Manifiesto por la Liberación Revolucionaria: I. Capitalismo en decadencia

 

 

 

El presente periodo histórico que inició en 2008 es caracterizado por una dramática decadencia de las fuerzas productivas del capitalismo. Mientras la CCRI ha elaborado numerosos documentos, esta decadencia manifiesta en sí misma la dramática profundidad de la Gran Recesión del 2008/09 y la falta de cualquier crecimiento dinámico desde entonces, y la aproximación de la siguiente recesión

 

Sin embargo, la decadencia de las fuerzas productivas es reflejada más dramáticamente por el deterioro de condiciones vividas de para la clase obrera mundial, el campesinado y pobres urbanos-aquellos que constituyen una vasta mayoría de la humanidad. Oficialmente más de 200 millones de personas están desempleadas, pero la figura real es mucho más alta. De acuerdo a la ONU, 100,000 personas a lo largo del mundo mueren de hambre cada día, y, aproximadamente 852 millones sufren de hambre crónica. Esta situación escandalosa existe a pesar del hecho de que el mundo produce más de 11/2 veces suficiente comida para cada uno en el planeta. Sin embargo, en un mundo cuyas 2.2 billones de personas viven con menos de $2 dólares (en 2011), muchos no pueden costear comprarse suficientes cantidades de comida.

 

Al mismo tiempo, la inequidad ha incrementado dramáticamente. De acuerdo al último estudio de OXFAM, en 2015, los 62 individuos ricos en el mundo manejan la misma cantidad de ganancia así como el 3.6 de personas que constituyen el fondo económico de la mitad de la humanidad. Pero esto solo es la punta del iceberg. Nunca antes la desigualdad entre las clases y las naciones ha sido tan grande a un nivel global. De acuerdo a las figuras del Credit Suisse--una fuente que no puede acusarse de una ideología anticapitalista-- una insignificante minoría (0.7% de la población mundial), representa largamente la clase capitalista mundial, es dueña del 41% de la riqueza mundial. La clase media mundial (7.7% de la población mundial) poseen, entre todas, aproximadamente la misma cantidad (42.3% de la riqueza mundial). El siguiente 22.9% de la población mundial, probablemente representa una ración significante de la clase trabajadora de los países imperialistas y de la clase media del mundo semi-colonial, poseen el 13.7%, y la mayoría de la población mundial (68.7%)- representando la mayoría de la clase trabajadora y los campesinos pobres del Sur- poseen lo poco que queda, solo el 3% de la riqueza mundial.

 

Como Marx señaló, el capitalismo en decadencia transforma ampliamente fuerzas productivas en fuerzas de destrucción. Un ejemplo de esto es el cambio dramático en el clima y sus consecuencias para muchos países y sus poblaciones. Los científicos estiman que las prácticas de hoy en día el uso de energía de carbono intensiva, con los resultados en el cambio climático que esto incluye, causará 6 millones de muertes al año para el 2030. Ellos también advierten que "a menos que la una acción preventiva sea tomada, entre el 2050 y ahora el cambio climático empujará a gente desplazada globalmente a al menos 1 billon."

 

Otro ejemplo es la transformación horrífica de las fuerzas productivas en destructivas es el incremento masivo del gasto militar. Los grandes poderes- liderados por Estados Unidos y seguidos por China, Rusia, Francia, el Reino Unido y Alemania-anualmente gastan más de $1.2 trillones de dólares por armas y sistemas relacionados.

 

El incremento en el número de guerras y ocupaciones militares ha llevado a un dramático incremento en el número de víctimas de guerra y desplazamiento de personas. Tan solo en Siria, al menos 470,000 personas han sido asesinadas como resultado de la determinación del régimen de Assad de sujetarse al poder y el privilegio. De acuerdo a la ACNUR, el número global de gente desplazada roza entre el 42.4 millones (2011) y el 63.5 (2015), ¡y el asombroso incremento del 50% en tan solo cuatro años!

 

¿Cuáles son las razones de la crisis histórica del capitalismo? Significativamente, ellos no pueden ser encontradas en las malas decisiones de los políticos o la avaricia de los capitalistas-- aún a pesar de que ambas ciertamente existen y son extendidas. La causa fundamental de la depresión económica e incremento del número de guerras, catástrofes y mentiras miserables en el mecanismo interno del sistema capitalista por sí mismo. Una expansión continua de acumulación de capital encuentra menos y menos oportunidades para la inversión rentable--reflejando la ley de la tendencia del rango de lucro a caer (lo que Marx consideraba como la ley en la economía política más importante). Estos resultados en el acelerado antagonismo entre la naturaleza social de las fuerzas de producción y la naturaleza privada de los medios de producción (por ejemplo, la propiedad capitalista), así como la contradicción exacerbada entre la naturaleza global de las fuerzas productivas y el estado nacional.

 

Consecuentemente, contrario a las creencias equivocas de los reformistas, populistas y centristas, la miseria de la humanidad causada por la crisis manejada por el capitalismo no puede subsanarse por reformas (política económica Keynesiana, "gobierno de izquierda", etc.) pero solo por el rompimiento del sistema capitalista global en sí, por medios de la revolución internacional de la clase obrera y oprimida que derrocará a las clases dominantes y establecerá una federación mundial de repúblicas de trabajadores y oprimidos.