Manifiesto Comunista Revolucionario de la CCRI: I. El mundo en el que vivimos

 

Para hacer el camino hacia la revolución, tenemos de evaluar correctamente la situación del mundo político y todas las tareas que están delante de nosotros. Sin una brújula política, una comprensión del caos del capitalistmo en descomposición eso es imposible. El programa de los bolcheviques-comunistas deve tener el papel de actuar como tal brújula.

 

Reformistas de varios tonos (desde la izquierda socialdemócrata, ATTAC (grupo keynisianista), el movimiento bolivariano, el stalinismo, etc.) afirman que las políticas neoliberales son la causa de la peor crisis del capitalismo desde 1929. Es caracteristico para la corrientes no-revolucionarias consideraren una cierta forma del sistema como el problema y no el proprio sistema. Como solución, por lo tanto, ellos proponen una reforma de la política económica y fiscal, por medio de la regulación de los mercados financieros y una política de inversiones dirigida del Estado. Pero eso es una ilusión. La causa de la crisis no reside en una política de gobierno neoliberal (orientada hacia al mercado financiero), pero en las inevitables contradicciones internas del capitalismo. El capitalismo es una bestia asasina que no se puede convertir en un perrito vegetariano.

 

El capitalismo está en un periodo de declive. Él esta siendo demolido porque es corrompido por sus proprias contradicciones. Esta descomposición lleva a la descarga de las tensiones por medio de explosiones económicas, políticas, sociales y militares.

 

El desarrollo más profundo por detrás de esto es: las fuerzas productivas (mano de obra, maquinas y equipos, etc, y sus productos) son tán avanzados que ellos se chocan en la severidad creciente con los eternos límites del estrechamiento del modo de producción capitalista. La propriedad privada de los medios de producción permite a los capitalistas en sus empresas el sentido de orientar su producción para el único proposito de aumentar sus ganancias. Por lo tanto, cualquier capitalista tiene – independiente de su personalidad – el objetivo de obtener ganancias para si proprio y no  para la prosperidad de toda la sociedad. De lo contrario, ellos no seguirán siendo capitalistas.

 

Los empresarios – que están en constante competencia unos con los otros – tienen el objetivo de aumentar sus ganancias principalmente por la necesidad de economia de costes. La manera más eficaz de hacerlo es ahorrando a expensas de nosotros, los trabajadores: con el aumento de horas de trabajo y del estrese del trabajo y, ellos también intentan aumentar sus ganancias a traves del aumento de la productividad de cada trabajador individual por el incremento y desarrollo del  uso de las maquinas.

 

La masa creciente de capitales, por lo tanto, coexiste –  en relación a ella –  con el uso decreciente del trabajo humano. Así, aumenta la dependencia de los trabajadores a los capitalistas y, por lo tanto, aumenta su explotación. En lugar de usar el aumento de la productividad para el aumento de la prosperidad global de todas las personas, es utilizado en contra de las masas trabajadoras. Este aumento de productividad lleva la mayoria de la humanidad bajo las condiciones del capitalismo no para una vida mejor, pero para los crecientes desempleo y explotación. Resulta cada vez más dificil vender una cantidad cada vez mayor de mercancias con ganancias ( superproducción). Y el capital acumulado puede ser cada vez menos invertido de manera rentable (superacumulación). Las ganancias crecen mucho más de lo que crece la proporción de los sueldos de los trabajadores ( aumento de la tasa de la plusvalia ), pero desminuye en proporción al capital total invertido ( tendencia de la tasa de beneficios a caer). Em suma, el capitalista tiene que pagar una proporción cada vez mayor de sus gastos para más maquinas, tierra, materia prima, etc.., intenta reducir los costes de nuestros sueldos y, por último, él o ella enfrenta un declive de la tasa de ganancias. Sin embargo los capitalistas estén intentando escapar a esto tercerizando las fabricas que se van a países con condiciones de sueldos particularmente bajos (el llamado Tercer Mundo, o sea, los paises semicoloniales) eso no consigue parar a largo plazo la caída de la tasa de ganancias.

 

Por lo tanto, la cantidad de movimientos de capitales, cada vez más salindo del area de producción para el reino de la especulación y incluso de los negocios especulativos de las deudas de los estados.  Los resultados son las inevitables crisis económicas cada vez más fuertes, las burbujas especulativas, bién como las quiebras de los gobiernos y corporaciones; El capitalismo es un sistema económico agonizante porque su esencia, toda su logica presiona por un rompimiento de sus contradicciones internas.

 

Otra expresión de las contradicciones internas del modo de producción capitalista es el hecho de ser cada vez más obvio que las fuerzas productivas ya llegaran al límite de los Estados-naciones. La globalización enseña que las fuerzas productivas modernas solo pueden desarrollarse en un contexto internacional.

 

En el tope de la sociedad de clasis (a cual está cada vez más marcada por contradicciones), como un pulpo, un monstruoso aparato estatal, que administra los intereses de la clase capitalista, su actividad política y oprime el proletariado (la clase trabajadora) y las masas populares. Esta maquina del estado – un verdadero Leviatán de la burguesía (la bestia-fiera de la clase dominante) – es mezclada con el capital de muchas maneras. En oposición al mito liberal, el estado (lo cual está retrocediendo y tiene una disminución en su actuación en la sociedad y en la economía) en los países imperialistas controla 40-50% de la renta nacional anual (por medio de los impuestos, etc) y maneja eso en los intereses de los capitalistas. El dramático aumento de la deuda nacional es en realidad una tremenda fuente de renta (via tasa de interés, etc) para el capital financiero (bancos, bolsa de valores, etc.) Al mismo tiempo, el aparato de represión directa (militares, policia, justicia, empresas de seguridad privada, etc)  se está volviendo cada vez mayor. En los EUA por ejemplo, la proporción de asalariados y hombres armados (ejercito, los oficiales de la seguridad del Estado o privadas) ya está en 25:1 En Egipto, existen 2,5 millones de fuerzas de seguridad armadas, en comparación con 26 millones de trabajadores. Em suma: el capitalismo en el siglo 21 es el capitalismo monopolista del Estado. El Estado controla a la sociedad,  hace la regulación de la economía y distribuye  los ingresos fiscales. El Estado bajo el capitalismo es el instrumento de los capitalistas, por eso es su aparato y ellos lo utilizan hoy más que nunca para controlar y reprimir.

 

La propriedad de los medios de producción y de la división del mundo en Estados-naciones compitiendo unos con los otros es una barrera intransponible de la producción capitalista. Eso también inhibe e retrasa el desarrollo de las fuerzas productivas.

 

Estas contradicciones llevan a un acelerado proceso de monopolización. Menos y crecientes corporaciones dominan el mercado global. Actualmente 500 mayores empresas multinacionais controlan 53 por ciento de la economía mundial. Una corporación como la monopolista Apple posee hoy más recursos disponibles que el gobierno del paíss más rico del mundo – los Estados Unidos. Una pequeña minoría de súper ricos – 147 bilionários – posee más del que la renta agregada de mitad de la humanidad.

 

Un proceso semejante ocurre en el ámbito de los Estados. Estamos siendo testigos de una intensificación de la competencia entre estados-naciones (o alianzas de estados-naciones como la Unión Europea – UE). Los estados-naciones dominantes – países imperialistas (como EUA, los países más ricos de la Unión Europea, China, Japón, Rusia, etc) – subyugan y saquean comparativamente los más fracos estados-naciones – las semicolonias (África, Medio Oriente, Latino América, Ásia del Sur, etc). Solo entre los años del 1995 hasta 2010 el capital monopolista imperialista tragó oficialmente más de 6,5 billones de dólares de los países semicoloniales. Al mismo tiempo las grandes potencias cada vez más emprenderan guerras directas y indirectas para garantizar la submisión de los pueblos semicoloniales.

 

A través de la rivalidad entre los Estados imperialistas (en primer lugar entre las grandes potencias, los EUA, la UE, el Japósn y de la nueva potencia imperialista:  China), las grandes potencias doblan y triplican sus esfuerzos militares en prepararse para las próximas guerras regionales y mundiales (incluida la nuclear).

 

En este momento, ellos llevan de forma directa o indirecta guerras coloniales (Iraq, Afeganistán, Somalia, Líbano, etc) para espandir su esfera de influencia y de su seguridad.

 

Los capitalistas logran poseer la enorme riqueza social que fue creada por los trabajadores a través de su trabajo o  la que surje de las condiciones de la naturaleza. Como? Debido a los capitalistas seren los dueños de los medios de producción – de las fábricas, de la infraestructura, de la tierra – y devido al control que los capitalistas tienen sobre el Estado. La clase trabajadora (también llamada de proletariado), es por lo tanto, la clase de los trabajadores asalariados que viven con la venta de su fuerza de trabajo y no poseen cualquier medio de producción. Son explotados por la clase capitalista.

 

El trabajo excedente extorsionado resultante constituye la basis para sus ganacias y los rendimientos de las camadas medianas, cuya existencia es necesaria para la manutención del sistema capitalista. (la policia, el ejercito, los gerentes, los sectores de los maestros y intelectuales, etc) Dentro de la clase trabajadora existe camadas superiores (aristocracia obrera), que reciben certos privilegios de la clase capitalista. Por otro lado existen varios estratos más bajos, que son particularmente oprimidos y muchas vezes súper explotados (inmigrantes, mujeres, etc).

 

Para las grandes masas las consecuencias de la crisis capitalista, por lo tanto, son la probreza, la guerra y la miseria. Todos los días, 100 mil personas morren de hambre o por las consecuencias. Más de 210 millones de personas están ahora oficialmente desempleados. Mitad de la populación mundial vive en condiciones de pobreza y necesitan sobrevivir con menos de U$ 2 por día. Mismo en el país más rico, los EUA, un tercio de la populación vive en la línea de pobreza o abajo de ella. Y no es porque los pobres no tienen empleo. Muchos de ellos realmente tienen empleos y mismo así aún están desesperadamente pobres – esta es la realidad para la mayoría de estas personas.

 

No es solo la clase trabajadora, pero también la pequeña burguesía, que es afectada por esta miseria.

 

Esto es especialmente verdadero para los pequeños campesinos que cultivan su própria tierra (muchas vezes como un negocio familiar). Pero es apenas lo suficiente para garantizar su existencia y ellos tienen los encargos adicionales de pagar el alquiler, el aumento de los precios de las semillas y queda de los ingresos de sus productos manufacturados. Mismo que sea la clase trabajadora, la cual la lucha en contra de la opresión, al asumir el papel de liderazgo, aún será necesario tener una estrecha alianza con el campesinato en la lucha de liberación.

 

Cada vez más, el capitalismo pone la existencia de la própria civilización humana en peligro. Más y más desastres son provocados por el calentamiento global, las mudanzas climáticas, la expansión de las usinas nucleares inseguras, la destuicción de las florestas tropicales. Franjas interas de tierra muy pronto se tornarán inhabitables.

 

El dominio de los monopolios y de las grandes potencias es típico de la era en que vivimos – la era del imperialismo. Eso intensificase, especialmente en el período histórico actual. De la misma forma, ahora la crisis y las contradicciones que son característicos de la época imperialista, están exacerbadas.