi libertad  ha crecido, contexto en el que me asumo como una presa política, porque mi detención responde a una política de estado, que es sostenida y defendida  por los distintos gobiernos de turno. Muchas organizaciones se han expresado por mi libertad, incluida Norita Cortiñas, que forma parte de las Madres de Plaza de Mayo. Además de movilizar estamos impulsando una campaña de firmas, que fue presentada ante el Juez.

 

Ahora yo soy militantes de Defensorías de Genero, una organización feminista, y también de Convergencia Socialista. En las últimas marchas -de fin del año pasado- cientos de manifestantes se concentraron frente a las puertas del Juzgado de Quilmes. ¡A ellos y ellas quiero agradecerles e invitarlos/as para que se sigan sumando, asumiendo que lo que me pasó a mí puede ocurrirle a cualquier trabajador/a o joven! Es clave unirnos y luchar, porque de lo contrario resulta difícil hacerle frente a la policía y a todo el sistema judicial. Pueden seguir la causa y la campaña a través de la página de Facebook: Libertad para Karen Marín y la de Defensorías de Géneros.