Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo IX.)

 

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

 

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

Download
Capítulo IX.pdf
Adobe Acrobat Document 996.1 KB

 

IX. Blanqueamiento revisionista: Rusia y China no son ni capitalistas ni grandes potencias (PO/CRCI)

 

 

 

Un ejemplo peculiar de blanqueo "trotskista" del imperialismo ruso y chino se origina en la llamada Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) del cual el Partido Obrero (PO, Partido de los Trabajadores) es el componente dominante. Es útil tratar con las posiciones de esta corriente porque son más consistentes que la mayoría de los otros pseudo-trotskistas al sacar conclusiones de su teoría de que Rusia y China no son imperialistas.

 

 

 

¿Todavía no se restaura el capitalismo en Rusia y China?

 

 

 

El PO/CRCI afirma que el capitalismo no se ha restaurado en Rusia y China hasta hoy. En el documento fundador de la CRCI, es decir, en el año 2004, los autores declararon que "la restauración del capitalismo (...) se encuentra en sus etapas iniciales" en los estados ex-estalinistas de Europa del Este y Asia.[1] Entonces, 15 años después del colapso del Muro de Berlín y el gobierno burocrático estalinista en 1989, ¿la restauración del capitalismo y la creación de una clase capitalista todavía "está en sus etapas iniciales"? ¡Qué absurdo y extraño sinsentido! ¿Europa oriental, Rusia, China, etc. no estaban dominadas desde 1989-92 por los gobiernos que avanzaron en la restauración del capitalismo? ¿No iban a gobernarse estas economías pronto por la ley capitalista del valor? ¿No estaban estas economías mucho antes de 2004 dominadas por un sector capitalista privado? ¡Parece que los líderes del PO/CRCI vivían en otro mundo![2]

 

¡Peor aún, el PO/CRCI mantiene ese dogmatismo estéril hasta hoy! En un artículo publicado recientemente sobre China, la dirigencia del PO todavía lo niega, - ¡en el año 2017! - que China se ha convertido en un estado capitalista.[3] Pablo Heller, un destacado teórico del PO, todavía habla sobre "el proceso de transición hacia el capitalismo". ("La transición al capitalismo en China entra en un período más violento".) ¡Como si esta transición no hubiera tenido lugar hace muchos años!

 

Increíblemente, en su última extensa declaración internacional, la dirigencia del PO incluso afirma que el capitalismo no podría establecerse en el futuro en Rusia y China "en un camino pacífico": "Una transición “pacífica al” capitalismo, en nombre de los regímenes que expropiaron al capital a través de revoluciones sociales, es inviable".[4] Hemos visto a esos trotskistas seudoortodoxos que predijeron en 1989 que sería imposible restaurar el capitalismo en los antiguos estados obreros sin guerras civiles. Ya en ese momento, criticamos tal doctrinarismo. Sin embargo, el PO vence fácilmente a todos esos doctrinarios en ese momento, ¡ya que aún defiende esas tonterías tres décadas después del colapso del estalinismo y la restauración del capitalismo!

 

"Armados" con la misma lógica doctrinaria, el PO y sus afiliados internacionales también afirman que Rusia y China todavía no están integradas en la economía mundial capitalista: "La integración de las antiguas economías nacionalizadas en la economía capitalista mundial no puede proceder por medios 'pacíficos’."[5] La misma evaluación se repite en un ensayo publicado en otoño de 2018: "Lo que determina el carácter de la guerra en el siglo XXI es el cerco de Rusia y China por parte del imperialismo estadounidense, en alianza con sus aliados subordinados del imperialismo europeo y japonés, para integrar a los antiguos países en el sistema mundial imperialista de manera desenfrenada llevando a término el proceso de restauración capitalista en estos países".[6]

 

¿Se puede afirmar seriamente que Rusia y China todavía no están "integradas en el sistema mundial imperialista"? Es cierto que no están subyugados a Washington. Pero como el imperialismo no se reduce a una Gran Potencia sino a un sistema basado en la rivalidad entre Grandes Potencias (en línea con Lenin y Trotsky, rechazamos la teoría de Kautsky del Ultraimperialismo que asumía que las Grandes Potencias superarían su rivalidad), sería extraño si las Grandes Potencias no existieran fuera de la órbita de Washington.

 

¡Pero China y Rusia ciertamente están integradas en el sistema mundial imperialista! Como hemos mostrado anteriormente, Beijing se ha convertido en la potencia comercial más grande del mundo. Es uno de los principales inversores y acreedores extranjeros. ¡¿Cómo un país podría estar más integrado en la economía imperialista mundial?! ¡¿Y puede suceder que los líderes del PO nunca hayan oído hablar de la "¿Ruta de la Ceda” (Belt and Road Initiative) de China, un programa de inversión internacional que afecta a otros 65 países y diseñado para expandir la influencia económica y política global de Beijing?![7] La iniciativa BRI es la versión china del llamado Plan Marshall, el cual fue crucial para que el imperialismo estadounidense consolidara su dominio imperialista en Europa occidental después de la Segunda Guerra Mundial.[8] ¿Qué ejemplos necesitan más los camaradas del PO/CRCI para reconocer que China está completamente integrada en el sistema capitalista mundial?

 

Los líderes del PO básicamente mantienen la misma posición para Rusia. Esto se hace evidente en otro artículo que publicaron hace unos meses. En él, la dirigencia del PO afirma: "Ni en Rusia ni en China ha surgido una burguesía como clase, ya que en ambos casos están mediados por el Estado, que continúa manteniendo gran parte de su estructura burocrática "precapitalista".[9]

 

Entonces, nuevamente, ¡nos enfrentamos a un monstruoso absurdo que incluso la mayoría de los estalinistas no se atreven a defender! Se supone que la maquinaria estatal en Rusia es una "estructura burocrática 'pre-capitalista'" cuando, de hecho, está actuando como un servidor capitalista para los oligarcas, tanto en el país como en el extranjero, ¡desde hace casi tres décadas![10]

 

Como hemos demostrado en nuestros estudios sobre el imperialismo ruso, su economía está dominada por poderosos monopolios. Los treinta y dos más grandes de estos monopolios, también llamados "grupos financiero-industriales" (FIG) en Rusia, controlan casi el 51% del PIB de Rusia. (Ver Figura 27)

 

 

 

Figura 27. PIB de Rusia por contribuyente (en miles de millones de dólares estadounidenses y como parte) [11]

 


 


 

 

 

Según un informe de 2013 de Credit Suisse, un pequeño grupo de 110 multimillonarios posee el 35% de toda la riqueza en Rusia.[12] Si volvemos a mirar el Informe de Desigualdad Mundial 2018, podemos observar una tendencia similar a la de China, aunque de manera aún más drástica. En la Figura 28 vemos que la participación en los ingresos del 10% superior era relativamente baja cuando Rusia todavía era poscapitalista. Sin embargo, esto cambió radicalmente desde 1989 en adelante. ¡La participación en los ingresos del 10% superior creció del 22% al 41% (2015)! ¡Durante el mismo período, la proporción de la mitad inferior de la población colapsó de aproximadamente el 30% del ingreso nacional a solo el 17%!

 

 

 

Figura 28. Participación en los ingresos en Rusia, 1905-2015[13]

 


 

 

 

Solo el observador más ignorante podría negar que este proceso de distribución radical del ingreso nacional de las masas populares a la élite en un período de restauración capitalista refleja la creación de una poderosa clase burguesa.

 

Entonces, preguntamos a los camaradas del PO: ¿quiénes son estos 10% superiores en Rusia que tienen la misma proporción del ingreso nacional que el 10% superior en América del Norte? ¿No son estos los capitalistas y la clase media alta? ¿El PO cree sinceramente que esto es algún tipo de burocracia? No, de hecho, el proceso de restauración capitalista ha resultado en la creación de una clase capitalista. Hoy, es la burguesía la que domina todos estos países: Estados Unidos, Europa, así como China y Rusia. ¡La afirmación del PO de que no existe una clase capitalista en Rusia y China es un absurdo total que refleja su distancia política de la realidad del capitalismo global!

 

Como era de esperar, los argumentos del PO/CRCI de por qué Rusia y China supuestamente no son potencias imperialistas no son mucho mejores. En respuesta a nuestro panfleto dirigido contra su fundamento teórico, el PO/CRCI publicó recientemente un artículo en el que polemizó contra el análisis marxista sobre las grandes potencias emergentes en el este.[14] Si bien este artículo constituye un esfuerzo serio para defender su posición, adolece de tres problemas fundamentales: a) sus argumentos están en contradicción con la teoría marxista, b) también están en contradicción con los hechos objetivos, y c) carecen de coherencia interna.

 

Una tesis clave del PO/CRCI es que Rusia y China no pueden poseer un carácter de clase imperialista debido a su (supuesto) atraso en términos de exportación de capital. Dado que el PO/CRCI se adhiere formalmente a la teoría del imperialismo de Lenin, se enfrentan al problema, como todos los partidarios de la tesis de "Rusia y China no son imperialistas", para explicar por qué el líder de los bolcheviques contaba en su momento países como Rusia, Japón, Italia o Austria-Hungría entre los estados imperialistas. Como hemos demostrado anteriormente, estos estados exportaron mucho menos capital que Gran Bretaña, Francia o Alemania y, a menudo, importaron más capital del que exportaron.

 

Como hemos mostrado anteriormente, las potencias imperialistas en la época de Lenin y Trotsky diferían tanto en su superestructura política como en la configuración específica de su base económica.[15] Sin embargo, lo que los unió fue que oprimieron y explotaron, directa o indirectamente, a otras naciones. Lenin resumió su definición de estado imperialista en uno de sus escritos sobre el imperialismo en 1916 de la siguiente manera: “…La guerra entre las Grandes Potencias imperialistas (es decir, entre potencias que oprimen a toda una serie de pueblos ajenos, los envuelven en las redes de la dependencia del capital financiero, etc.)…"[16]

 

 

 

La teoría del imperialismo de Lenin y su falsificación estalinófila

 

 

 

Por lo tanto, los negadores revisionistas del carácter imperialista de Rusia y China hoy tienen que "reinterpretar", es decir, falsificar la teoría del imperialismo de Lenin. Tienen que afirmar que supuestamente Lenin no consideraba a estados como Rusia como imperialistas. El PO/CRCI no es el primero y probablemente tampoco el último en revisar la teoría marxista del imperialismo. Veamos cómo están argumentando su caso:

 

En la era del imperialismo, las grandes potencias definen el acto de guerra y llevan a cabo la división territorial del mundo. Sin embargo, el análisis del imperialismo requiere hacer distinciones entre estas grandes potencias. Según Lenin, entre las seis grandes potencias que dividieron el mundo, Estados Unidos, Alemania y Japón eran estados capitalistas (imperialistas) jóvenes y emergentes e Inglaterra y Francia eran los viejos estados capitalistas (imperialistas). Con una estructura socioeconómica dominada por las relaciones precapitalistas y rodeada por las fuerzas imperialistas capitalistas modernas, Rusia era muy diferente de las demás. Mientras definía la posición de Rusia en la Primera Guerra Mundial como imperialista, Lenin enfatizó esta diferencia crucial: “En Rusia, el imperialismo capitalista del último tipo se ha revelado completamente en la política del zarismo hacia Persia, Manchuria y Mongolia; pero, en general, el imperialismo militar y feudal predomina en Rusia".

 

Los elementos del militarismo y el feudalismo que dominaron el imperialismo ruso también estuvieron presentes en el imperialismo otomano. Sin embargo, el Imperio Otomano era una semicolonia y no poseía las características distintivas del imperialismo definidas como la etapa más alta del capitalismo. Por lo tanto, ni Rusia ni el Imperio Otomano pueden ser vistos como potencias imperialistas que definieron el carácter (imperialista) de la Primera Guerra Mundial. Dependían de las grandes potencias imperialistas y, por lo tanto, ocupaban una posición secundaria (en el mejor de los casos) en la rivalidad interimperialista. Por lo tanto, el imperialismo de Rusia y los otomanos se parecía más al imperialismo de la Gran Roma que al imperialismo capitalista.

 

El énfasis en el capitalismo monopolista, el capital financiero y la exportación de capital en la teoría del imperialismo de Lenin muestra los fundamentos principales de las grandes potencias que luchan por la división y la nueva división del mundo. Grandes ejércitos, territorios expansivos y poblaciones relativamente altas fueron las fuentes de poder de los imperios precapitalistas. En la era del imperialismo, la exportación de capital reemplazó a las campañas militares y el capital financiero que invadió los mercados reemplazó a los ejércitos invasores. En el plano internacional, los ejércitos imperialistas (que se financian con superganancias derivadas del saqueo de materias primas y la explotación de la mano de obra barata y utilizando las capacidades técnicas y tecnológicas proporcionadas por la industria capitalista) se hicieron dominantes en todos los campos. Los ejércitos de los imperios precapitalistas orgullosos de su pasado todopoderoso fueron derrotados por los invasores imperialistas (como se ve en el caso de China) o se convirtieron en potencias auxiliares al servicio del imperialismo (como se vio en los casos de Rusia, los otomanos, y Austria-Hungría).[17]

 

Entonces, vemos cómo el PO/CRCI voltea de cabeza la teoría marxista de los estados imperialistas en solo tres párrafos. Mientras que Lenin, Trotsky y los bolcheviques siempre argumentaron que Rusia (o el Imperio Austro-Húngaro) eran potencias imperialistas, ¡los camaradas del PO/CRFI ahora afirman que eran semicolonias (como el Imperio Otomano)!

 

La caracterización de los bolcheviques de Rusia como "imperialista" se presenta como una categoría histórica que sugiere que consideraron a Rusia solo como "imperialista" como el Imperio Romano hace 2000 años, es decir, ¡no como imperialista en el sentido de una potencia capitalista! ¡Esta es una extraña distorsión de la verdad!

 

Ya hemos demostrado anteriormente que Lenin veía a Rusia como una potencia imperialista (en la misma categoría que Francia). Uno puede encontrar docenas de otras citas que aclaran sin lugar a dudas que los bolcheviques nunca caracterizaron a Rusia como una semicolonia (como el Imperio Otomano) sino como una Gran Potencia imperialista. Ciertamente estaban al tanto de las diferencias entre varios Grandes Poderes (poderes más y menos independientes, económicamente avanzados y atrasados, etc.). ¡Pero vieron a Rusia en la misma categoría que otras grandes potencias imperialistas! En lugar de muchos más, reproducimos una breve selección de estas citas:

 

Solo los idiotas o las personas astutas pueden negar que la guerra por parte de Rusia tenga un carácter imperialista extraordinario. Toda la orden política del 3 de junio ha sido un intento de unir a la burguesía capitalista con la maquinaria burocrática y la nobleza, bajo la condición de que la monarquía logre satisfacer las ambiciones internacionales del capital ruso. (...) El imperialismo ruso, cuyo extraordinario carácter contrarrevolucionario ha estado fuera de toda duda para todos los socialdemócratas rusos, ha jugado un papel muy importante en la preparación de la guerra actual”.[18]

 

Significa que Rusia era el estado imperialista más atrasado y más débil desde el punto de vista económico. Justamente por eso las clases dominantes en Rusia se hundieron las primeras por haber cargado las fuerzas productivas insuficientes del país con un fardo que no pudieron soportar. La evolución desigual, por sacudidas, obligó así al proletariado de la potencia imperialista más atrasada a ser el primero en apoderarse del poder”.[19]

 

La burguesía rusa fue la de un estado imperialista opresor. La burguesía china es la de un país colonial oprimido".[20]

 

Pero la burguesía rusa gozaba de los beneficios de una independencia mucho mayor del imperialismo foráneo que la china. Rusia era un país imperialista”.[21]

 

En Rusia, el imperialismo capitalista de novísimo tipo se ha revelado plenamente en la política del zarismo con respecto a Persia, Manchuria y Mongolia; pero lo que predomina, en general, en Rusia, es el imperialismo militar y feudal. En ninguna parte del mundo está tan oprimida la mayoría de la población como en Rusia.”.[22]

 

El imperialismo ruso difiere del imperialismo de Europa occidental en muchos aspectos. No es un imperialismo de la última etapa del desarrollo capitalista. Rusia es un país que importa capital, que es un objeto de los países exportadores de capital. El imperialismo ruso es un imperialismo feudal, militarista. (...) No hay imperialismo que sea más crudo, más bárbaro y más sangriento que el imperialismo ruso".[23]

 

El último tercio del siglo XIX es un periodo de transición a una nueva época, a la época imperialista. Disfruta del monopolio no el capital financiero de una sola gran potencia, sino el de unas cuantas, muy pocas. (En el Japón y en Rusia, el monopolio de la fuerza militar, de un territorio inmenso o de facilidades especiales para despojar a los pueblos alógenos, a China, etc., completa y en parte sustituye el monopolio del capital financiero más moderno).[24]

 

"Tal era la situación anteriormente, tal era antes de la guerra, cuando la Inglaterra imperialista todavía tenía rivales en los rapaces imperialistas alemanes, franceses y rusos, cuando todavía no se atrevía a apretar sus garras en todos los países del Este, temiendo que ella pueda recibir un golpe en sus garras abiertas de algún rival rapaz".[25]

 

“…también en tiempos de paz Rusia batió el récord mundial de opresión de naciones con un imperialismo mucho más brutal, medieval, económicamente atrasado, militar y burocrático."[26]

 

El carácter de la guerra entre las grandes potencias burguesas o imperialistas no cambiaría un ápice si en una de estas potencias fuese barrido rápidamente el imperialismo militar-absolutista y feudal, pues no por eso habría desaparecido el imperialismo puramente burgués, sino que se habría fortalecido.”[27]

 

El capitalismo es la propiedad privada de los medios de producción y la anarquía de la producción. Predicar una distribución "justa" de la renta sobre semejante base es proudhonismo, necedad de pequeño burgués y de filisteo. No puede haber más reparto que en proporción "a la fuerza". Y la fuerza cambia en el curso del desarrollo económico. Después de 1871, Alemania se ha fortalecido tres o cuatro veces más rápidamente que Inglaterra y Francia. El Japón, unas diez veces más rápidamente que Rusia. No hay ni puede haber otro medio que la guerra para comprobar la verdadera potencia de un Estado capitalista. La guerra no está en contradicción con los fundamentos de la propiedad privada, sino que es el desarrollo directo e inevitable de tales fundamentos. Bajo el capitalismo es imposible el crecimiento económico parejo de cada empresa y de cada Estado. Bajo el capitalismo, para restablecer de cuando en cuando el equilibrio roto, no hay otro medio posible más que las crisis en la industria y las guerras en la política.”[28]

 

Podríamos proporcionar muchas más citas que demuestren lo mismo: mientras Lenin, Trotsky y los bolcheviques eran plenamente conscientes del importante papel del régimen del zar absolutista y las consecuencias para el carácter específico y combinado del estado ruso (fusionando semi-feudal y elementos capitalistas), ¡insistieron inequívocamente en el carácter de Rusia como una Gran Potencia imperialista (y no una semi-colonia)!

 

Pongamos otro ejemplo: pocas semanas después de la Revolución de febrero en Rusia en 1917, cuando el régimen autocrático del zar fue derrocado y reemplazado por el gobierno del frente popular liberal burgués, Trotsky caracterizó a este último como un "gobierno imperialista liberal". Describió la continuidad, los cambios y la transición del imperialismo ruso desde los años 1905-1907 (cuando el régimen del 3 de junio llegó al poder) hasta 1917 de la siguiente manera:

 

Las clases capitalistas, reconciliadas con el régimen del 3 de junio, centraron su atención en la usurpación de los mercados extranjeros. Sobreviene una nueva era del imperialismo ruso, un imperialismo acompañado de un sistema financiero y militar desordenado y de apetitos insaciables. Gutchkov, el actual Ministro de Guerra, fue anteriormente miembro del Comité de Defensa Nacional, ayudando a completar el ejército y la armada. Milukov, el actual Ministro de Asuntos Exteriores, elaboró un programa de conquistas mundiales que defendió en sus viajes a Europa. El imperialismo ruso y sus representantes octobristas y cadetes tienen una gran parte de la responsabilidad de la guerra actual. Por la gracia de la Revolución que no habían querido y contra la que habían luchado, Gutchkov y Milukov ahora están en el poder. (...) Esta transición de un imperialismo de la dinastía y la nobleza a un imperialismo de carácter puramente burgués, nunca puede reconciliar al proletariado ruso con la guerra.”[29]

 

Como vemos, Trotsky no habla de una Rusia semicolonial, sino de una Rusia imperialista. Él caracterizó al gobierno provisional liberal en marzo de 1917 como la representación de "un imperialismo de carácter puramente burgués".

 

¿Cómo concilian esto los camaradas del PO/CRCI con su opinión de que Rusia era una semi-colonia? ¿Quieren sugerir que Rusia fue una semicolonia mientras el zar gobernó y luego, entre febrero y octubre de 1917, de repente se habría convertido en un estado imperialista? Dejando a un lado que esto sería a) absurdo y b) en contradicción con lo que dijeron los bolcheviques, también contradeciría el método del propio PO/CRCI. Los camaradas insisten, como hemos demostrado anteriormente, que Rusia no cumplió con los criterios de la teoría del imperialismo de Lenin ("énfasis en el capitalismo monopolista, el capital financiero y la exportación de capital"). ¡Esto no había cambiado, y difícilmente podría haber cambiado en febrero/marzo de 1917!

 

Entonces, ¿cómo explica el PO/CRCI la evaluación de Trotsky de Rusia como un "imperialismo puramente burgués" en marzo de 1917? ¿No es mucho más lógico, como siempre hemos argumentado, que Rusia fuera en esencia una Gran Potencia imperialista ya antes de 1917 (de manera similar a Austria-Hungría, Japón, Italia, etc.) y que la Revolución de Febrero, que resultó en el derrocamiento de la autocracia zarista condujo a un cambio importante en la superestructura política del capitalismo ruso, pero no en su base económica?[30]

 

De hecho, el PO/CRCI no es el inventor de la idea de que Rusia antes de 1917 no era una potencia imperialista sino una "semi-colonia". Si bien esta tesis fue rechazada rotundamente por los marxistas rusos en la época de Lenin y Trotsky, se originó entre los estalinistas en la década de 1930.

 

Como ya hemos señalado en el pasado, fue la notoria "teoría" de Stalin en la década de 1930 lo que declaró que Rusia antes de 1917 no era una potencia imperialista sino una "semi-colonia". Así, instruyó a los historiadores rusos a reescribir el análisis marxista del carácter de clase de Rusia.[31]

 

El hecho de que Rusia entrase en la guerra imperialista, al lado de la Entente, de Francia e Inglaterra, tenía su razón de ser. No hay que perder de vista que antes de 1914 las ramas más importantes de la industria rusa se hallaban en manos del capital extranjero, y principalmente del capital francés, inglés y belga, es decir, de los países de la Entente. Las fábricas metalúrgicas más importantes de Rusia eran propiedad de capitalistas franceses. Casi las tres cuartas partes de la metalurgia rusa (el 72 por ciento) dependían del capital extranjero. Otro tanto ocurría con la producción del carbón de hulla en la cuenca del Donetz. La mitad, aproximadamente, de la extracción de petróleo hallábase en manos del capital anglofrancés. Una parte considerable de las ganancias de la industria rusa iba a parar a los bancos extranjeros, y principalmente a los de Inglaterra y Francia. Todas estas razones, a las cuales hay que añadir los empréstitos de miles de millones concertados por el zar en Francia e Inglaterra, encadenaban al zarismo al imperialismo anglofrancés y convertían a Rusia en tributaria de estos países, en una semicolonia suya."[32]

 

Naturalmente, esta visión estalinista estaba en contradicción con las posiciones de facto de todos los historiadores marxistas que participaron en la animada discusión sobre el carácter de la Rusia zarista que tuvo lugar en la Unión Soviética en la década de 1920.[33] Cabe señalar que M.N. Pokrovsky, un destacado historiador marxista ruso y la figura principal de la historiografía soviética en la década de 1920, permitió una discusión fructífera entre varios historiadores y se hizo importantes contribuciones para la comprensión de la historia de Rusia (independientemente de su debilidad metodológica que Trotsky señaló).[34]

 

Los camaradas del PO/CRCI no entienden que la ley del desarrollo desigual y combinado resultó en una contradictoria naturaleza y desarrollo de Rusia como un poder imperialista atrasado. Fue esta ley la que permitió a los bolcheviques explicar por qué el imperialismo ruso combinaba características tanto modernas como retro-absolutistas (autocracia zarista) del imperialismo.

 

Toda esta pregunta no se limita a la Rusia zarista. Como dijimos anteriormente, también existían otras potencias imperialistas atrasadas en ese momento como Japón, Italia o Austria-Hungría. Lenin y Trotsky consideraban estos poderes, a pesar de su atraso económico, como imperialistas. Eran plenamente conscientes del carácter desigual de su desarrollo económico y político.

 

Ya demostramos por encima de la evaluación de Lenin de Japón como una Gran Potencia imperialista. Aquí hay otra cita de Trotsky:

 

Japón es hoy en día el eslabón más débil de la cadena imperialista. Su superestructura financiera y militar se apoya sobre una base de barbarie agraria semifeudal. Las explosiones que se suceden periódicamente en el ejército japonés constituyen sólo un reflejo de la intolerable tensión de las contradicciones sociales en el país. El régimen como tal sólo se mantiene por la dinámica de las acciones militares. (...) Pero la agresión japonesa está impregnada de tradicionalismo. Al mismo tiempo que crean una flota gigantesca de las más modernas, los imperialistas japoneses prefieren basar sus actividades en las antiguas tradiciones nacionales. Así como los sacerdotes ponen en boca de los dioses sus pronunciamientos y deseos, los imperialistas japoneses atribuyen sus muy modernos planes y maniobras a la voluntad de los augustos progenitores del emperador reinante. Del mismo modo, Tanaka satisfizo las ambiciones imperialistas de las camarillas gobernantes refiriéndose al inexistente testamento de un emperador.[35]

 

Lenin dedicó un artículo completo sobre el imperialismo italiano en 1915. Totalmente consciente de su carácter atrasado (apenas había exportaciones de capital italianas y no había inmigrantes llegando a Italia, sino al revés), insistió en el carácter imperialista del estado italiano.

 

"El imperialismo italiano ha sido llamado" imperialismo de los pobres "(l'imperialismo della povera gente), debido a la pobreza del país y la miseria absoluta de las masas de emigrantes italianos".

 

Por lo tanto, enfatizó que los "socialistas internacionalistas de Italia" tienen que "oponerse a una guerra que de hecho se libra por los intereses imperialistas de la burguesía italiana".[36]

 

¿Cómo explican todo esto los camaradas del PO/CRCI? No pueden, ya que es obvio el caso de que Lenin y Trotsky veían no solo a esas potencias como imperialistas (y no como semicoloniales) que eran fuertes en términos de exportación de capital y capital financiero, sino también otros estados más atrasados. A diferencia del PO/CRCI, los bolcheviques abordaron este tema de manera dialéctica, teniendo en cuenta la totalidad de los factores políticos, económicos y militares que caracterizaron las relaciones de tales grandes potencias y naciones oprimidas.

 

En resumen, hemos demostrado que el PO/CRCI cambia la visión de Lenin y Trotsky sobre el imperialismo ruso en su opuesto y distorsiona totalmente su método dialéctico. No es sorprendente que PO/CRCI sea igualmente incapaz de comprender el carácter imperialista de Rusia y China hoy.

 

 

 

Exportación de capital de Rusia y China: mito y realidad

 

 

 

El autor del PO/CRCI escribe bajo el título del capítulo "¿Qué define el carácter de las economías rusa y china: exportación de productos básicos o exportación de capital?": "El imperialismo es una etapa del capitalismo en la que la exportación de capital, en lugar de la de mercancías, se vuelve determinante". Como veremos, esta es una declaración clave en el argumento del PO/CRCI que los camaradas distorsionan de una característica del sistema imperialista mundial en un criterio caricaturesco para caracterizar a los países individuales. Pero primero continuemos con la cita:

 

En el siglo XXI, la exportación de capital se ha vuelto más fácil tanto técnica como tecnológicamente. Los ataques neoliberales del imperialismo, con el tiempo, han desmantelado considerablemente las barreras frente a la circulación del capital. La exportación de capital en estas circunstancias no se limita a un puñado de potencias imperialistas, sino que se ha generalizado. Además, la integración cada vez más profunda del mundo imperialista ha llevado a un aumento en la exportación de capital entre las economías imperialistas y los Estados Unidos y Gran Bretaña ahora reciben un alto nivel de inversión extranjera directa, además de ser líderes en la exportación de capital como grandes potencias imperialistas. Que los niveles de inversión que exportan y reciben EE. UU. Y Gran Bretaña, cada uno, sea aproximadamente el mismo, no cambia la característica imperialista del capital financiero de estos países. Por el contrario, están en el centro de un sistema capitalista mundial cada vez más integrador.

 

Los países imperialistas como Alemania, Francia y los Países Bajos, más la Unión Europea en su conjunto y Japón son exportadores netos de capital en términos del stock de inversión extranjera directa. Por otro lado, Rusia y China son importadores netos de capital en términos del stock de inversión extranjera directa. Mientras que el stock de la inversión extranjera directa de China es igual al 24 por ciento de su PIB, su exportación de capital alcanza solo el 12 por ciento de su PIB. Este porcentaje, para Rusia, es respectivamente del 30% y del 26%, y esto a pesar de ser el principal exportador de capital sin igual a las antiguas repúblicas soviéticas, lo que demuestra que también es un importador neto de capital.

 

Un escrutinio minucioso de China y Rusia muestra que el carácter de sus economías no se define por la exportación de capital sino por la exportación de productos básicos. La situación de Rusia es bastante obvia. El 40 por ciento del ingreso presupuestario de Rusia proviene del petróleo, el gas y sus derivados. Su desempeño económico depende en gran medida de la fluctuación de los precios del petróleo. Sin embargo, a escala mundial, Rusia, con sus ingresos totales de exportación de 353 mil millones de dólares, se encuentra en la parte inferior de la liga de países exportadores, compitiendo con los Emiratos Árabes Unidos. Por esta razón, no discutiremos más la situación de Rusia debido a la claridad de su posición, mientras que la situación de China parece ser más controvertida y merece ser evaluada con más detalle.

 

Con un ingreso de 2,3 billones de dólares de su exportación de productos básicos, China está en la cima de la liga de exportadores. Si sumamos los 550 millones de dólares de las exportaciones de Hong Kong a esta cifra, los ingresos de exportación de China equivalen al doble de los ingresos de exportación de países como los Estados Unidos (1,5 billones) o Alemania (1,4 billones). Nuestro punto es que la exportación de capital de China es complementaria a la gigantesca estructura económica de exportación de productos básicos del país. En otras palabras, la economía china exporta bienes y capital, pero lo que es determinante en el caso chino es la exportación de productos básicos, no la característica distintiva del imperialismo de la exportación de capital ". [37]

 

A diferencia de sus contrapartes estadounidenses, alemanas, francesas y japonesas, ni Rusia con sus monopolios de petróleo y gas, sus bancos estatales ni sus oligarcas en constante crecimiento debido al saqueo del estado obrero, ni a China con sus gigantescas pero prematuras finanzas-capitales puede formar la base de un poder imperialista. Sin embargo, tal conclusión no implica que la situación actual seguirá siendo la misma para siempre. Aunque el capital financiero ruso está lejos de tener un carácter imperialista, el desarrollo del capital financiero chino requiere un escrutinio minucioso. Sin embargo, no podemos hablar del imperialismo a menos que China eleve su economía a un nuevo nivel en el que la exportación de capital, no la exportación de productos básicos, se vuelva dominante”. [38]

 

Cada párrafo representa una violación del método marxista, de la lógica simple o de las figuras desnudas. Tratemos los principales errores punto por punto. Como ya ha dicho, el método del PO/CRCI adolece de una falta total de dialéctica que caracteriza la ley del desarrollo desigual y combinado. De la verdad general, que, en la época del imperialismo, la exportación de capital se vuelve más importante que la exportación de productos básicos, los camaradas concluyen erróneamente que las potencias pueden calificarse como imperialistas solo si su exportación de capital es sustancialmente mayor que su exportación de productos básicos. Sin embargo, este nunca fue el método de Lenin y Trotsky y por una buena razón.

 

Un papel más importante de la exportación de capital, en comparación con la exportación de productos básicos, es a menudo el caso de las potencias imperialistas avanzadas y de larga data, pero no necesariamente para las potencias atrasadas o para los recién llegados. Japón, que por ejemplo era una Gran Potencia tan atrasada con características semifeudales significativas, tenía una participación de solo el 0.1% del stock global de inversión extranjera directa en 1914.[39] Sin embargo, Lenin y Trotsky lo consideraron en ese momento. como un estado imperialista.

 

Del mismo modo, como hemos demostrado anteriormente, siempre existió un desarrollo desigual entre las Grandes Potencias en general e incluso los estados imperialistas occidentales. ¡Gran Bretaña era el exportador de capital dominante en 1914 con el 41% de toda la inversión extranjera directa mundial! En Alemania, ciertamente también una potencia imperialista en ese momento, la exportación de capital no jugó un papel más importante que su comercio de productos básicos. Y en el caso de los Estados Unidos, vemos una imagen en la que la producción y el comercio de productos básicos desempeñaron un papel significativamente mayor que su exportación de capital.

 

Como dijimos anteriormente, en cierta medida los EE. UU. Estaban a principios del siglo XX en una posición similar a la de China en la última década. Era un recién llegado y su exportación de capital iba a la zaga de las potencias imperialistas establecidas. Hasta 1914, el imperialismo estadounidense recibió más del doble de la inversión de fuentes extranjeras que los ciudadanos estadounidenses invirtieron en el extranjero. En la lógica del PO/CRCI, los Estados Unidos en 1914 no habrían calificado como una potencia imperialista.

 

De hecho, ambos, Estados Unidos y Gran Bretaña, eran grandes potencias imperialistas. Este es un ejemplo del desarrollo desigual entre las potencias imperialistas. Sin embargo, si Lenin hubiera adoptado el método estéril y unilateral del PO/CRCI, nunca podría haber caracterizado a los Estados Unidos como imperialistas. No suponemos que el PO/CRCI mantenga esa posición, pero esta es la consecuencia inevitable de su interpretación distorsionada de la teoría del imperialismo de Lenin.

 

Además, el enfoque del PO/CRCI ignora el hecho fundamental de que un papel importante de un país en el comercio mundial de productos básicos simplemente puede reflejar el hecho de que es una importante patria de producción de valor capitalista. Esto, a su vez, generalmente es un indicador del poder económico capitalista.

 

Avancemos más. En varios casos, el autor del PO/CRCI utiliza cifras inexactas. Por ejemplo, no es cierto que China exporta significativamente menos capital de lo que importa. Si bien este fue el caso en el período temprano de la restauración capitalista, ya no es el caso. Las cifras del Informe anual de inversiones mundiales de la UNCTAD, la fuente más autorizada en este campo, demuestran muy claramente el rápido proceso de recuperación de China en términos de exportación de capital. En la Tabla 25 podemos ver que la inversión extranjera de China ha aumentado tanto en la última década que sus existencias de IED en el exterior ya son iguales a sus existencias de IED en la actualidad.

 

 

 

Tabla 25. Inversión extranjera directa de China (en millones de dólares estadounidenses), 2000-2017 [40]

 

                Stocks IED entrants                                                                                        Stocks IED salientes

 

2000                       2010                       2017                                                   2000                       2010                       2017

 

193,348                 587,817                 1,490,933                                           27,768                   317,211                 1,482,020

 

 

 

Alemania es otro ejemplo que demuestra el carácter absurdo del argumento del PO/CRCI de que un país no podría ser imperialista si su exportación de capital no es más importante que su exportación de productos básicos. Como hemos demostrado anteriormente, la participación de Alemania en las exportaciones mundiales de mercancías es del 8,4% (2017), mientras que su participación en las salidas mundiales de IED y en las existencias es significativamente menor (5,6%, respectivamente, 5,2% en el mismo año). Siguiendo el método del PO/CRCI no dialéctico, no podríamos caracterizar a Alemania como una Gran Potencia imperialista.

 

Vale la pena señalar que incluso las Grandes Potencias imperialistas más antiguas contradicen los criterios de PO/CRCI. Gran Bretaña, el estado imperialista más antiguo del mundo, no solo tiene un stock de IED del mismo tamaño que China. ¡También importa un poco más de capital del que exporta! Según las últimas cifras de la UNCTAD, el stock de IED interna de Gran Bretaña es de $ 1,563,867 mil. y su saldo de IED es de $ 1,531,683. La misma proporción entre el stock de IED entrante y saliente existe para los Estados Unidos: $ 7,807,032 respectivamente $ 7,799,045. Como vemos, toda la teoría PO/CRCI se basa en argumentos sin sentido, distorsión de la teoría marxista y cifras falsas.

 

 

 

Sobre el carácter de las inversiones extranjeras de China

 

 

 

Pasemos al siguiente intento del autor PO / CRFI para salvar su teoría fallida. “Si bien el 40% de la exportación de capital directo de China se concentra en los sectores de minería, petróleo y energía, solo el 4% se destina a la industria manufacturera. China es uno de los principales clientes de materias primas y energía, y esta demanda surge de la producción orientada a la exportación dentro de las fronteras de China, es decir, del impulso para la exportación de productos básicos. La variable determinante en las inversiones directas de China en el exterior es el ingreso nacional del país al que se exporta el capital chino. Las inversiones extranjeras de China apuntan no a mano de obra barata sino a grandes mercados. Los grandes mercados significan una mayor demanda de bienes chinos, lo que demuestra que la exportación de capital chino es una extensión de su exportación de productos básicos y que esta característica de la economía china no puede definirse como un indicador del imperialismo". [41]

 

De nuevo, una confusión sigue a la otra. El autor señala que la exportación de capital de China se centra en los sectores de minería, petróleo y energía y sugiere que esto sería un indicador del carácter no imperialista de China. (Por cierto, hace un comentario similar sobre Rusia en la cita que reprodujimos anteriormente). Es difícil seguir esta lógica, por decirlo diplomáticamente. ¿Puede ser el caso de que el autor PO / CRFI no es consciente de que el petróleo, el gas y todo el sector energético es una parte crucial de la economía mundial capitalista?

 

Esto es cierto no solo para los países semicoloniales sino también para los países imperialistas. Según un estudio publicado recientemente, la energía (y, por lo tanto, las fluctuaciones de los precios) afecta a más del 60% de los costos totales de producción en Francia. [42] Entre las 10 principales empresas de la lista Fortune Global 500 del año 2018, seis estaban operando en el sector de la energía (y otras dos en el sector del automóvil, que está fuertemente afectado por los precios de la energía). ¡Toda la historia del capitalismo mundial está marcada por el importante papel del sector energético (solo hay que recordar el papel de los barones del petróleo en la historia de los Estados Unidos)!

 

El autor menciona que el presupuesto de Rusia está influenciado por los cambios en los precios del petróleo y el gas en el mercado mundial. Cierto. Solo no menciona que no solo Rusia, sino toda la economía mundial está influenciada por las fluctuaciones de los precios del petróleo y el gas debido al papel central de este sector para la economía mundial. Ha habido recesiones mundiales en las últimas décadas que se han desencadenado (o al menos ajustado) debido al aumento del precio del petróleo.

 

Además, ¿han olvidado los camaradas de PO/CRCI que el propio Lenin nombró la búsqueda de materias primas como una de las cinco características clave del imperialismo? Como citamos anteriormente, escribió en su ensayo clave sobre el imperialismo: "Tenemos que comenzar con una definición del imperialismo tan precisa y completa como sea posible. El imperialismo es una etapa histórica específica del capitalismo. Su carácter específico es triple: el imperialismo es el capitalismo monopolista; capitalismo parasitario o en descomposición; capitalismo moribundo. La suplantación de la libre competencia por el monopolio es la característica económica fundamental, la quintaesencia del imperialismo. El monopolio se manifiesta en cinco formas principales: (...) (3) la incautación de las fuentes de materia prima por los fideicomisos y la oligarquía financiera..." [43]

 

En resumen, ¡no podemos entender por qué el autor PO / CRFI interpreta la fuerte exportación de capital de China en el sector energético como un indicador para refutar su carácter imperialista!

 

Sigamos adelante. El autor afirma. "Las inversiones extranjeras de China apuntan no a mano de obra barata sino a grandes mercados". ¡¿De Verdad?! Hemos demostrado en estudios anteriores que China se ha convertido en un inversor líder en muchos países semicoloniales. En 2010, China se convirtió en el tercer mayor inversor en América Latina, detrás de los Estados Unidos y los Países Bajos. [44] Según un estudio de McKinsey, las corporaciones chinas ya juegan un papel dominante en África. Alrededor de 10,000 corporaciones chinas (90% de las cuales son firmas capitalistas privadas) operan en África. Controlan aproximadamente el 12% de la producción industrial total del continente y aproximadamente la mitad del mercado de la construcción contratado internacionalmente en África. En África, China también es líder en “inversión en campo verde” (es decir, cuando una empresa matriz comienza una nueva empresa mediante la construcción de nuevas instalaciones fuera de su país de origen); En 2015-16, China invirtió USD 38.400 millones (24% de la inversión total en campos verdes en África). [45] Además, China es un inversor extranjero líder en muchos países asiáticos.

 

Ciertamente, no negamos que las corporaciones chinas estén interesadas en acceder a "grandes mercados". Esto nos parece un deseo bastante común para los capitalistas, ¡a pesar del hecho de que los líderes del PO/CRCI quieren convencernos de que el capitalismo aún no ha sido restaurado en China! Hasta donde sabemos, también hay muchas corporaciones imperialistas occidentales que están interesadas en acceder a "grandes mercados".

 

De hecho, la búsqueda de materias primas, nuevos mercados, etc. siempre ha sido una característica de los monopolios imperialistas. Lenin ya escribió sobre esto en su libro sobre el imperialismo: “Hemos visto que en su esencia económica el imperialismo es el capitalismo monopolista. (...) Debemos tomar nota especial de los cuatro tipos principales de monopolio, o manifestaciones principales del capitalismo monopolista, que son característicos de la época que estamos examinando. (...) Cuarto, el monopolio ha surgido de la política colonial. A los numerosos motivos "antiguos" de la política colonial, el capital financiero ha agregado la lucha por las fuentes de materias primas, por la exportación de capital, por esferas de influencia, es decir, por esferas de negocios rentables, concesiones, beneficios monopólicos, etc., territorio económico en general". [46]

 

De todos modos, ¿el autor del PO/CRCI realmente quiere sugerir que los capitalistas chinos no están explotando la mano de obra barata en estos países? ¿Quién está trabajando en todas esas empresas? Es cierto que algunas corporaciones chinas traen su propia fuerza laboral, ¡pero este no es el caso para la mayoría de sus inversiones extranjeras!

 

Otro intento del autor del PO/CRCI de relativizar el papel de la exportación de capital de China es su referencia al llamado "viaje de ida y vuelta", es decir, la transferencia de dinero de China continental a Hong Kong y luego de regreso a China continental para que así sea. ser clasificado como "inversión extranjera" (es decir, obtener privilegios fiscales, etc.).

 

También hay una fuente seria de malentendidos con respecto a los datos sobre la exportación china de capital. Cuando Hong Kong, una antigua colonia británica, fue entregada a China en 1997, China y Gran Bretaña hicieron un acuerdo conocido como "un país, dos sistemas", según el cual el libre mercado y la estructura liberal de Hong Kong obtuvieron inmunidad. Por esta razón, las inversiones de China en Hong Kong se calculan como parte de la exportación de capital de China. Además, las inversiones extranjeras de Hong Kong en China están en el estado de capital extranjero. China ofrece muchos incentivos para atraer la inversión extranjera. Por esta razón, la capital china que inicia un negocio en Hong Kong regresa a China ("ida y vuelta") y aprovecha los incentivos proporcionados para la inversión extranjera. La participación de Hong Kong en la exportación de capital chino alcanza el 70 por ciento y se estima que el capital que se reinvierte en China como resultado de los viajes de ida y vuelta alcanza el 40 por ciento de la exportación de capital chino ". [47]

 

Ya hemos tratado este fenómeno en trabajos pasados (y también hemos señalado una situación similar en Rusia). Aquí, nuevamente, el autor no ha pensado en el tema. Primero, una consecuencia de las cifras "exageradas" para la exportación de capital de China (dado que de hecho se reinvierten en China a través de Hong Kong) es que no solo se exageran las cifras de exportación de capital, sino que, en consecuencia, las cifras de China para Las importaciones de capital también son exageradas. Esto significa que el papel del capital imperialista extranjero en China no es tan grande como a menudo afirman varios revisionistas (incluidos los del PO/CRCI).

 

Pero independientemente de esto, hay una cuestión más fundamental involucrada. Es un mito generalizado, generalmente afirmado por los medios de comunicación occidentales, que enviar dinero al extranjero a paraísos fiscales y reinvertirlo como "capital extranjero" sería una peculiaridad de China (y Rusia). De hecho, esto no es cierto. Tal es una práctica estándar en casi todos los países capitalistas, incluidos los imperialistas occidentales.

 

Como señalamos en estudios anteriores, la transferencia de dinero a países extraterritoriales también constituye una parte significativa de la aparente IED de los imperialistas occidentales. Según un estudio, "al menos el 30% de las existencias mundiales de IED se intermedia a través de paraísos fiscales". [48] Gabriel Zucman, discípulo de Thomas Piketty ("Capital en el siglo XXI") publicó un estudio que calcula que, a partir de 2008, alrededor de $ 5.9 billones en riqueza financiera (es decir, excluyendo obras de arte y bienes raíces) mantenidos en paraísos fiscales por los ricos globales. [49] La Red de Justicia Fiscal eleva la cifra a $ 21 a $ 32 billones a partir de 2010. [50] En la Figura 29 vemos el volumen masivo de ganancias que las corporaciones estadounidenses obtienen formalmente de la inversión extranjera directa en centros financieros extraterritoriales. Entonces, vemos, nuevamente, que los argumentos del PO/CRCI contra China como una potencia imperialista están construidos sobre arena.

 

 

 

Figura 29. Ingresos de los Estados Unidos por inversión directa en el extranjero, países seleccionados, primer trimestre de 2000 a primer trimestre de 2018 (miles de millones de dólares) [51]

 


 

 

 

Corporaciones estatales en China y Rusia: ¿no capitalistas?

 

 

 

Abordemos el siguiente argumento del PO/CRCI. Los camaradas se ven obligados a admitir que "el capital financiero, característico de la era del imperialismo, existe en Rusia y China". Pero hacen una relativización importante que supuestamente socava la tesis de que China y Rusia son estados imperialistas: "Sin embargo, casi todas esas compañías son corporaciones estatales o sociedades anónimas en las que el estado es el principal accionista".

 

Tres gigantes del petróleo y el gas natural, Gasprom, Lukoil y Rosneft, y dos bancos nacionales que cotizan en bolsa, Sberbank y VTB Bank, son las compañías rusas que se encuentran entre las 500 compañías más grandes del mundo. China, por otro lado, ingresa a la lista como uno de los países líderes, con aproximadamente 20 empresas en la lista de las 500 principales. Por lo tanto, si sumamos la creciente actividad del mercado de valores tanto en China como en Rusia a la creciente importancia del capital de los bancos, podemos decir fácilmente que el capital financiero, característico de la era del imperialismo, existe en Rusia y China. Sin embargo, casi todas esas compañías son corporaciones estatales o sociedades anónimas en las que el estado es el principal accionista. La única compañía privada china que llegó a la lista es Noble Group, con sede en Hong Kong, que de hecho es una compañía británica fundada por un gran comerciante de carbón llamado Richard Elman. La razón por la cual esas compañías se encuentran entre las 500 mejores del mundo no es el capitalismo desarrollado de China y Rusia, sino el liderazgo ruso en recursos naturales y el enorme mercado de China debido al hecho de que tiene la mayor población del mundo"[52]

 

Notamos de paso que, desafortunadamente, los camaradas no reconocen la ironía implícita en esta declaración: a pesar de admitir la existencia de capital financiero, el PO/CRCI insiste en que el capitalismo aún no se ha restaurado en estos países. ¡Pero la burla no intencionada ciertamente no es la mayor desgracia de los camaradas! De hecho, la afirmación del PO/CRCI revela que desconoce la tesis de Lenin del "capitalismo de monopolio estatal". En su teoría del imperialismo, Lenin afirmó que el capitalismo avanzado, en la era de su declive, se caracteriza cada vez más por un papel central del estado. Esto da como resultado el papel cada vez mayor de las corporaciones estatales (o parcialmente estatales), la intervención estatal indirecta en la economía, etc.

 

“La cuestión del estado ahora adquiere una importancia particular tanto en teoría como en política práctica. La guerra imperialista ha acelerado e intensificado inmensamente el proceso de transformación del capitalismo monopolista en capitalismo monopolista de estado". [53]

 

Que el capitalismo en Rusia también se ha convertido en capitalismo monopolista está suficientemente atestiguado por los ejemplos del Produgol, el Prodamet, el Sindicato del Azúcar, etc. Este Sindicato del Azúcar es una lección objetiva en la forma en que el capitalismo monopolista se convierte en capitalismo monopolista estatal. ¿Y cuál es el estado? Es una organización de la clase dominante..."[54]

 

Es un mito generalizado del neoliberalismo afirmar que las corporaciones estatales no pueden operar de manera rentable. Como hemos demostrado en estudios anteriores, las empresas estatales de China se sometieron a una reestructuración masiva, despidos masivos, abolición de los beneficios sociales para que, como resultado, la mayoría de ellos obtengan ganancias desde hace años. Según las estadísticas oficiales de China, las empresas estatales "registraron su mejor desempeño de rentabilidad en 2018, incluso cuando el crecimiento del PIB del país se ha desacelerado, ya que las reformas iniciales arrojaron resultados y brindaron un sólido apoyo a la segunda economía más grande del mundo". En 2018, los ingresos totales de las casi 100 empresas estatales administradas centralmente en el país aumentaron un 10,1 por ciento interanual a 29,1 billones de yuanes ($ 4,29 billones). (...) El crecimiento de las ganancias fue aún mejor, llegando a 1,7 billones de yuanes con un aumento del 16,7 por ciento, los mejores resultados desde que estas cifras se obtuvieron por primera vez, según el portavoz de SASAC Peng Huagang". [55]

 

Y los propios capitalistas occidentales tienen que admitir esto implícitamente cuando incluyen numerosas corporaciones estatales o semiestatales en la lista anual Global Fortune 500. Recordamos a nuestros lectores el estudio de la UNCTAD citado anteriormente que informa que las corporaciones chinas (muchas de las de propiedad estatal) entre las 2.000 corporaciones transnacionales más grandes toman el 17% de todas las ganancias de estos monopolios principales. Entonces, obviamente, ¡las corporaciones estatales chinas operan bastante rentables!

 

 

 

El papel de la migración

 

 

 

Abordemos ahora el último argumento del PO/CRCI por qué Rusia y China supuestamente no son potencias imperialistas. El autor afirma que China no es un país imperialista porque no hay migración a China, donde esos trabajadores migrantes serían súper explotados como mano de obra barata.

 

"Además, es imposible para China ascender a la liga de los países imperialistas mientras no busque mano de obra barata más allá de sus fronteras, sino que continúe ofreciendo salarios entre los más bajos del mundo y siga siendo un país en el que fluye el capital y de donde se mueve su propia población. En relación con esto, debemos mencionar que Lenin también agregó el fenómeno de la migración a los indicadores del imperialismo: “Una de las características especiales del imperialismo relacionado con los hechos que describo es la disminución de la emigración de los países imperialistas y el aumento de inmigración a estos países desde los países más atrasados donde se pagan salarios más bajos ". En el mundo de hoy, si no hay trabajadores migrantes estadounidenses, alemanes, daneses, holandeses, canadienses, británicos o franceses, la razón es que estos países son potencias imperialistas. Y la relación inversa también debe tomarse como verdadera.” [56]

 

La primera oración es simplemente una tontería como hemos demostrado. Sí, el capital fluye a China (ya que también fluye a muchos países imperialistas de América del Norte y Europa). Pero una gran cantidad de capital también fluye fuera de China como inversión extranjera de las corporaciones chinas. Es por eso que se encuentran entre los principales inversores extranjeros en África, Asia y América Latina. Contrariamente al mito de PO/CRCI, estas corporaciones están explotando las fuerzas de trabajo locales y baratas. El autor parece sugerir que existe una importante emigración de chinos de China a otros países. Esto podría ser un error en la traducción del texto (que probablemente fue escrito en turco). Si no es un error de traducción, es una simple tontería. No hay una migración significativa de China a otros países.

 

Lo único que es cierto es que de hecho hay poca migración a China. Pero antes de abordar este tema, queremos llamar la atención sobre el hecho de que el autor omitió furtivamente el caso de Rusia. Este es probablemente el caso porque el PO/CRCI también niega el carácter imperialista de Rusia. Sin embargo, como hemos demostrado en estudios anteriores, el imperialismo ruso se beneficia enormemente de la súper explotación de los migrantes. Según las estadísticas oficiales, aproximadamente 11,6 millones de inmigrantes legales residen actualmente en Rusia. Además, otros 5-8 millones de migrantes han ingresado ilegalmente al país para trabajar allí. La cifra oficial de la proporción de inmigrantes en la población de Rusia es del 8,1%, que está cerca de los niveles en varios países europeos. Sin embargo, esto parece ser una subestimación. La mayoría de estos migrantes provienen de Asia Central y el Cáucaso. Además, esta cifra no incluye a los inmigrantes de las naciones oprimidas dentro de Rusia. [57]

 

En general, el autor tiene razón al decir que la migración juega un papel importante en los países imperialistas. De hecho, esta es una característica central del imperialismo, particularmente en el período histórico actual de su decadencia. [58] Sin embargo, es útil tener en cuenta que hay excepciones y que no todos los países imperialistas experimentan una migración sustancial. Este es, por ejemplo, el caso de Japón, una de las potencias imperialistas más fuertes del mundo. Japón tiene solo una pequeña proporción de migrantes entre su población (1.7% en 2007). [59]

 

El caso de China tiene sus peculiaridades, como hemos señalado en estudios anteriores. La clase dominante estalinista-capitalista utiliza efectivamente el tamaño de la población del país: ¡los 1.400 millones de personas de China equivalen al 18.5% de la población mundial total! Además, utiliza el antiguo sistema de registro de hogares establecido por la burocracia estalinista en 1958. Según este sistema (llamado hukou en China) "a los residentes no se les permitía trabajar o vivir fuera de los límites administrativos de su registro de hogares sin la aprobación de las autoridades. Una vez que dejaran su lugar de registro, también dejarían atrás todos sus derechos y beneficios. Para fines de vigilancia, todos, incluidos los residentes temporales en tránsito, debían registrarse en la policía de su lugar de residencia y su residencia temporal. Para la década de 1970, el sistema se volvió tan rígido que "los campesinos podían ser arrestados solo por entrar en las ciudades". [60]

 

Dada la pobreza rural y las oportunidades de empleo en las ciudades, millones y millones de campesinos rurales, en su mayoría jóvenes, se mudaron a las ciudades para encontrar empleo. Estos ex campesinos o jóvenes campesinos que se mudaron a las ciudades se llaman migrantes en China. Esta categoría es engañosa ya que generalmente se usa para personas que se mudan a otro país. De hecho, son trabajadores migrantes de las zonas rurales a las urbanas. Sin embargo, no es casualidad que estas personas se llamen migrantes, porque existe una similitud importante entre ellos y los que internacionalmente se llaman migrantes: se mudan a áreas donde viven a menudo de manera ilegal y sin derechos y reclaman seguridad social. Entonces, estos ex pobladores rurales se mudan a las ciudades donde a menudo son ilegales y, debido al sistema hukou, no tienen acceso a vivienda, empleo, educación, servicios médicos y seguridad social.

 

Al vivir en condiciones muy pobres, estos migrantes pronto se convirtieron en una fuerza impulsora importante para el proceso capitalista de acumulación primitiva a través de la súper explotación. El número de trabajadores migrantes en China aumentó de unos 30 millones (1989) a 62 millones (1993), 131.8 millones (2006) y para fines de 2010, su número aumentó a aproximadamente 242 millones. En la ciudad capital, Beijing, aproximadamente el 40% de la población total son trabajadores migrantes, mientras que, en Shenzhen, casi 12 millones de los 14 millones son migrantes. Estos trabajadores migrantes generalmente son empujados a trabajos de bajo costo y trabajos forzados. Según el Boletín Laboral de China, los migrantes representaron el 58% de todos los trabajadores en la industria y el 52% en el sector de servicios en 2008. La proporción de trabajadores migrantes en las industrias manufactureras y en la construcción alcanzó el 68% y el 80%, respectivamente. [61]

 

Según otro estudio, los trabajadores migrantes de las zonas rurales a las urbanas también se han convertido en la mayor proporción de la fuerza laboral, lo que representa aproximadamente dos tercios de todos los trabajadores no agrícolas. Se han vuelto dominantes en varios sectores importantes: 90% en construcción, 80% en minería y extracción, 60% en textiles y 50% en oficios de servicios urbanos.

 

En resumen, el imperialismo chino no necesita inmigrantes importantes porque ya está en condiciones de super-explotar vastos recursos humanos de mano de obra barata. De hecho, este sistema de superexplotación de los migrantes internos es una de las fuentes del rápido proceso de acumulación de capital que dio lugar al surgimiento del capitalismo chino. Los camaradas del PO/CRCI, por lo tanto, están completamente equivocados al concluir, debido a la falta de migración de China, que esto reflejaría el no imperialismo de China.

 

En resumen, el análisis del PO/CRCI no comprende la naturaleza del capitalismo en China y Rusia y, en consecuencia, no comprende su carácter como potencias imperialistas emergentes. De esto se deduce el fracaso de esta organización para comprender la naturaleza de la rivalidad de la Gran Potencia en el período histórico actual. [62]

 

 

 



[2] Hemos analizado la restauración del capitalismo en varios lugares. Ver, p. Michael Pröbsting: Cuba’s Revolution Sold Out? The Road from Revolution to the Restoration of Capitalism, August 2013, RCIT Books, https://www.thecommunists.net/theory/cuba-s-revolution-sold-out/; ver también el Capítulo VI (dealing with capitalist restoration in North Korea) en el libro antes mencionado, Michael Pröbsting: World Perspectives 2018: A World Pregnant with Wars and Popular Uprisings; concerning capitalist restoration in China we refer to Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South (Capítulo X).

[3] Pablo Heller: China: El otro bonapartismo, March 9, 2017, Prensa Obrera # 1449 http://www.prensaobrera.com/prensaObrera/1449/internacionales/china-el-otro-bonapartismo

[4] Contribución del Partido Obrero al debate de la Conferencia Internacional, 21 de marzo, 2018, https://prensaobrera.com/prensaObrera/online/internacionales/contribucion-del-partido-obrero-al-debate-de-la-conferencia-internacional

[5] Partido Obrero, PT (Uruguay), DIP (Turquía), EEK (Grecia Declaración de la Conferencia Internacional, 13.4.2018,  https://prensaobrera.com/prensaObrera/online/internacionales/declaracion-de-la-conferencia-internacional

[6] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century: Are China and Russia a target or a side of the war? In: World Revolution/Revolución Mundial Issue 1 (Otoño 2018), p. 58

[7] La RCIT ha tratado la BRI de China en varios documentos. Ver p. nuestra declaración: The China–Pakistan Economic Corridor is a Project of Chinese Imperialism for the Colonialization of Pakistan! Joint Statement of the International Secretariat of the RCIT and the Revolutionary Workers Organization (Pakistani Section of the RCIT), 22.1.2017, https://www.thecommunists.net/worldwide/asia/pakistan-cpec/; vea también nuestro folleto Michael Pröbsting: The China-India Conflict: Its Causes and Consequences. What are the background and the nature of the tensions between China and India in the Sikkim border region? What should be the tactical conclusions for Socialists and Activists of the Liberation Movements? 18 August 2017, Revolutionary Communism No. 71, https://www.thecommunists.net/theory/china-india-rivalry/

[8] Un ejemplo similar fue la iniciativa estadounidense llamada Alianza para el Progreso en la década de 1960 que sirvió para expandir su dominio en América Latina.

[9] Contribución del Partido Obrero al debate de la Conferencia Internacional, 21.3.2018, https://prensaobrera.com/prensaObrera/online/internacionales/contribucion-del-partido-obrero-al-debate-de-la-conferencia-internacional.Ver también, Pablo Heller: A dónde va China. Entre la guerra comercial y la restauración capitalista, 26 de abril de 2018, http://www.prensaobrera.com/prensaObrera/1499/internacionales/a-donde-va-china

[10] En el análisis del RCIT sobre Rusia como potencia imperialista, consulte la literatura mencionada en la subsección especial de nuestro sitio web: https://www.thecommunists.net/theory/china-russia-as-imperialist-powers/. En particular, remitimos a los lectores a to Michael Pröbsting: Lenin’s Theory of Imperialism and the Rise of Russia as a Great Power. On the Understanding and Misunderstanding of Today’s Inter-Imperialist Rivalry in the Light of Lenin’s Theory of Imperialism, August 2014, http://www.thecommunists.net/theory/imperialism-theory-and-russia/; Michael Pröbsting: Russia as a Great Imperialist Power. The formation of Russian Monopoly Capital and its Empire – A Reply to our Critics, 18 March 2014, Special Issue of Revolutionary Communism No. 21 (March 2014), https://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/.

[11] Who Owns Russia: 32 Largest Business Groups Make 51% of GDP, Emerging Markets Venue, July 12, 2010, http://www.emergingmarketsvenue.com/2010/07/12/russian_business_groups/

[12] Credit Suisse: Global Wealth Report 2013, p. 53

[13] World Inequality Report 2018, p. 120

[14] Hemos tratado una de las teorías clave de la CRCI, la llamada Teoría del "catastrofismo", en un folleto publicado recientemente. Ver Michael Pröbsting: The Catastrophic Failure of the Theory of “Catastrophism”. On the Marxist Theory of Capitalist Breakdown and its Misinterpretation by the Partido Obrero (Argentina) and its “Coordinating Committee for the Refoundation of the Fourth International”, 27 de mayo 2018, https://www.thecommunists.net/theory/the-catastrophic-failure-of-the-theory-of-catastrophism/

[15] Hemos tratado este argumento en detalle en nuestro folleto Lenin’s Theory of Imperialism and the Rise of Russia as a Great Power (Chapter II, pp. 6-32)

[16] V. I. Lenin: Sobre la caricatura del marxismo y el "economismo imperialista", https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas06-12.pdf, p.30

[17] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, pp. 52-53

[18] Leon Trotsky: Über den russischen Imperialismus (1916), in: Leo Trotzki: Europa im Krieg, Arbeiterpresse Verlag, Essen 1998, pp. 203-204 (traducido por nosotros). Hasta nuestro conocimiento, este documento no ha sido traducido al español o al inglés.

[19] León Trotsky: La Tercera Internacional después de Lenin, https://www.marxists.org/espanol/trotsky/eis/1928-comintern-depues-de-lenin.pdf p. 61

[20]  León Trotsky: La Tercera Internacional después de Lenin, https://www.marxists.org/espanol/trotsky/eis/1928-comintern-depues-de-lenin.pdf p. 118

[22] V. I. Lenin: El Socialismo y la Guerra: (La actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra) (1915), https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1915sogu.htm#parte6

[23] Grigori Sinowjew: Die russische Sozialdemokratie und der russische Sozialchauvinismus (1915); in: W. I. Lenin/G. Sinowjew: Gegen den Strom. Aufsätze aus den Jahren 1914-1916, Hamburg 1921, pp. 174-175 (traducción hecha por nosotros)

[24] V. I. Lenin: El imperialismo y la escisión del socialismo (1916), https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/10-1916.htm

[25] Communist International: A Manifesto to the Peoples of the East, issued by the Congress of the Peoples of the East, Baku 1920, en: Baku: Congress of the Peoples of the East, New Park Publication 1977, p. 169, enlínea: http://www.marxists.org/subject/arab-world/documents/ppls_of_east.htm

[26] V. I. Lenin: Balance de una discusión sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación, Lenin: Obras Completas, Tomo XXIII, Editorial Progreso, p.489

[27] V. I. Lenin: Política socialchovinista encubierta con frases internacionalistas, Lenin: Obras Completas, Tomo XXIII, Editorial Progreso, p.69

[28] V. I. Lenin: La consigna de los Estados Unidos de Europa, (1915), https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/8-1915eu.htm

[29] Aquí está la sección principal del artículo de Trotsky que reimprimimos en su totalidad, ya que proporciona una buena visión del análisis marxista de Rusia como una potencia capitalista y los cambios que la Revolución de Febrero le trajo: "En 1905, Milukov, el actual ministro militante de Asuntos Exteriores, calificó la guerra ruso-japonesa como una aventura y exigió su cese inmediato. Este fue también el espíritu de la prensa liberal y radical. Las organizaciones industriales más fuertes favorecieron la paz inmediata a pesar de los desastres sin igual. ¿Por qué fue así? Porque esperaban reformas internas. El establecimiento de un sistema constitucional, un control parlamentario sobre el presupuesto y las finanzas estatales, un mejor sistema escolar y, especialmente, un aumento en las posesiones de tierra de los campesinos, esperaban, aumentarían la prosperidad de la población y crearían un vasto mercado interno para la industria rusa. Es cierto que incluso entonces, hace doce años, la burguesía rusa estaba lista para usurpar tierras pertenecientes a otros. Sin embargo, esperaba que la abolición de las relaciones feudales en la aldea crearía un mercado más poderoso que la anexión de Manchuria o Corea.

Sin embargo, la democratización del país y la liberación de los campesinos resultó ser un proceso lento. Ni el Zar, ni la nobleza, ni la burocracia estaban dispuestos a ceder ninguna de sus prerrogativas. Las exhortaciones liberales no fueron suficientes para obligarles a abandonar la maquinaria del estado y sus posesiones de tierras. Se requería un ataque revolucionario de las masas. Esto no lo quería la burguesía. Las revueltas agrarias de los campesinos, la lucha cada vez mayor del proletariado y la propagación de las insurrecciones en el ejército hicieron que la burguesía liberal volviera al campo de la burocracia zarista y la nobleza reaccionaria. Su alianza fue sellada por el golpe de estado del 3 de junio de 1907. De este golpe de estado surgieron la Tercera y la Cuarta Duma.

Los campesinos no recibieron tierra. El sistema administrativo cambió solo en nombre, no en sustancia. El desarrollo de un mercado interno compuesto por agricultores prósperos, a la manera estadounidense, no tuvo lugar. Las clases capitalistas, reconciliadas con el régimen del 3 de junio, centraron su atención en la usurpación de los mercados extranjeros. Sobreviene una nueva era del imperialismo ruso, un imperialismo acompañado de un sistema financiero y militar desordenado y de apetitos insaciables. Gutchkov, el actual Ministro de Guerra, fue anteriormente miembro del Comité de Defensa Nacional, ayudando a completar el ejército y la armada. Milukov, el actual Ministro de Asuntos Exteriores, elaboró un programa de conquistas mundiales que defendió en sus viajes a Europa. El imperialismo ruso y sus representantes octobristas y cadetes tienen una gran parte de la responsabilidad de la guerra actual.

Por la gracia de la Revolución que no habían querido y contra la que habían luchado, Gutchkov y Milukov ahora están en el poder. ¿Por la continuación de la guerra, por la victoria? ¡Por supuesto! Son las mismas personas que arrastraron al país a la guerra por los intereses del capital. Toda su oposición al zarismo tuvo su origen en sus apetitos imperialistas insatisfechos. Mientras la camarilla de Nicolás II estaba en el poder, los intereses de la dinastía y de la nobleza reaccionaria prevalecían en los asuntos exteriores rusos. Es por eso que Berlín y Viena esperaban concluir una paz separada con Rusia. Ahora, los intereses puramente imperialistas han reemplazado los intereses del zarismo; El imperialismo puro está escrito en el estandarte del Gobierno Provisional. "El gobierno del Zar se ha ido", dicen Milukovs y Gutchkovs al pueblo, "ahora debes derramar tu sangre por los intereses comunes de toda la nación". Esos intereses que los imperialistas entienden como la reincorporación de Polonia, la conquista de Galicia, Constantinopla, Armenia, Persia.

Esta transición de un imperialismo de la dinastía y la nobleza a un imperialismo de carácter puramente burgués, nunca puede reconciliar al proletariado ruso con la guerra. Una lucha internacional contra la matanza mundial y el imperialismo son ahora nuestra tarea más que nunca. Los últimos despachos que hablan de una propaganda antimilitarista en las calles de Petrogrado muestran que nuestros camaradas están cumpliendo valientemente su deber. Los alardes imperialistas de Miliukov para aplastar a Alemania, Austria y Turquía son la ayuda más efectiva y oportuna para los Hohenzollerns y los Habsburgo ... Milukov ahora servirá como un cuervo de miedo en sus manos. El gobierno imperialista liberal de Rusia aún no ha comenzado la reforma en su propio ejército, pero ya está ayudando a los Hohenzollern a elevar el espíritu patriótico y a reparar la destrozada "unidad nacional" del pueblo alemán ". (Leon Trotsky: War or Peace? Publicado en Nueva York, 30 de marzo de 1917, en: Leon Trotsky: Our Revolution. Ensayos sobre la clase obrera y la revolución internacional, 1904-1917, Henry Holt and Company, Nueva York 1918 (Editado por Moissaye J. Olgin), pp. 207-211, en línea: https://www.marxists.org/archive/trotsky/1918/ourrevo/ch11.htm)

[30] Para una visión general sobre el imperialismo ruso antes de 1917, remitimos al lector a: D. C. B. Lieven: Russia and the Origins of the First World War, Palgrave Macmillan, London 1983; Ian D. Thatcher: Late Imperial Russia, Manchester University Press, Manchester 2005; Alexander Semyonov: Russian Liberalism and the Problem of Imperial Diversity, in: Matthew Fitzpatrick (Ed): Liberal Imperialism in Europe, Palgrave Macmillan, New York 2012, pp. 67-89; Bertram Wolfe: War Comes to Russia, in: The Russian Review Vol. 22 (1963), No. 2, pp. 123-138; Joshua A. Sanborn: Russian Imperialism, 1914–2014: Annexationist, Adventurist, or Anxious?, in: Revolutionary Russia, Vol. 27 (2014), No. 2, pp.92-108; Stephan Velychenko: The Size of the Imperial Russian Bureaucracy and Army in Comparative Perspective, in: Jahrbücher für Geschichte Osteuropas, Vol. 49 (2001), No. 3, pp. 346–362; Karin-Irene Eiermann: The Russian Concession in Wuhan (1896-1925) - Imperialism and Great Power Rivalry, in: COMPARATIV Vol. 15 (2005), No. 5/6, pp. 39-49;

Literatura en lengua alemana: Dietrich Geyer: Der russische Imperialismus. Studien über den Zusammenhang von innerer und auswärtiger Politik 1860–1914, Vandenhoeck & Ruprecht, Göttingen 1977; Dietrich Geyer (Ed.): Wirtschaft und Gesellschaft im vorrevolutionären Rußland, Kiepenheuer & Witsch, Köln 1975; Fritz Klein (Ed.): Neue Studien zum Imperialismus vor 1914, Akademie-Verlag, Berlin 1980; Jan Kusber: Krieg und Revolution in Russland 1904-1906. Das Militär im Verhältnis zu Wirtschaft, Autokratie und Gesellschaft, Franz Steiner Verlag, Stuttgart 1997; Andreas Kappeler: Rußland als Vielvölkerreich. Entstehung, Geschichte, Zerfall. Beck, München 1992; Horst Gunther Linke: Das zarische Russland und der Erste Weltkrieg. Diplomatie und Kriegsziele 1914-1917, Wilhelm Fink Verlag, München 1982; Georg von Rauch: Rußland im Zeitalter des Nationalismus und Imperialismus (1856-1917), Kopernikus Verlag, München 1961; G.W.F. Hallgarten: Das Schicksal des Imperialismus im 20. Jahrhundert. Drei Abhandlungen über Kriegsursachen in Vergangenheit und Gegenwart, Europäische Verlagsanstalt, Frankfurt a.M. 1969; Gustav Schmidt: Der europäische Imperialismus, R. Oldenburg Verlag, München 1985; Ju.A. Petrov: Die Bourgeoisie Rußlands zu Beginn des 20.Jahrhunderts: Versuche einer politischen Konsolidierung, in: Berliner Jahrbuch für osteuropäische Geschichte, 1997, pp. 49-67; Mark Bassin: Imperialer Raum / Nationaler Raum, in: Geschichte und Gesellschaft Vol. 28 (2002), pp. 378-402; Ulrich Hofmeister: Zwischen Kontinentalimperium und Kontinentalmacht. Repräsentationen der russischen Herrschaft in Turkestan, 1865–1917, in: Martin Aust and Julia Obertreis (Eds.): Osteuropäische Geschichte und Globalgeschichte, Franz Steiner Verlag, Stuttgart 2014; Dittmar Dahlmann: Zwischen Europa und Asien. Russischer Imperialismus im 19.Jahrhundert, in:: Wolfgang Reinhard (Ed): Imperialistische Kontinuität und nationale Ungeduld im 19. Jahrhundert, Fischer Taschenbuch Verlag, Frankfurt a.M. 1991, pp. 50-66; Manfred Hagen: Der Russische “Bonapartismus“ nach 1906, in: Jahrbücher für Geschichte Osteuropas ‚Vol. 24 (1976), No. 3, pp. 369-393; Gottfried Schramm: Das Zarenreich: ein Beispiel für Imperialismus, in: Geschichte und Gesellschaft Vol. 7 (1981), No. 2, pp. 297-310; Heiko Haumann: Staatsintervention und Monopole im Zarenreich - ein Beispiel für Organisierten Kapitalismus? in: Geschichte und Gesellschaft Vol. 5 (1979), No. 2, pp. 336-355; Paul Luft: Strategische Interessen und Anleihenpolitik Rußlands im Iran, in: Geschichte und Gesellschaft Vol. 1 (1975), No. 3, pp. 506-538; Bernd Bonwetsch: Das ausländische Kapital in Rußland, in: Jahrbücher für Geschichte Osteuropas, Vol. 22 (1974), pp. 412-425

[31] Para una visión general del desarrollo de la historiografía soviética bajo el gobierno de Stalin sobre el tema del carácter de clase de la Rusia zarista, ver p. George M. Enteen, Tatiana Gorn, and Cheryl Kern: Soviet Historians and the Study of Russian Imperialism, The Pennsylvania State University Press, 1979, pp. 23-28; George M. Enteen: The Soviet Scholar-Bureaucrat: M. N. Pokrovskii and the Society of Marxist Historians, Pennsylvania State University 1978, pp. 95-95 and pp. 176-178; James W. Roberts: Lenin's Theory of Imperialism in Soviet Usage, in: Soviet Studies Vol. 29, Nr. 3 (July 1977), pp. 353-372.

[32] Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS (1939), Capítulo 6, https://www.marxists.org/espanol/tematica/histsov/pcr-b/cap6.htm

[33] Para una visión general de la discusión de los historiadores marxistas en la Unión Soviética en la década de 1920 sobre el carácter de clase de la Rusia zarista, nos referimos a las siguientes publicaciones (además de los trabajos de Enteen, Gorn, Kern y Roberts mencionados anteriormente): John Barber: Soviet Historians in Crisis, 1928-32, Macmillan Press, London 1981; George M. Enteen: Marxists versus Non-Marxists: Soviet Historiography in the 1920s, in: Slavic Review, Vol. 35 (1976), No. 1, pp. 91-110; Robert F. Byrnes: Creating the Soviet Historical Profession, 1917-1934, in: Slavic Review, Vol. 50 (1991), No. 2, pp. 297-308; George M. Enteen: Soviet Historians review their own Past: The Rehabilitation of Pokrovsky, in: Soviet Studies, Vol. 20 (1969), No. 3, pp. 306-320; Samuel H. Baron: Plekhanov, Trotsky and the Development of Soviet Historiography, in: Soviet Studies, Vol. 26 (1974), No. 3, pp. 380-395.

También existe una serie de trabajos en alemán sobre este tema: W. Astrow/ A. Slepkow/ J. Thomas (Eds): Illustrierte Geschichte der Russischen Revolution 1917 (published in 1928, reprinted by Verlag Neue Kritik, Frankfurt am Main 1970), pp. 70-72; Karl-Heinz Schlarp: Ursachen und Entstehung des Ersten Weltkrieges im Lichte der sowjetischen Geschichtsschreibung, Alfred Metzner Verlag, Hamburg 1971; K.N. Tarnovskij: Probleme des russischen Imperialismus in der sowjetischen Geschichtsschreibung, in: Jahrbuch für Geschichte der sozialistischen Länder Europas, Jg. 27, Berlin 1983, pp. 77-95; Vladimir Laverycev: Der staatsmonopolistische Kapitalismus in Rußland. Ergebnisse und Aufgaben der weiteren Forschung, in: Jahrbuch für Geschichte der sozialistischen Länder Europas, Jg. 29, Berlin 1985, pp. 233-243; Erich Donnert: Pokrovskijs Stellung in der sowjetischen Geschichtswissenschaft, in: Jahrbuch für Geschichte der sozialistischen Länder Europas, Jg. 7, Berlin 1963, pp. 35-60; Lutz-Dieter Behrendt: M.N. Pokrovskij als Historiker der Großen Sozialistischen Oktoberrevolution, in: Jahrbuch für Geschichte der sozialistischen Länder Europas, Jg. 22, Berlin 1978, pp. 97-115; Boris Kolonickij: 100 Jahre und kein Ende. Sowjetische Historiker und der Erste Weltkrieg, in: Osteuropa Jg. 64 (2014), Bd. 2-4, pp. 369-388.

[34] Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés y al alemán: M. N. Pokrovskii: Russia in World History; Selected Essays, Edited by Roman Szporluk, University of Michigan Press, Ann Arbor 1970; M. Pokrowski: Geschichte Russlands von seiner Entstehung bis zur neuesten Zeit, C.L.Hirschfeld Verlag, Leipzig 1929; M. Pokrowski: Russische Geschichte, Berlin 1930; M. N. Pokrowski: Historische Aufsätze. Ein Sammelband, Verlag für Literatur und Politik, Wien und Berlin 1928; M.N. Pokrovskij: Aus den Geheim-Archiven des Zaren. Ein Beitrag zur Frage nach den Urhebern des Weltkrieges, August Scherl, Berlin 1919; M.N. Pokrovski: Vorwort des russischen Herausgebers, in: Otto Hoetzsch (Ed.): Internationale Beziehungen im Zeitalter des Imperialismus, Reihe 1, 1. Band, Verlag von Reimar Hobbing, Berlin 1931.

Trotsky señaló en Pokrovsky en su Historia de la Revolución Rusa: “Las noticias de la muerte de M. N. Pokrovsky, con quien tuvimos que luchar más de una vez en el transcurso de estos dos volúmenes, llegaron después de que nuestro trabajo se terminó. Habiendo llegado al marxismo desde el campo liberal cuando ya era un erudito terminado, Pokrovsky enriqueció la literatura histórica más reciente con obras y comienzos preciosos. Pero, sin embargo, nunca dominó completamente el método del materialismo dialéctico. Es una cuestión de simple justicia agregar que Pokrovsky era un hombre no solo de grandes dones y excepcional erudición, sino también de una profunda lealtad a la causa a la que sirvió". (Leon Trotsky: Historia de la Revolución Rusa, Haymarket Books, Chicago 2008, p. 353) (Traducido por nosotros, pues no se encontró esta nota al pie en ninguna de las traducciones al español que estuvieron disponibles).

[36] Lenin: Imperialism and Socialism in Italy (1915), https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1915/aug/x03.htm

[37] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, pp. 55-56

[38] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, p. 57

[39] UNCTAD: World Investment Report 1994, p. 131

[40] UNCTAD: World Investment Report 2018, p. 189

[41] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, p. 56

[42] Henri Safa: The Impact of Energy on Global Economy, in: International Journal of Energy Economics and Policy, Vol. 7(2017), No. 2, p. 294.

[43] Lenin: El imperialismo y la escisión del socialismo (1916), https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/10-1916.htm

[44] Miguel Perez Ludeña: Adapting to the Latin American experience; in: EAST ASIA FORUM QUARTERLY, Vol.4 No.2 April–June 2012, p. 13

[45] Irene Yuan Sun, Kartik Jayaram, Omid Kassiri: Dance of the lions and dragons. How are Africa and China engaging, and how will the partnership evolve? McKinsey & Company, June 2017, p. 10 and pp. 29-30

[46] Lenin: Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo (1916), https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/lenin_imperialismo.pdf

[47] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, p. 56

[48] Daniel Haberly and Dariusz Wójcik: Tax havens and the production of offshore FDI: An empirical analysis (2013), p. 1. The Economist reported the same. (The Economist: Storm survivors, Special Report on Off Shore Finance, February 16th 2013, p. 2)

[49] Zucman, Gabriel: The Missing Wealth of Nations: Are Europe and the U.S. Net Debtors or Net Creditors? in: The Quarterly Journal of Economics (2013), p. 1344

[50] James S. Henry: The Price of Offshore Revisited. Tax Justice Network 2012, p. 5

[51] UNCTAD: Trade and Development Report 2018, New York and Geneva, 2018, p. 39

[52] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, p. 57

[53] V. I. Lenin: El Estado y la revolución. La teoría marxista del estado y las tareas de proletariado en la revolución (1917), https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/estyrev/

[55] hu Daye and Zhang Dan: Results underpin economy amid downward pressure, Global Times 2019/1/17 http://www.globaltimes.cn/content/1136176.shtml; see also SCMP: China’s state-owned companies enjoy record profits, even as private sector flounders, 18 January, 2019, https://www.scmp.com/economy/china-economy/article/2182552/chinas-state-owned-companies-enjoy-record-profits-even-private

[56] Levent Dölek: The Character of War in 21st Century, pp. 57-58

[57] Para más información sobre la migración en Rusia, ver, Michael Pröbsting: Russia as a Great Imperialist Power. The formation of Russian Monopoly Capital and its Empire – A Reply to our Critics, 18 March 2014, Special Issue of Revolutionary Communism No. 21 (March 2014), https://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/ (Ver Capítulo “Migration and Super-Exploitation”)

[58] Para el análisis de la CCRI/RCIT sobre la migración, ver p. Michael Pröbsting: Patriotic "Anti-Capitalism" for Fools. Yet Again on the CWG/LCC's Support for "Workers’" Immigration Control and Protectionism in the US, 30.5.2017, https://www.thecommunists.net/theory/cwg-lcc-us-protectionism/; Michael Pröbsting and Andrew Walton: The Slogan of "Workers’" Immigration Control: A Concession to Social-Chauvinism, 27.3.2017, https://www.thecommunists.net/theory/workers-immigration-control/; Michael Pröbsting and Andrew Walton: A Social-Chauvinist Defence of the Indefensible. Another Reply to the CWG/LCC's Support for "Workers’" Immigration Control, 14.5.2017, https://www.thecommunists.net/theory/cwg-immigration-control/ RCIT: Marxism, Migration and Revolutionary Integration, https://www.thecommunists.net/oppressed/revolutionary-integration/; Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South, chapter 8.iv) and 14ii), https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/; Michael Pröbsting: The British Left and the EU-Referendum: The Many Faces of pro-UK or pro-EU Social-Imperialism, August 2015, Chapter II.2, https://www.thecommunists.net/theory/british-left-and-eu-referendum/part-5-1/, RCIT-Program, chapter V: https://www.thecommunists.net/rcit-manifesto/fight-against-oppression-of-migrants/, RCIT-Manifesto chapter IV: https://www.thecommunists.net/rcit-program-2016/chapter-iv/; and various actual statements and articles here: https://www.thecommunists.net/worldwide/europe/articles-on-refugees/. See also Michael Pröbsting: Migration and Super-exploitation: Marxist Theory and the Role of Migration in the present Period of Capitalist Decay, in: Critique: Journal of Socialist Theory (Volume 43, Issue 3-4, 2015), pp. 329-346. We have also published a detailed study on migration and the Marxist program in German language. See Michael Pröbsting: Marxismus, Migration und revolutionäre Integration (2010); in: Der Weg des Revolutionären Kommunismus, Nr. 7, pp. 38-41, http://www.thecommunists.net/publications/werk-7

[59] Gabriele Vogt: Bevölkerungsentwicklung in Japan: Fokus Migration, Berlin-Instituts für Bevölkerung und Entwicklung, 2008, p. 3

[60] China Labour Bulletin: Migrant workers in China, 6 June, 2008, http://www.clb.org.hk/en/node/100259

[61] China Labour Bulletin: Migrant workers in China, 6 June, 2008, http://www.clb.org.hk/en/node/100259

[62] Llamamos la atención sobre el hecho de que una organización que formó parte del CRFI desde sus comienzos, el Partito Comunista dei Lavoratori (Partido Comunista de los Trabajadores), llega a conclusiones muy diferentes sobre el tema de China y Rusia. Después de ser expulsado burocráticamente de la OP / CRFI en 2018, Marco Ferrando, uno de los líderes históricos de la PCL, ha publicado recientemente un artículo que critica las posiciones de sus antiguos camaradas. En este artículo, el PCL caracteriza a Rusia y China como potencias imperialistas y apoya esta posición con argumentos muy similares que el RCIT ha elaborado en los últimos siete años. (Ver, p. Marco Ferrando: Un confronto sulla questione cinese, 9 December 2018, http://www.pclavoratori.it/files/index.php?obj=NEWS&oid=6082)