Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo X.)

X. Blanqueamiento revisionista: China y Rusia son semicolonias en lugar de grandes potencias (LIT/UIT/FT)

 

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Por razones técnicas, solo se pueden ver en la versión pdf del libro que se puede descargar aquí.

 

 

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

 

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Varias organizaciones que se adhieren a la ideología del trotskismo rechazan el sinsentido reaccionario de que la restauración capitalista en Rusia y China no se ha completado. Rechazan correctamente el blanqueo estalinista de las clases dominantes en China y Rusia. Sin embargo, no comparten nuestra caracterización de China y Rusia como potencias imperialistas. Esto, en nuestra opinión, contiene el peligro de abrir objetivamente la puerta a prestar apoyo a estos estados en la rivalidad de las Grandes Potencias.

 

Tomemos, por ejemplo, dos organizaciones trotskistas grandes, de la tradición centrista de Nahuel Moreno, ambas basadas principalmente en América Latina: la "Liga Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional" (LIT-CI) y la "Unidad Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional” (UIT-CI).  [1]

 

Como observamos en nuestro folleto publicado recientemente sobre la revolución siria y la rivalidad entre las grandes potencias, se oponen correctamente tanto a las intervenciones militares de Rusia como a las de Estados Unidos en Siria. Sin embargo, en sus declaraciones sobre este tema, solo caracterizaron a las potencias occidentales como "imperialistas", pero se abstuvieron de hacerlo por Rusia. [2]

 

Estos no fueron descuidos accidentales sino un resultado lógico de su análisis teórico. Los liderazgos tanto de la LIT como de la UIT han declarado repetidamente en artículos teóricos que consideran a China y Rusia no como potencias imperialistas sino como grandes países semicoloniales como Brasil, México e India.

 

LIT: ¿China es comparable con Brasil, India o México?

 

Veamos primero los argumentos de los camaradas de la LIT.

 

"Este ejemplo demuestra que las multinacionales están utilizando la economía china para super-explotar el mundo, al tiempo que convierten a China en una semicolonia del imperialismo mundial, una condición de sumisión que conduce a inmensas contradicciones que explotarán en los próximos años. (...) Y luego surgió un mito: China será la nueva superpotencia global, seguida de nuevas potencias regionales: Brasil, Rusia, India, México, Sudáfrica, etc. Es cierto que estos países tienen una relación privilegiada con el imperialismo.; sin embargo, esta relación presupone su subordinación a las transnacionales: son parte del proceso de recolonización." [3]

 

Ven a China como una especie de subsidiaria del imperialismo estadounidense, como demuestran las siguientes citas.

 

"Se produce así una combinación histórica inédita: el propio aparato estalinista que había dirigido la revolución y la construcción del Estado obrero burocratizado no solo restaura el capitalismo sino que continúa en el poder después de haberlo hecho. Solo que ahora ya no defiende las bases económicosociales del Estado obrero sino que está al servicio del capitalismo imperialista. (...) Nos hemos referido al “funcionamiento en tándem” de las economías estadounidense y china. Pero no se trataba de dos “locomotoras” iguales y equivalentes. Una era la principal y dominante (EEUU), la otra era subsidiaria y dominada (China). China se transformó en la “fábrica del mundo” pero no como potencia dominante sino como país subordinado, en un modelo de acumulación dominado por los capitales imperialistas. Desde este punto de vista, el funcionamiento global del modelo es similar al de los países semicoloniales más fuertes, como el Brasil. (... ) Además de caracterizarlo como capitalista, por el tipo de funcionamiento del modelo de acumulación que hemos analizado, debemos definirlo como un capitalismo dependiente ya que ambas puntas del proceso (inversiones y exportaciones) son controladas por los capitales imperialistas." [4]

 

“¿China es un país imperialista?

 

Esta realidad que hemos descrito lleva a muchos analistas a considerar a China “la potencia emergente del siglo XXI”. O, en la visión de muchos marxistas, como un nuevo país imperialista o subimperialista (imperialista pero dependiente de un imperialismo más fuerte).

 

Esta última caracterización se asienta en el siguiente razonamiento: dado que Lenin (en su famoso libro sobre este tema) definió que el rasgo central del imperialismo es la exportación de capital financiero, aquellos países que tienen empresas que lo hacen (y así extraen plusvalía de otros) adquieren un carácter imperialista. Este razonamiento se aplica no solo a China, sino también a otros países como el Brasil.

 

Creemos que esta caracterización está equivocada, porque parte de absolutizar un elemento (existencia de empresas que exportan capitales) para definir mecánicamente al conjunto del carácter de ese país y su ubicación en la “jerarquía internacional”.

 

Pero si observamos con mayor profundidad, encontramos que, en el actual estadio de desarrollo del capitalismo, existen empresas de este tipo incluso en países que nadie puede caracterizar como imperialistas. En Perú, por ejemplo, el Grupo Romero tiene inversiones en más de 20 países. Empresas chilenas (a partir de la acumulación de los fondos privados de pensión) han hecho fuertes inversiones en el sector energético argentino, y la empresa de aviación LAN ha comprado la brasileña TAM. En Argentina, empresas de alimentación (como Arcor y La Serenísma) o siderúrgicas (Techint) poseen inversiones y plantas en varios países latinoamericanos. En el Brasil (por el tamaño del país y de la economía) el número aumenta, y empresas como Petrobras y la frigorífica Friboi incluso han comprado plantas productoras y negocian en países imperialistas.

 

Es cierto que estas empresas actúan como multinacionales (de modo similar a las empresas imperialistas): extraen plusvalía de sus inversiones en el exterior; en muchos casos, también saquean recursos naturales y envían gran parte de sus ganancias a la casa matriz. Pero es necesario ubicar esta realidad en el contexto de conjunto del país de origen. Debemos analizar si esa plusvalía obtenida en el exterior es el eje principal alrededor del cual gira la economía del país o, por el contrario, solo representa un elemento contradictorio (y privilegiado) en un proceso general, en el cual ese país entrega la mayoría de la plusvalía obtenida a los países centrales (a través de la remesa de ganancias de las empresas imperialistas, el pago de la deuda externa, el saqueo de recursos naturales, etc.). Para nosotros, esa es claramente la situación de Perú, Chile, Argentina, y también del Brasil.

 

El caso de China es más complejo, tanto por el volumen de capital de que disponen el Estado y la burguesía china (y el tamaño de las inversiones que realiza en el exterior) como por la autonomía financiera relativa a la que nos hemos referido. Pero el modelo económico chino no funciona alrededor de esa plusvalía obtenida en el exterior sino que, por el contrario, entrega la mayor parte de la plusvalía extraída en el país al capital financiero imperialista.

 

Si analizamos las inversiones chinas realizadas, vemos que la mayor parte son para mantener sus reservas monetarias o para garantizarse la provisión y el transporte de las materias primas y los alimentos que importa. De modo secundario, buscan dar algún alivio a la superproducción de acero, construcción y productos mecánicos que tiene el país. Son subsidiarias y están subordinadas al modelo de acumulación de conjunto, y están a su servicio. Es decir, en última instancia, sirven para garantizar plusvalía al imperialismo.” [5]

 

 La LIT mantiene esta posición incluso ahora, cuando ha comenzado la Guerra Comercial Global entre Estados Unidos y China.

 

Nos hemos referido al “funcionamiento en tándem” de las economías estadounidense y china. Pero no se trataba de dos “locomotoras” iguales y equivalentes. Una es la principal y dominante (EEUU), la otra es subsidiaria y dominada (China). China se transformó en la “fabrica del mundo” pero no como “potencia dominante” sino como país subordinado, en un modelo de acumulación dominado por los capitales imperialistas. Desde este punto de vista, el funcionamiento global del modelo económico chino es similar al de los países semicoloniales más fuertes, como el Brasil.” [6]

 

Entonces, en resumen, la LIT imagina que China es un país semicolonial que está súper explotado por las potencias imperialistas estadounidenses (y otras).

 

UIT: ¿China está súper explotada por el imperialismo?

 

Los camaradas de otra gran tendencia Morenista, la UIT-CI, comparten básicamente el mismo enfoque metodológico. La UIT, como lo demuestra la cita a continuación, también caracteriza a China y Rusia no como una potencia imperialista sino como una semi-colonia.

 

La definición de China como país capitalista tiene sus peculiaridades, partiendo que es un país en donde se restauró el capitalismo y sigue gobernado por el PCCh, un partido estalinista. No es un país imperialista porque ha sido semicolonizado por las grandes multinacionales del mundo imperialista (yanquis y europeas) que predominan, y por su total dependencia de sus exportaciones a esos países. Es una gran semicolonia respecto al imperialismo, como lo son, por ejemplo, Brasil, India o Rusia, salvando las diferencias.[7]

 

Y, al igual que sus camaradas de la LIT, la UIT también mantiene esta posición incluso ahora, cuando la Guerra Comercial Global demuestra que China es realmente capaz de desafiar a la mayor potencia imperialista del mundo.

 

China y su inserción en el mercado global

 

(...) Cuarenta años más tarde, la economía china pasó de representar el 1,8% del mercado mundial al 18,2%, pero el costo de asociarse a grandes multinacionales y subordinarse a los planes imperialistas fue pagado por la pérdida de esas conquistas históricas y la vuelta a una brutal desigualdad social, megacorrupción y superexplotación, con jornadas de trabajo extenuantes y sueldos miserables bajo un régimen de dictadura capitalista de partido único. Sucesivas huelgas obreras en los últimos años, como la de Dongguan en 2014, la mayor en la historia de la República Popular China, ponen en cuestión el modelo de explotación de la dictadura china y su falso "socialismo con características chinas"." [8]

 

Como hemos demostrado anteriormente (así como en muchos otros estudios), la evaluación Morenista de China y Rusia como países subordinados y súper explotados a merced del imperialismo estadounidense es una caricatura de la realidad. China se ha convertido en el retador más importante de Estados Unidos como potencia hegemónica del mundo. Ya ha superado a todas las otras potencias imperialistas (como Japón o los estados de Europa occidental). Si bien el capital extranjero jugó un papel importante en el pasado, este se ha reducido considerablemente. Si bien la participación de la inversión extranjera directa en la formación de capital fijo de China fue de aproximadamente el 17% en 1994, solo ha sido de aproximadamente el 2,5% en 2014. [9]

 

Rusia, aunque económicamente más débil que China, también ha demostrado ser capaz de desafiar la dominación occidental en el Medio Oriente. Entonces, preguntamos a los principales camaradas de la LIT y la UIT: ¿cómo explican que Rusia y China, estas supuestas colonias del imperialismo estadounidense, logran desafiar la supremacía de Washington? ¿Cómo explican que Putin haya logrado poner a Siria bajo su control y expandir la influencia de Moscú a expensas de Estados Unidos? ¿Cómo explican que China se esté convirtiendo en uno de los mayores inversores extranjeros en África, Asia y América Latina, si no el más grande, y que su peso político aumenta constantemente ante la fuerte irritación de la Administración de Estados Unidos?

 

Desafortunadamente, todos estos cambios fundamentales en el capitalismo mundial en las últimas dos décadas parecen haber pasado completamente desapercibidos para los líderes de la LIT y la UIT. Trotsky comentó una vez: “Lo que caracteriza a una genuina organización revolu­cionaria es sobre todo la seriedad con la que trabaja y pone a prueba su línea política con cada nuevo giro de los acontecimientos.” [10] ¡Sería muy útil para los camaradas de la LIT y la UIT tener en cuenta este consejo!

 

Cualquier equivalencia de semicolonias como Brasil o India con Rusia o China es completamente absurda. Como hemos demostrado en otros trabajos, la economía de Rusia está dominada por monopolios nacionales. [11] Sectores clave como el petróleo, el gas, la banca y el metal están controlados por algunas grandes corporaciones que generalmente están estrechamente vinculadas con el estado. Según un cálculo de 2004, los 22 monopolios rusos más grandes emplean al 42% de la fuerza laboral y representan el 39% de las ventas, mientras que el estado capitalista (tanto regional como federal combinado) emplea otro 21% de la fuerza laboral y representa un 36% adicional de las ventas. Por otro lado, las corporaciones extranjeras emplean solo al 3% de los trabajadores rusos y venden solo el 8% de los bienes y servicios producidos en el país. [12]

 

China, como hemos demostrado en detalle, es el hogar del segundo mayor número de corporaciones multinacionales en el mundo (solo detrás de los EE. UU.). Al mismo tiempo, la participación del capital extranjero en el mercado de valores chino es de solo alrededor del 5% y alrededor del 2% en el mercado de bonos chino. [13] Arthur Kroeber, autor de un importante estudio sobre la economía de China, concluye que "las empresas estatales representan aproximadamente el 35 por ciento del PIB (...), las empresas privadas nacionales representan aproximadamente el 60 por ciento del PIB y las empresas controlados por inversores extranjeros representan el 5 por ciento restante más o menos". [14] En resumen, China no está dominada por capital extranjero, sino que domina a otros países.

 

A diferencia de Rusia y China, Brasil siempre ha estado dominado no por monopolios nacionales sino extranjeros. Hemos descrito esto con más detalle en nuestro libro The Great Robbery of the South. Un estudio de Brasil en la década de 1960 demuestra que 31 de las 50 empresas privadas más grandes estaban controladas por el capital imperialista. De 276 grandes empresas, más de la mitad estaban controladas por propietarios extranjeros. [15]

 

Desde el momento de estos estudios, la imagen no ha cambiado. Hoy, las corporaciones imperialistas controlan casi la mitad del comercio exterior de Brasil y más de la mitad de las 500 empresas privadas más grandes de Brasil: “Las altas entradas de IED han significado un aumento en la participación extranjera en la economía brasileña. (...) Las corporaciones extranjeras también aumentaron su participación en el comercio exterior del país, alcanzando el 41,3% de las exportaciones y el 49,3% de las importaciones. El papel del capital extranjero es aún más fuerte cuando consideramos solo las grandes empresas. Entre las 500 empresas privadas brasileñas más importantes, las que se encuentran bajo control extranjero representaron el 41,2% de las ventas en 1989. Esta participación aumentó al 49,9% en 1997 y, en 2003, alcanzó el 51,7%.[16]

 

FT: ¿Rusia y China no pueden convertirse en imperialistas sin una gran guerra?

 

La Fracción Trotskista - IV Internacional (FT), cuya fuerza principal es el Partido Socialista de los Trabajadores (PTS) en Argentina, también rechaza la caracterización de Rusia y China como imperialistas. Al igual que las declaraciones de otros centristas, la declaración de la FT sobre los recientes acontecimientos en Siria utiliza el término "imperialista" sólo cuando se trata de las acciones de las potencias estadounidenses y occidentales, pero no cuando mencionan la guerra de agresión de Putin. [17] De nuevo, esto no es un accidente, como se puede ver en documentos más elaborados de la FT.

 

Esto se hace evidente a partir de una declaración de Philippe Alcoy, líder del FT en Francia. Este camarada escribió en abril de 2018:

 

 Con la crisis económica internacional de 2007-2008, esta situación comenzó a cambiar. El fracaso de la invasión de Irak y Afganistán liderada por Estados Unidos marcó un declive relativo pero real en la hegemonía mundial del imperialismo norteamericano, incluso si hoy no existe una nueva potencia imperialista para desafiar a Estados Unidos.

 

Es en este contexto que debemos entender esta nueva ofensiva de las potencias occidentales contra Rusia. No es que Rusia esté desafiando la hegemonía de Estados Unidos (está muy lejos de eso). No estamos en una "nueva Guerra Fría". Al final, el conflicto ni siquiera es entre Rusia y "Occidente". Es un movimiento de los EE. UU. para evitar que cualquier potencia internacional o alianza internacional desafíe su hegemonía como la principal potencia imperialista. (...)

 

Rusia no es realmente una potencia imperialista, sino una potencia regional capaz de influir en algunos asuntos internacionales. Su poder militar y sus posiciones en organizaciones internacionales (heredadas principalmente del período soviético) crean la "ilusión de superpotencia mundial". Pero desde el final de la Guerra Fría, la economía rusa se ha vuelto casi completamente dependiente de la producción y exportación de gas y petróleo (cuya tecnología se importa en gran parte de los países imperialistas); su principal área de influencia es el antiguo espacio soviético; el papel central que juega hoy en Siria es principalmente el resultado del gran golpe que recibió en Ucrania en 2014. Además, con la ofensiva occidental, Rusia se está convirtiendo en un “estado paria”.[18]

 

Esta afirmación es completamente absurda y refleja el fracaso de la FT en comprender la dinámica fundamental del período histórico actual. Si bien, de hecho, la creciente rivalidad entre las grandes potencias imperialistas y, en particular, el desafío de la hegemonía estadounidense por parte de Rusia y China son características clave de la situación mundial, la FT simplemente niega esta realidad. Dice: "hoy no hay un nuevo poder imperialista para desafiar a los Estados Unidos".

 

Bueno, si supuestamente no hay ningún desafío para EE. UU., les preguntamos a los camaradas, ¿cómo explican que se avecina una Guerra Comercial Global entre EE. UU. y China? Si esto no es un desafío, ¿qué es un desafío? ¿Y los camaradas de la FT quieren negar el hecho de que Rusia ha superado efectivamente a Estados Unidos en las negociaciones en Siria, un área clave de la dinámica política en el Medio Oriente? (La explicación de la FT sobre el papel de Rusia en Siria de que esto “es principalmente el resultado del gran golpe que recibió en Ucrania en 2014" Carece de lógica. Si Rusia se vio debilitada por los acontecimientos en Ucrania, ¿por qué debería, como resultado de eso, ser capaz de dominar en Siria?) De la misma manera, juega un papel influyente en otras potencias clave en el Medio Oriente como Irán y Turquía. Y en Europa del Este y Asia Central, Rusia también puede desafiar a EE. UU.

 

Lo mismo ocurre con China. Si bien la FT admite que China tiene ciertas "características imperialistas", afirma que ni Rusia ni China han creado una "clase capitalista independiente". [19] Por lo tanto, en el caso de China, no hablan de la “clase dominante” sino de la “burocracia dominante”. La siguiente cita, tomada del documento político central adoptado en su conferencia internacional celebrada recientemente, demuestra que el FT afirma que Rusia y China son demasiado débiles y atrasados para desafiar a los EE. UU. Ellos niegan explícitamente que China pueda convertirse en una potencia imperialista "por la vía pacífica”, es decir, sin una guerra previa importante y victoriosa contra el imperialismo estadounidense.

 

"En los últimos años China viene profundizando rasgos imperialistas. (...) En síntesis hoy China no disputa el liderazgo mundial a Estados Unidos que seguirá siendo la principal potencia imperialista por los próximos años. El PBI per cápita de China sigue siendo muy inferior En el plano militar aunque China está modernizando sus Fuerzas Armadas la disparidad sigue siendo abrumadora, lo mismo en el terreno tecnológico. Y ni en China ni en Rusia, por las particularidades de la restauración, se han consolidado aún una clase capitalista y sigue primando el rol del estado. (....) Existe un doble desafío: China quiere salir de las limitaciones que la economía mundial imperialista le impone y, al mismo tiempo, Estados Unidos trata de quebrar a China. (....)" [20]

 

Desde luego, China y Rusia están "atrasados", en comparación con los Estados Unidos y otras potencias occidentales, cuando miramos su PIB per cápita. Pero, como hemos demostrado en varios estudios, así como en este libro, tales discrepancias entre los estados imperialistas a menudo han sido el caso y no contradicen la naturaleza imperialista de tales Grandes Potencias “atrasadas”. Recordamos a los camaradas de la FT que esa desigualdad entre las Grandes Potencias siempre existió en la época del imperialismo.

 

Es cierto que el imperialismo estadounidense, en principio, sigue siendo superior a sus rivales, incluidos Rusia y China. Pero la verdad siempre es concreta, como le gustaba decir a Lenin. Sí, Estados Unidos es la mayor potencia económica y militar. Sin embargo, al mismo tiempo está sobrecargado por las responsabilidades globales como ex hegemón absoluto del mundo. Al contrario de Rusia y China, la clase dominante de Estados Unidos está amargamente dividida.

 

Para hacer una comparación: Estados Unidos es como una gran bestia herida. Rusia y China son como tigres más pequeños que, al contrario que su rival, están en forma y son rápidos. Bajo tales condiciones, la superioridad de los Estados Unidos se vuelve más relativa y limitada.

 

La tesis de que China (o Rusia) no puede convertirse en potencias imperialistas "por la vía pacífica" no es nueva. Ya lo ha dicho en contra la CCRI/RCIT otro grupo latinoamericano. Como ya respondimos a estos camaradas, consideramos que esa posición es fundamentalmente errónea. Por supuesto, nunca ha habido y nunca podrá haber una coexistencia pacífica entre potencias imperialistas a largo plazo. Este es un pilar de la teoría marxista como siempre lo hemos señalado.

 

Pero, ¿por qué los camaradas de la FT insisten en que debe haber una guerra antes de que un estado pueda convertirse en una potencia imperialista? ¿Dónde dijeron Lenin o Trotsky tal cosa? Estados Unidos, Japón y la UE han disminuido en las últimas décadas sin una guerra mundial. (Ver, por ejemplo, la Figura 30, que demuestra el declive de las Grandes Potencias occidentales de EE. UU., Alemania y Japón en las últimas décadas). En el mismo período, pueden surgir y han surgido nuevas grandes potencias.

 

 

 

Gráfico 30. Participación en las exportaciones mundiales de mercancías, 1948-2017 (en porcentaje) [21]

 

 

 

 

 

Además, quisiéramos recordar a los camaradas que el propio Lenin señaló explícitamente la posibilidad del surgimiento de nuevas potencias imperialistas: “El capitalismo está creciendo con la mayor rapidez en las colonias y en los países de ultramar. Entre estos últimos, están surgiendo nuevas potencias imperialistas (por ejemplo, Japón).[22]

 

El hecho de que los camaradas de la FT no entendieran la rivalidad entre Estados Unidos y China como la rivalidad entre dos grandes potencias imperialistas se hace evidente también en otro artículo publicado recientemente. Este artículo, titulado “Nacionalismo económico del siglo XXI”, trata de las crecientes tensiones entre las dos potencias en materia de comercio. Sin embargo, a pesar de la extensión del artículo, el autor no menciona ni una sola vez la palabra “imperialista” o “imperialismo”. [23]

 

Vemos el mismo fracaso en el análisis de la FT de la Guerra Comercial Global. En un artículo recientemente publicado no logran entender las tensiones como un conflicto interimperialista entre grandes potencias. En consecuencia, si bien denominan a los EE.UU., así como a la Unión Europea, "imperialistas", se abstienen de tal caracterización de China. [24]

 

Está claro que el desarrollo de la realidad es mucho más avanzado que los esquemas vacíos del centrismo. Si bien niegan el carácter imperialista de Rusia y China, la realidad está marcada por el desafío del imperialismo occidental por parte de las nuevas grandes potencias de Oriente. Los centristas son, parafraseando a Lenin, prisioneros de viejas fórmulas. [25]

 

 

 



[1] Para la caracterización del Morenismo por parte de la CCRI/RCIT, véase, por ejemplo, Michael Pröbsting: Summary of our main differences with the UIT-CI, octubre de 2015, https://www.thecommunists.net/theory/critique-of-uit-ci/; LRCI: trotskismo bárbaro: una historia del morenoismo (1992), parte 1 y 2, https://www.thecommunists.net/theory/morenoism-part-1/ y https://www.thecommunists.net/theory/morenoism -parte 2/

[2] Véase, por ejemplo, "El líder [Trump] de una coalición que desde 2014 ha matado miles de civiles, súbitamente se espanta sobre las “barbaridades” de su homólogo sirio: “lo ocurrido es bárbaro e inadmisible; estamos estudiando la respuesta. Nada está descartado”, declaró Trump.  Luego anunció “importantes decisiones” en las próximas “24 a 48 horas”. Existe una amenaza concreta de un ataque militar en una escala mayor a la que está en curso, que algunos analistas dan por inminente.

Desde la LIT-CI rechazamos cualquier tipo de intervención militar del imperialismo contra Siria. Esa no es la solución a la opresión y a las atrocidades que comete el régimen de Al-Assad. Ningún ataque militar imperialista fue ni podrá ser “humanitario”. En el caso sirio, siempre tendrá como objetivo derrotar el proceso revolucionario, no al dictador. Washington usa sus misiles al servicio de una política: mejorar las condiciones para controlar el país en una futura “transición” política. No le importa ni la vida ni las aspiraciones del pueblo sirio. Como se sabe, EEUU y sus aliados imperialistas están interviniendo en Siria e Irak desde 2014. La coalición informó haber realizado 29.070 ataques entre agosto de 2014 y enero de 2018. Hasta mediados de febrero, admite haber matado entre 6.137 y 9.444 personas, a las que se deben añadir otras 5.000 sin contabilizar. Lo concreto es que los ataques aéreos de EEUU se dirigieron en contra de civiles y del denominado Estado Islámico, no contra el régimen sirio. Sin embargo, con todo el cinismo posible, Trump ahora se espanta con las atrocidades de Assad y promete una acción “fuerte y conjunta”. París y Londres, cuando no, apoyaron a Washington en la ONU. “Francia está dispuesta a todo con sus aliados”, dijo el embajador francés. “Todas las opciones están sobre la mesa”, secundó su par británica. No es posible saber el alcance de estas nuevas amenazas. Puede que no pase de una bravuconada más, o bien es posible que realice un ataque bien “quirúrgico”, como el de hace un año, cuando respondió a otro ataque químico de Damasco. Entonces, EEUU lanzó 59 misiles Tomahawk contra la base aérea de Shayrat, en la ciudad de Homs. Y nada más. A pesar de su retórica beligerante, sigue siendo improbable que EEUU consiga aumentar las tropas sobre el terreno y garantizar una “invasión” de Siria. Hace poco, el mismo Trump reconoció que existen 2.000 soldados en ese país, a los que incluso se mostró favorable a repatriar lo más rápido posible. El ataque químico en Duma le hizo cambiar de discurso, pero difícilmente de planes estratégicos. Por eso, puede ser que golpee duro, pero con la mirada puesta en forzar una “salida negociada”, en las mejores condiciones posibles, con el régimen sirio y su protector Putin. El pueblo sirio ya ha derramado demasiada sangre enfrentando a la dictadura de Assad. Una intervención militar victoriosa del imperialismo, incluso en la hipótesis de que derroque el régimen de la familia Assad, no pasará de una nueva y más dura dictadura para el pueblo. Sería la dictadura del imperialismo, el mayor genocida de la historia de la humanidad." (Daniel Sugasti: ¡Repudiamos las amenazas de Trump sobre más ataques a Siria! LIT-CI, 10 de abril de 2018 https://litci.org/es/menu/mundo/medio-oriente/siria/rechazamos-las-amenazas-trump-mas-ataques-siria/)

Por orden del ultra reaccionario Donald Trump, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzaron un ataque criminal con misiles sobre lugares cercanos a la capital Damasco y a la localidad de Homs, en Siria. Justifican su ataque como una represalia por el ataque químico perpetrado por el dictador Bashar al Assad en Duma.

Nuestra corriente socialista, la UIT-CI, lleva años repudiando a la dictadura de Bashar Al Assad y su accionar genocida sobre el pueblo sirio, apoyado militarmente por el reaccionario Putin y el régimen de los ayatollas de Irán. Por eso hemos también repudiado el bombardeo de Al Assad con armas químicas en la ciudad de Duma semanas atrás. Duma y los barrios de Guta están siendo sometidos a un asedio feroz desde 2013 y a bombardeos constantes. El régimen y sus aliados bombardean hospitales y a la población civil.

También la UIT-CI viene denunciando la permanente intervención imperialista de Estados Unidos unida a la OTAN y a sus aliados de las monarquías árabes petroleras y el estado sionista de Israel. Así avalan sus agresiones militares sobre los pueblos de Medio Oriente, en Siria, Irak y, en especial, contra el heroico pueblo palestino. Ahora también repudiamos el bombardeo ordenado por Trump. No le reconocemos ningún derecho al imperialismo para pretender hacer "justicia". El imperialismo yanqui es el mayor asesino de la historia con sus invasiones y agresiones en el mundo. Rechazamos las declaraciones hipócritas del ultra reaccionario Donald Trump que habla de "humanismo" y del "dictador Al Assad". No es la primera vez que los EE.UU. hacen un bombardeo de "una hora" en Siria. Ya pasó con Obama en 2014 y con el mismo Trump hace un año. Sus acciones son una "cortina de humo" para mostrar que son los gendarmes del mundo y esconder que, en realidad, sostienen a Al Assad junto a Rusia e Irán. Llevan años negociando y acordando acciones militares con Rusia para con el argumento de "derrotar el terrorismo" seguir sosteniendo al dictador. A Bashar Al Assad, que desde marzo 2011 vio peligrar su poder cuando centenares de miles de sirios salieron a repudiar en las calles. Por otro lado, Trump deja que el régimen turco de Erdogan masacre al pueblo kurdo de Siria, en acuerdo con los asesinos Al Assad y Putin. Llamamos a los pueblos del mundo y a las organizaciones que políticas, sindicales, estudiantiles y de la izquierda mundial a expresar su repudio al bombardeo imperialista. También convocamos a repudiar al régimen de Assad-Putin y a solidarizarse con el pueblo sirio.” (UIT-CI: ¡Repudiamos el bombardeo imperialista en Siria! ¡No a los misiles asesinos de Trump! 14 de abril de 2018 http://uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/declaraciones/1986-repudiamos-el-bombardeo-imperialista-en-siria-no-a-los-misiles-asesinos-de-trump)

[3] Nazareno Godeiro: La validez de la teoría del imperialismo de Lenin, LIT-CI, International Courier, 09 de octubre de 2014, http://www.litci.org/en/index.php?option=com_content&view=article&id=2568:the-validity-of-lenins-imperialism-theory&catid=729:international-courier&Itemid=39. En otro artículo más reciente, los líderes de la LIT repiten su esquema de que la clase dominante de China es un servidor de las potencias imperialistas (occidentales): " Se produce así una combinación histórica inédita: el propio aparato estalinista que había dirigido la revolución y la construcción del Estado obrero burocratizado no solo restaura el capitalismo sino que continúa en el poder después de haberlo hecho. Solo que ahora ya no defiende las bases económicosociales del Estado obrero sino que está al servicio del capitalismo imperialista.” (Alejandro Iturbe: Restauración capitalista en China, 7 de septiembre de 2017 https://litci.org/en/capitalist-restoration-in-china-special/)

[4] Alejandro Iturbe (LIT-CI): Certezas y preguntas planteadas por la crisis económica de China, 3 de octubre de 2015 https://litci.org/es/menu/mundo/asia/china/certezas-e-interrogantes-que-plantea-la-crisis-economica-en-china/

[5] Alejandro Iturbe (LIT-CI): Certezas y preguntas planteadas por la crisis económica de China, 3 de octubre de 2015 https://litci.org/es/menu/mundo/asia/china/certezas-e-interrogantes-que-plantea-la-crisis-economica-en-china/

[6] Alejandro Iturbe (LIT-CI): Las sanciones comerciales de Trump contra China, 28 de marzo de 2018 https://litci.org/es/menu/mundo/norteamerica/estados-unidos/las-sanciones-comerciales-trump-china/

[7] Tesis de Política Global, discutidas y votadas en el Cuarto Congreso de la IWU-FI, Capítulo VI: China, ¿Hacia una nueva potencia hegemónica?, http://uit-ci.org/index.php/2018-03-20-17-33-00/2018-03-20-17-34-52/1337-2018-03-20-18-47-06

[8] Mariana Morena: Sanciones cruzadas entre Estados Unidos y China: ¿Hacia una "guerra comercial global"? http://www.uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/crisis-capitalista-mundial/2071-2018-07-13-01-07-42

[9] Arthur R. Kroeber: China’s Economy. What Everyone Needs To Know, Oxford University Press, New York 2016, p. 53

[10] Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial, mayo de 1940, https://ceip.org.ar/Manifiesto-de-la-Cuarta-Internacional-sobre-la-guerra-imperialista-y-la-revolucion-proletaria-mundial

[11] Ver, p. Michael Pröbsting: Russia as a Great Imperialist Power. The formation of Russian Monopoly Capital and its Empire – A Reply to our Critics, 18 de marzo de 2014, Special Issue of Revolutionary Communism No. 21 (marzo de 2014), https://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/; Michael Pröbsting: Lenin’s Theory of Imperialism and the Rise of Russia as a Great Power. On the Understanding and Misunderstanding of Today’s Inter-Imperialist Rivalry in the Light of Lenin’s Theory of Imperialism, Agosto de 2014, http://www.thecommunists.net/theory/imperialism-theory-and-russia/

[12] Sergei Guriev and Andrei Rachinsky: Oligarchs: the past or the future of Russian capitalism? Julio de 2004, p. 11

[13] Wang Yanfei: China should reduce restrictions on foreign capital, senior economists say, China Daily, 25 de septiembre de 2017, http://www.chinadaily.com.cn/business/2017-09/25/content_32448925.htm

[14] Arthur R. Kroeber: China’s Economy. What Everyone Needs To Know, Oxford University Press, New York 2016, p. 101

[15] See Celso Furtado: Economic Development of Latin America. Historical Background and Contemporary Problems, New York 1984, pp. 204-206

[16]  Celio Hiratuka: Foreign Direct Investment and Transnational Corporations in Brazil: Recent Trends and Impacts on Economic Development, April 2008, pp. 5-6

[17] Stop Bombing Syria! Nothing good can come of this bombing or any other imperialist military intervention, April 14, 2018 http://www.leftvoice.org/Stop-Bombing-Syria

[18] Philippe Alcoy (FT in France), in: Rossen Djagalov: We Asked: Geopolitics and the Left (Part I: Russia & the West), LeftEast April 19 2018, http://www.criticatac.ro/lefteast/we-asked-rusia-and-the-west/

[19] Los camaradas de la FT también han publicado una entrevista con Au Loong Yu, un académico socialista chino que vive en Hong Kong. Como publicaron la entrevista sin ningún comentario, se puede suponer que ven sus posiciones en amplio acuerdo con su análisis del capitalismo chino. Y, de hecho, Au Loong Yu comparte la posición de la FT de que China no es un estado imperialista. Observamos como comentario aparte que los Mandelistas publicaron exactamente la misma entrevista con un título que sugiere que el texto preferiría confirmar la caracterización de China como una Gran Potencia imperialista. (Ver http://internationalviewpoint.org/spip.php?article5758) De todos modos, aquí está el extracto relevante de la entrevista publicada por los compañeros de FT:

“En tu libro China’s Rise: Strength and Fragility, das cuenta del impresionante crecimiento de las empresas transnacionales chinas hasta 2007. En los 10 años transcurridos desde entonces, el ritmo de la inversión extranjera china en América Latina, África y otros lugares ha aumentado aún más. ¿Podemos hablar de China como un nuevo imperialismo? En caso afirmativo, ¿tiene características específicas? ¿Cómo encaja la iniciativa One Belt One Road en este proyecto?

Cuando China se convirtió en la segunda fuente más grande de inversión externa directa (IED) saliente en el mundo en 2016, esto también significó que China tenía importantes intereses en el extranjero para defender, sobre todo porque su énfasis de inversión estaba en la infraestructura, que tarda mucho tiempo en generar beneficios.

Para lograr este objetivo, el gobierno necesariamente ignora su política oficial de no interferencia en los asuntos internos de otros países, de modo que pueda promover eficazmente su participación en el mercado mundial y, al mismo tiempo, elevar su posición en la cadena de valor. También hay que tener en cuenta la creciente tensión entre Estados Unidos y China, mientras que este último está emergiendo como una gran potencia mundial. Esta tensión obliga a China a fortalecer sus vínculos con otros países, especialmente con sus vecinos, de ahí el llamado Cinturón y Ruta de la Seda (BRI por sus siglas en inglés Belt and Road Initiative). Seguramente, el achicamiento del mercado interno y el exceso de capital ocioso también obliga a la burocracia a exportar capital a través de los proyectos del BRI.

El capitalismo burocrático de China conlleva necesariamente una lógica expansionista global, primero en términos económicos y luego cada vez más, también en términos políticos y militares. Si se mide el grado de monopolio y la fusión entre el capital financiero e industrial –que es posible a través del capitalismo burocrático, y también el grado de inversión en el exterior–, entonces seguramente China ya tiene elementos fuertes del imperialismo moderno, es decir, una especie de imperialismo que, con el respaldo del poder militar y el capital excedente, busca dominar a los países más débiles, pero que no busca necesariamente la dominación política directa sobre ellos como antes.

Esto también explica el cambio de política exterior del tao guang yang hui de Deng Xiaoping (que significa "no mostrar la propia capacidad sino mantener un perfil bajo") a la postura más asertiva de Xi Jinping en relación con los Estados Unidos y Japón, conocida como fen fa you wei (que significa "esforzarse por alcanzar logros").

Pero es importante identificar la etapa real por la que está pasando China. Si simplemente nos conformamos con poner etiquetas de identificación en un país complicado y locamente cambiante con una historia tan larga y luego ponerlo a la par de todos los demás países imperialistas, entonces uno puede cometer un gran error. Hay factores que debemos considerar, empezando por el legado colonial que todavía pesa mucho sobre el partido-estado.

Si decimos que China es imperialista, entonces es el primer país imperialista que es anteriormente semicolonial, y que ha sido invadido repetidamente por múltiples grandes potencias muchas veces a lo largo de un siglo. Esto necesariamente hace que el pueblo chino sea particularmente sensible a la autodefensa nacional. Hay que diferenciar esta preocupación legítima del expansionismo agresivo del partido.

Otra faceta de este legado colonial es la cuestión de Taiwán y Hong Kong. Los Estados Unidos ven a Taiwán como su protectorado. No apoyo la postura del Partido Comunista Chino (PCCh) sobre Taiwán, ya que creemos en el derecho de este último a la autodeterminación, que el PCCh niega. Sin embargo, incluso Estados Unidos reconoce que Taiwán forma parte de "China", mientras que reconoce a la República Popular China (RPC) como el único gobierno legítimo de China. Estados Unidos reconoce así más o menos la legitimidad de la agenda china de unificación nacional.

Aunque el estatus de Taiwán como protectorado estadounidense lo protege de la agresión del PCCh, también constituye una amenaza extranjera, además de que muchos chinos lo ven como un obstáculo para la reunificación de China con Taiwán, lo que en sí mismo no es una aspiración ilegítima. Sólo se convierte en ilegítimo cuando se impone al pueblo taiwanés. También hay muchos chinos y una minoría de taiwaneses que se oponen a la posición del PCCh de ver la unificación a través de la guerra como una opción, pero que apoyan la unificación a través de conversaciones bilaterales iguales. Tenemos que diferenciar todas estas preocupaciones legítimas de los intereses de gobierno del PCCh. Aunque muchos se oponen a la agresión del PCCh contra Taiwán, es importante que no se los considere como una bienvenida a una intervención de Estados Unidos.

Un segundo legado colonial es Hong Kong. Aunque ya ha regresado a la RPC desde hace 20 años, una parte significativa de su población –especialmente su clase media– está más a favor de Occidente que a favor de la RPC. No sólo eso, sino también la influencia más problemática del capital internacional y de las potencias hegemónicas occidentales sobre la ciudad. En comparación, todos los demás países imperialistas están libres de un legado colonial, pero se benefician de su pasado imperialista (contribuyendo a su poder agudo y blando). El ascenso de China sigue estando cargado por su legado colonial, que va en contra de sus intereses. Esta asimetría define nuestras elecciones de tácticas diferentes cuando nos enfrentamos a la rivalidad entre Estados Unidos y China.

La expansión china es crecientemente imperialista, pero tenemos que tomar en cuenta el hecho de que China es profundamente contradictoria, teniendo una lógica de expansión propia pero que está controlada por su acumulación dependiente –tanto de los mercados occidentales como de su tecnología– que significa tener que aceptar un status de “bajo valor agregado” en la cadena de valor global. Por supuesto, China es cómplice de los países imperialistas en el manejo de la cadena de valor, pero aún es un jugador menor comparado con ellos. Esta asimetría tiene que ser tomada en cuenta si queremos desarrollar una táctica lo suficientemente buena como para manejar el problema de Taiwan.” (Fortalezas y contradicciones de la economía china: una entrevista con Au Loong Yu, 13 de septiembre de 2018, http://www.laizquierdadiario.com/Fortalezas-y-contradicciones-de-la-economia-china

[20] XI Conferencia De La FT: Tensiones económicas e inestabilidad política. Documento sobre situación internacional discutido en la XI Conferencia de la FT, 22 de marzo de 2018, http://www.laizquierdadiario.com/Tensiones-economicas-e-inestabilidad-politica

[21] UNCTAD: Trade and Development Report 2018, New York and Geneva, 2018, p. 37

[22] Lenin: Imperialismo, Fase superior del Capitalismo (1916), https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/lenin_imperialismo.pdf

[23] Juan Cruz Ferre: 21st Century Economic Nationalism, March 26, 2018 http://www.leftvoice.org/21st-Century-Economic-Nationalism

[24] Simon Zamora Martin: Neue Eskalationsstufe im Handelskrieg der USA gegen China, 19. Sep 2018, https://www.klassegegenklasse.org/neue-eskalationsstufe-im-handelskrieg-der-usa-gegen-china/

[25] Como nota al margen, llamamos la atención sobre un ejemplo particularmente extremo de este dogmatismo estéril que resulta en negarse a reconocer los desarrollos sociohistóricos: la llamada “Fracción Leninista Trotskista Internacional - Colectivo por la Refundación de la IV Internacional”. Se trata de una pequeña agrupación internacional en la tradición del Morenismo con sede en Argentina. Mientras que los camaradas toman el lado correcto en importantes temas de actualidad de la lucha de clases internacional (como la Revolución Siria), los miserables no logran comprender las principales características de la situación mundial. No solo niegan el carácter imperialista de China y Rusia. Afirmando que se trata de semicolonias, llevan este disparate a sus conclusiones extremas. En lugar de reconocer el ascenso de Rusia y China como el desafío capitalista más serio para el imperialismo occidental desde hace muchas décadas, la FLTI reformula la realidad y caracteriza a Putin y Xi como "sicarios del imperialismo estadounidense" (véase, por ejemplo, "Down with the Vienna Summit the Peace of the Cemetery prepared by Obama and his Hitman Putin!")(FLTI: Vienna Summit with US, Putin, Iranian Ayatollahs, the genocidal Al Assad, Zionism, Qatar, Turkey taking in its hand bourgeois generals of FSA, the chiefs of ISIS of Saudi Arabia, the Kurdish bourgeoisie… Under the command of Obama, all the executioners of the revolutions in the Maghreb and the Middle East are meeting, 4.11.2015, https://www.flti-ci.org/ingles/medio_oriente/noviembre2015/proclama_viena03nov2015.html) Para una crítica del análisis FLTI de China, véase, por ejemplo, el capítulo 10 de nuestro libro The Great Robbery of the South. Para una visión general de nuestra crítica de la FLTI, nos referimos a: Michael Pröbsting: Resumen de nuestras principales diferencias con la FLTI, octubre de 2015, https://www.thecommunists.net/theory/critique-of-flti/