Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo XXII.)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

 

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

 

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

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XXII. Derrotismo revolucionario y lucha por la plena igualdad de los migrantes

 

 

 

Como hemos señalado anteriormente, la proporción cada vez mayor de migrantes entre la población de los países imperialistas da como resultado la multinacionalización de la clase trabajadora. Esto tiene importantes consecuencias para la lucha de clases en general y para la lucha derrotista contra el imperialismo y el militarismo en particular.

 

Como hemos dicho anteriormente, los migrantes provenientes de países más pobres y semicoloniales constituyen una correa de transmisión crucial entre el pueblo oprimido que vive en su país de origen y la clase trabajadora en el respectivo país imperialista. Pueden ayudar a sensibilizar a los trabajadores nativos de los países imperialistas, pueden introducir el espíritu de lucha militante de sus países de origen en el norte y transmitir diversas habilidades y experiencias del norte al sur. El importante papel de los migrantes y de las minorías nacionales y raciales en general, que desempeñan en diversas luchas de clases, subraya este hecho.

 

En particular, los migrantes son un sector crucial del proletariado al que orientarse en casos de trabajo solidario antiimperialista. Existe una tendencia natural para ellos a solidarizarse con el pueblo oprimido que está siendo atacado por el poder imperialista. Ejemplos destacados de esto han sido el papel central de los inmigrantes musulmanes en el movimiento de masas contra la guerra de Irak en 2003 o las movilizaciones masivas de solidaridad por Palestina.

 

Creemos que, dada una menor identificación nacional de los migrantes con el estado imperialista, los migrantes también jugarán un papel importante para el trabajo de masas de los revolucionarios para socavar los esfuerzos imperialistas de movilización chovinista y militarista. Por lo tanto, la construcción de vínculos con las comunidades de migrantes y la construcción de un partido revolucionario con un fuerte enfoque en los migrantes es una tarea central para los marxistas en los países imperialistas.

 

El tema del racismo y la migración, por su propia naturaleza, toca elementos cruciales del chovinismo imperialista. La lucha anti-chovinista en este terreno desafía la identidad “nacional” del estado nacional imperialista, socava el dominio absoluto del lenguaje estatal, desafía el sistema legal que niega la ciudadanía a muchos migrantes (a pesar de que los migrantes tienen “el derecho” a incrementar la riqueza nacional), desafía el control del estado imperialista sobre sus fronteras, etc.

 

Por estas razones, la CCRI/RCIT considera la política sobre migrantes y refugiados como una preparación y una prueba de fuego para toda organización progresista. Su enfoque de este tema pondrá a prueba si será capaz de resistir las presiones de una guerra imperialista.

 

Siempre hemos enfatizado que los socialistas deben defender a los migrantes y refugiados de la opresión nacional y la discriminación racista. Deben luchar por la plena igualdad de los migrantes y oponerse enérgicamente a cualquier enfoque que los considere "trabajadores invitados" o "extranjeros". Las potencias imperialistas tienen una larga historia de superexplotación, aventuras militares, colonialismo, etc., que aún sufren los países de donde proceden muchos migrantes. Hoy, estas potencias todavía se benefician enormemente de la superexplotación en curso de los países semicoloniales. Además, los capitalistas de los países imperialistas también se benefician de la superexplotación de los migrantes, ya que reciben salarios más bajos (que los trabajadores nativos), tienen menos acceso al servicio social (que los trabajadores nativos), etc. Así que es evidente que los migrantes deben tener plena igualdad.

 

Tal igualdad incluye el uso de la lengua materna en las escuelas, universidades, administración pública, etc. Como hemos subrayado repetidamente, los bolcheviques pidieron, en su momento, la abolición de la lengua estatal y la igualdad de todas las lenguas habladas por los diferentes pueblos de Rusia. Un programa así es totalmente apropiado hoy en día. Otra demanda importante es el salario igual por trabajo igual.

 

La CCRI/RCIT se opone a todos los intentos socialchovinistas de imponer cualquier "asimilación" de los migrantes. Queremos unidad en igualdad de condiciones, interacción mutua y no dominación de la población nativa sobre los migrantes.

 

Los socialistas también deben exigir plenos derechos ciudadanos de los migrantes, que incluyen el derecho a votar, a reunirse, a tener acceso a los servicios públicos, a la seguridad social, a la salud, etc. Esta perspectiva democrática coherente incluye la oposición contra varios de las llamados leyes "antiterroristas” que por la vía de los hechos son utilizadas por la policía para reprimir a los migrantes.

 

La discriminación religiosa cada vez más abierta de los musulmanes demuestra lo importante que es para los socialistas pedir una separación completa del estado y la religión y la plena libertad de todos los grupos religiosos para ejercer su fe.

 

Los socialistas deben pedir un programa de empleo público que incluya la construcción de nuevas viviendas para que todos puedan tener viviendas asequibles. Un programa de este tipo garantizaría el fin del desempleo. Los chovinistas y reformistas objetarán: “¿Cómo se debe financiar esto?” Nuestra respuesta es quitarles el dinero a los que lo han robado en masa a los trabajadores tanto en casa como en el extranjero: ¡los capitalistas! Por lo tanto, dicho programa de empleo público debería financiarse mediante aumentos masivos de los impuestos a los ricos y la expropiación de los superricos.

 

Ante el creciente número de ataques racistas tanto de grupos de derecha como de fuerzas estatales, los socialistas deben hacer un llamado a un frente unido para defender físicamente a los migrantes y refugiados de los ataques racistas (autodefensas, etc.).

 

Otro tema crucial, que afecta en particular al tema del poder del Estado imperialista, es el derecho de los migrantes y refugiados a cruzar libremente las fronteras y entrar en los países ricos. Como hemos elaborado en numerosos documentos, los socialistas deben luchar contra el control racista de la inmigración en los estados imperialistas y defender las ' fronteras abiertas' para los refugiados. Podemos observar la actualidad de este tema en Estados Unidos con los intentos de Trump de deportaciones masivas de migrantes, el envío de soldados a la frontera con México para detener la Caravana Migrante [1], su determinación de construir un muro masivo en la frontera, su "Prohibición musulmana", etc.

 

Lo mismo se aplica en Europa, donde los refugiados que huyen de la guerra, el hambre y la miseria se ven amenazados y detenidos por el régimen racista de Frontex de la UE en el mar Mediterráneo y en los Balcanes. Los refugiados que lograron entrar en Europa son acosados, discriminados y a menudo expulsados. En Rusia se produce una discriminación racista similar contra personas del Cáucaso y Asia Central.

 

El objetivo de tal estrategia revolucionaria es trabajar hacia la unidad multinacional de la clase trabajadora sobre una base internacionalista. Esto significa que nos esforzamos por unir a los trabajadores nativos y trabajadores migrantes que viven en los países imperialistas, así como a los trabajadores que viven en los países imperialistas, con el pueblo oprimido que vive en los países semicoloniales del Sur. Tal unidad solo es posible sobre la base de un internacionalismo constante de la clase trabajadora. Solo es posible si los trabajadores de los países privilegiados, imperialistas, comprenden la necesidad de rechazar los privilegios y prejuicios aristocráticos y aceptar la igualdad de sus hermanos y hermanas de clase que vienen o viven en otros países. En otras palabras, los marxistas deben explicar que la clase trabajadora es por naturaleza una clase internacional y, por tanto, que sus intereses sólo pueden defenderse sobre la base del internacionalismo. La oposición constante contra la defensa de cualquier derecho especial de una minoría privilegiada del proletariado mundial (los que viven en los países ricos) contra la gran mayoría del proletariado mundial (los que viven en el Sur) es una condición previa para la construcción de tal unidad internacional. Por esta razón, los marxistas siempre se han opuesto al control de la inmigración por parte de los estados imperialistas y han apoyado el derecho de las personas a moverse libremente.

 

Como dijimos anteriormente, la multinacionalización de la clase trabajadora crea una base objetiva para el surgimiento de una conciencia internacionalista. Sin embargo, esta tendencia enfrenta importantes contratendencias. Estas contratendencias son en primer lugar la presión represiva masiva y la propaganda chovinista de la maquinaria estatal imperialista, así como de los partidos racistas de derecha. En segundo lugar, está la tremenda influencia de las direcciones reformistas de los partidos socialdemócratas y estalinistas, así como de los sindicatos que siempre han predicado un socialchovinismo abierto u oculto. Para transformar las tendencias espontáneas hacia el internacionalismo en una conciencia de clase antichovinista plenamente desarrollada, es indispensable la intervención de un partido revolucionario.

 

Esta unidad internacional entre trabajadores nativos y migrantes no puede crearse mediante llamamientos abstractos a la solidaridad internacional. Tampoco puede ser creado por adaptación al estado-nacional. Solo puede lograrse sobre la base de luchas conjuntas por las demandas económicas y políticas inmediatas, por los derechos democráticos de los migrantes y por la solidaridad internacional con las luchas de liberación de los trabajadores y oprimidos en el Sur.

 

Las numerosas campañas conjuntas para luchar contra la islamofobia, oponerse a la agresión imperialista en el sur y apoyar las luchas de liberación, levantamientos conjuntos espontáneos de jóvenes como en el distrito londinense de Tottenham y otras ciudades británicas en agosto de 2011, iniciativas populares espontáneas para ayudar a los refugiados que huyen de la guerra y la miseria. (como sucedió en varios países europeos en otoño de 2015) - todos estos son ejemplos de que tal trabajo en el espíritu del internacionalismo antiimperialista y anti-chovinista tiene una base real con la que los socialistas pueden relacionarse.

 

Trabajar hacia tal estrategia ayudará a los revolucionarios a contrarrestar los intentos de la clase dominante de dividir a la clase trabajadora y promover el odio entre sus diferentes sectores nacionales a través de la difusión del odio chovinista contra los migrantes y la histeria por la llamada "Crisis de los refugiados". Permitirá a los revolucionarios transformar tal polarización reaccionaria en la creación de una unidad internacional de trabajadores y oprimidos de diferentes países.

 

Es sobre la base de tal programa que los revolucionarios intentan organizar a los migrantes en sindicatos y otras organizaciones de masas de la clase trabajadora. Más importante aún, deben esforzarse por construir partidos obreros revolucionarios en los países imperialistas con un fuerte enfoque en los trabajadores migrantes y la juventud. [2]

 

Dicho programa se basa en el enfoque revolucionario desarrollado por la Internacional Comunista en los tiempos de Lenin y Trotsky. Esta posición ha sido elaborada en las "Tesis generales sobre la Cuestión de Oriente", adoptadas en el Cuarto Congreso de la Internacional Comunista en 1922. Este documento establece sin ambigüedades:

 

"Los partidos comunistas de los países imperialistas (tales como Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Australia y Canadá) tienen el deber, dada la inminencia del peligro, de no limitarse a una propaganda contra la guerra sino de esforzarse, por todos los medios, en aislar a los factores capaces de desorganizar el movimiento obrero de esos países y de facilitar la utilización por parte de los capitalistas de los antagonismos de nacionalidades y de razas.

 

Esos factores son: el problema de la emigración y del bajo precio de la mano de obra de color.

 

El sistema de contratos sigue siendo hasta ahora el principal medio de reclutamiento de los obreros de color para las plantaciones azucareras de los países del Sur del Pacífico, donde los obreros son importados de China y de India. Este hecho determinó que los obreros de los países imperialistas exigieran la promulgación de leyes prohibiendo la inmigración y el empleo a la mano de obra de color, tanto en América como en Australia. Esas leyes prohibitivas evidencian el antagonismo existente entre los obreros blancos y los obreros de color, y dividen y debilitan la unidad del movimiento obrero.

 

Los partidos comunistas de Estados Unidos, de Canadá y de Australia deben emprender una enérgica campaña contra las leyes prohibitivas y demostrarles a las masas proletarias de esos países que leyes de ese tipo provocan la lucha de razas, y se vuelven finalmente contra los trabajadores de los países prohibicionistas.

 

Por otra parte, los capitalistas suspenden las leyes prohibitivas para facilitar la inmigración de la mano de obra de color, que trabaja a más bajo precio y disminuir, de ese modo, el salario de los obreros blancos. Esta intención manifestada por los capitalistas de pasar a la ofensiva puede ser desbaratada eficazmente si los obreros inmigrados entran en los sindicatos donde están organizados los obreros blancos. Simultáneamente, debe reivindicarse un aumento de salarios para la mano de obra de color, de manera que se equiparen con los de los obreros blancos. Una medida de ese tipo adoptada por los partidos comunistas desenmascarará las intenciones capitalistas y a la vez mostrará claramente a los obreros de color que el proletariado internacional es extraño a los prejuicios raciales." [3]

 

¡Tal enfoque comunista no ha perdido su actualidad!

 

 

 



[1] Ver, por ejemplo, RCIT: Central America/Mexico /U.S.: Solidarity with the Migrants’ Caravan! 01.11.2018, https://www.thecommunists.net/worldwide/latin-america/central-america-mexico-u-s-solidarity-with-the-migrants-caravan/

[2] Para una elaboración más detallada de la posición de la RCIT sobre la migración y el programa internacionalista de igualdad revolucionaria, remitimos a los lectores a varios documentos que hemos publicado y que están disponibles en nuestro sitio web. Véase, por ejemplo, Michael Pröbsting: Patriotic "Anti-Capitalism" for Fools. Yet Again on the CWG/LCC's Support for "Workers’" Immigration Control and Protectionism in the US, 30.5.2017, https://www.thecommunists.net/theory/cwg-lcc-us-protectionism/; Michael Pröbsting and Andrew Walton: The Slogan of "Workers’" Immigration Control: A Concession to Social-Chauvinism, 27.3.2017, https://www.thecommunists.net/theory/workers-immigration-control/; Michael Pröbsting and Andrew Walton: A Social-Chauvinist Defence of the Indefensible. Another Reply to the CWG/LCC's Support for "Workers’" Immigration Control, 14.5.2017, https://www.thecommunists.net/theory/cwg-immigration-control/; RCIT: Marxism, Migration and Revolutionary Integration, https://www.thecommunists.net/oppressed/revolutionary-integration/; Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South, chapter 8.iv) and 14ii), https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/; Michael Pröbsting: The British Left and the EU-Referendum: The Many Faces of pro-UK or pro-EU Social-Imperialism, August 2015, Chapter II.2, https://www.thecommunists.net/theory/british-left-and-eu-referendum/part-5-1/, RCIT-Program, chapter V: https://www.thecommunists.net/rcit-manifesto/fight-against-oppression-of-migrants/, RCIT-Manifesto chapter IV: https://www.thecommunists.net/rcit-program-2016/chapter-iv/; and various actual statements and articles here: https://www.thecommunists.net/worldwide/europe/articles-on-refugees/. See also Michael Pröbsting: Migration and Super-exploitation: Marxist Theory and the Role of Migration in the present Period of Capitalist Decay, in: Critique: Journal of Socialist Theory (Volume 43, Issue 3-4, 2015), pp. 329-346. We have also published a detailed study on migration and the Marxist program in German. See Michael Pröbsting: Marxismus, Migration und revolutionäre Integration (2010); in: Der Weg des Revolutionären Kommunismus, Nr. 7, pp. 38-41, http://www.thecommunists.net/publications/werk-7

[3] Internacional Comunista: Tesis sobre la cuestión oriental, 5 de diciembre de 1922, Cuarto Congreso de la Internacional Comunista, en Tesis, manifiestos y resoluciones adoptados por los Cuatro primeros

congresos de la Internacional Comunista (1919-1923) Textos completos, p.230, https://www.marxists.org/espanol/tematica/internacionales/comintern/4-Primeros3-Inter-2-edic.pdf.