Manifiesto Comunista Revolucionario de la CCRI: IV. El liderazgo que tenemos y el liderazgo que necesitamos

La burguesía, cuya basis económica es abalada por el declive del capitalismo, pasa un rollo de compresión por sobre la clase obrera y los pueblos oprimidos con una ola de paquetes de austeridad, aumentos de impuestos, de interés y aumenta la pillajen sobre las materias primas. Al mismo tiempo, en la última decada se envolucrou en olas de aventuras militares sob el pretexto de la “guerra en contra del terror”, que en realidad solo serviran para la expansión de la influencia geopolítica y la pillage colonial por las grandes potencias.

 

Las masas tienen dado respuestas con una feroz resistencia. Millones fueran a las calles en contra de la guerra de Iraq, como ha enseñado en un unico día, el 15 de febrero del 2003, del 15 hacia 20 millones de personas marcharan al rededor del globo. Nengun encuentro de los poderosos (G-7 y similares) ocurrió sin grandes mobilizaciones populares en protestas. En el nuevo periodo histórico del mundo, la lucha de clasis asumió nuevas dimensiones. La Revolución Árabe varrió muchos dictadores y sacudió una región entera. En Grecia, las clases trabajadoras hicieran huelgas generales en más de una duzia de vezes en los años 2010/2011. En Londres y en otras ciudades en agosto del 2011 más de 30.000 jovenes, negros y inmigrantes lucharan durante cinco días en las calles en contra de la policia británica. Millones de trabajadores participaran de la huelga general en India, Sudafrica, Turquia, Espanha, Portugal y Italia. En inúmeras ciudades ao rededor del mundo activistas ocuparan lugares públicos para exigir una verdadeira democracia y justicia social.

 

Pero los gobiernos aún adotan politicas draconianas, o sea, enormes paquetes de austeridad, un duespues del otro. Los capitalistas aún colocan millones de trabajadores en el desempleo y cortan sueldos. Los bancos aún saquean las masas de trabajadores y los pueblos oprimidos. Y las grandes potencias aún traban guerras.

 

Entonces, por que la nuestra resistencia no alcansó éxitos? Obviamente no fue devido a la falta de militancia de las masas. El problema principal es que nengun partido revolucionario está en la vanguardia de las organizaciones tradicionales y de los nuevos movimientos.  Al contrario de eso ellos están dirigidos por liderazgos o fuerzas que no son capazes o no quieren romper con la orden burguesa.

 

El movimiento sindical es controlado por las burocracias reformistas que venden y traen la lucha de las masas com sus políticas. Los partidos tradicionales de la “Internacional Socialista”son partidos obreros-burgueses generalmente y completamente burocraizados. (En estes denominados “Socialistas internacionales” también existen muchos partidos claramente burgueses en países semicoloniales, que representan los intereses de los sectores de la clase capitalista). Estos partidos obreros burgueses aún dependen para su existencia de un sector de la clase trabajadora como su basis social y tienen – principalmente a través de los sindicatos – las conexiones  por ellos organizadas. Pero la burocracia social-democrata está conectada a la burguesia a traves de inumeros cargos y privilegios con el Estado burgués y esfuerzase constantemente por obtener cargos gobernamentales con los capitalistas. Si ellos son permitidos por la burguesia, ellos quedanse dispuestos a imponer a traves de un partido del gobierno las medidas de austeridad más brutales en contra de la clase obrera (por ejemplo, PSOE en España, en Portugal, PS, PASOK en Grecia). Si ellos están en la oposición, buscan reducir la resistencia. La social-democracia es un instrumento contrarevolucionário, es un sicario de la burguesia dentro del sector del movimiento obrero. Su existencia es alimentada por la falta de un partido revolucionario que podria ofrecer una alternativa a las masas.

 

De la misma forma, la burocracia sindical -  independiente de seren oficialmente filiados a un partido o si ellos son formalmente independientes – es en la mejor de las hipótesis una fuerza relutante y que pone frenos a la resistencia en contra de los ataques de la clase dominante por causa de sus  conexiones estrechas con el Estado y el capital. Claro que la burocracia no va morder la mano que los alimenta. Por lo tanto, no tiene interes proprio en iniciar la lucha de clases. En vez de eso, procura explotar las luchas de los trabajadores para mejorar su posición de negociación con el Estado e el capital y para controlarlos para esta finalidade.

 

Los partidos stalinistas y ex stalinistas pueden ser diferentes de sus gemelos socialdemócratas en su

 

retória, pero no en lo que se refiere a la naturaleza fundamental de su política y de su naturaleza como partido obrero burgués. Ellos han demonstrado en el pasado que ellos están listos a asumir la responsabilidad conjunta con las políticas capitalistas de ataque  contra las masas trabajadoras y a favor de las guerras imperialistas y, caso necesario para aplicarlas con a ayuda de la policia. Eso fue demonstrado por décadas de gobiernos del CPI-M (Una ruptura del Partido Comunista de India) en Bengala Occidental (India), del PCSA (Partido Comunista Sudafricano) en África del Sur, que está operando dentro del CNA (Congreso Nacional Africano), como podemos ver la misma evidencia  en el caso del envolucramiento del PCF (Partido Comunista Francés) en el gobierno francés de Jospin (1997-2002), la Refundación Comunista en el gobierno de Prodi en Italia, el Partido de Izquierda/PDS está en el gobierno del estado de Berlin o el KKE (Partido Comunista Griego) que estuvo en el gobierno de coalición con el partido ND (conservador) y PASOK en 1990-91.

 

En muchos países semicoloniales las fuerzas nacionalistas y populistas burguesas y pequeñoburguesas tienen una influencia importante en los movimientos de resistencia. La opresión y explotación de estos países por el imperialismo y sus lacayos locales, muchas vezes generan una amplia oposición entre las masas y eso hace crecer tales partidos, por vezes, en posiciones donde ellos quedan en la vanguardia de esa resistencia. Movimientos islámicos nacionalistas o pequeñoburgueses, como el Talibán afgano, lo Hezbollah en el Líbano o el Hamas palestino son ejemplos de eso, así como son los Tigres Tamil en Sri Lanka. Ante un encenario de feroces luchas de clases, ocurre también que estos partidos – contrariamente a sus intenciones originales – son obrigados a nacionalizar sus empresas imperialistas y empresas privadas nacionales. (Miren, por ejemplo, los movimientos bolivarianos de Hugo Chávez en Venezuela y los gobiernos de Bolivia y Ecuador).

 

Pero, una vez que están el el poder esos movimientos pequeñoburgueses degeneran en partidos (del estado) capitalistas de la clase dominante, que suprimen y excluyen la clase obrera y el campesinado de las tomas de decisiones políticas. La historia de muchos de los antiguos movimientos de resistencia demuenstra eso irrefutablemente. (Miren, por ejemplo, el FLN (Frente de Liberación Nacional) en Argelia, ZANU-PF en Zimbawe, el FMLN (Frente Farabundo Martí) y los Sandinistas de Centro América, el partido Ba'ath y innumerables otros golpes militares en el mundo árabe, etc). La razón para eso es que los movimientos pequeñoburgueses – cuando llegan al poder – por su propria naturaleza, se vuelven defensores del orden civil burguesa.

 

Una evolución periglosa en el pasado reciente es el apoyo abierto o semiabierto a la potencia imperialista, China, por fuerzas (pequeño)burguesas que si describen socialistas. (Por ejemplo, un cierto número de partidos stalinistas, así como Hugo Chávez y el movimiento bolivariano). La clase trabajadora no tiene el menor interés en apoyar una fración del capital monopolista (por ejemplo, China y sus aliados) contra otro (por ejemplo, los EUA). El apoyo de las secciones del reformismo para la Gran potencia emergente, China, nada más es que el “imperialismo social”- que es una política imperialista encubierta con frases sociales o mismo “socialistas”.

 

En los movimientos de protesta democráticos en el mundo occidental fuerzas pequeñoburguesas ejercen, juntamente con reformistas, pacifistas y populistas, ideas también de una influencia fundamental. Es de la naturaleza  de la pequeña burguesia preferir la domesticación del capitalismo  y no su destruicción. Sus ideas sobre la regulamentación de los bancos y corporaciones todo poderosas por leyes capitalistas y parlamentos, la doutrina del pacifismo ingenuo e el principio del consenso en la toma de decisiones, etc., son expresiones de la influencia de los liderazgos representantes de la clase media liberal y intelligentsia (la camada de los llamados “intelectuales”) y de la inexperiencia política de los movimientos.

 

Con eso, vienen las ilusiones, alimentadas por muchos izquierdistas reformistas y centristas, sobre la posibilidad de cambio social profundo a través de una Asamblea Constituyente, o las ilusiones de la introducción de una “democracia participativa” bajo el capitalismo porque por supuesto las personas podrían afirmar (como hacen el PT, en Brasil, el Forun Social Mundial y el Forun Social Europeo o la idea de reforma o control del aparato estatal burgués a través de instituciones democráticas (burguesas). La experiencia de la História expuso estas teorias pequeñoburguesas de una “dualidad de poder institucionalizado” y de “democratización radical” sin la dictadura del proletariado, un soñar despierto perigloso. Eso solo tiene engañado al proletariado, y por lo tanto, solamente perjudicado y debilitado el proletariado en su lucha por liberación.

 

Las diversas versiones del centrismo son generalmente radicales en palabras, pero en la práctica son incapazes y sin voluntad de construir una alternativa real para el liderazgo pequeñoburgués. Sus programas y sus prácticas reflejan, de una forma o de otra, los prejuicios burgueses y adaptaciones a la burocracia sindical (líderes sindicales reformistas, etc.). El Centrismo representa en última análise, la influencia burguesa en el movimiento obrero, que con sus vacilaciones encógese delante de un camino consistente de lucha de clases, y finalmente, acaban traicionando el proletariado. Ejemplos de eso incluyen:

 

* La utopia, ignorando la realidad al defender la teoria de la transición pacifica al socialismo.

 

* La mentira de que la revolución democrática puede ser concluida sin una revolución socialista, y que estas dos revoluciones pueden ser divididas en fases distintas.

 

* La esperanza ridicula sobre la posibilidad de reformar las fuerzas burguesas y pequeñoburguesas, así como la burocracia sindical, los partidos democráticos o burguesespopulistas – en consistentes fuerzas socialistas. Esto significa que la esperanza de ser capaz de hacerlos luchadores consistentes para la liberación – tal cosa es tan “realista” como transformar un tigre en un vegetariano.

 

* La teoria oportunista (adaptandose a las fuerzas no revolucionarias) de que tal “proceso objetivo” haria los revolucionarios abriren mano de la responsabilidad de liderazgo. En especial, abrir mano de la responsabilidad de definir las medidas necesarias de la lucha en agitación y propaganda, y de la necesidad de defender abiertamente la sustituición de los liderazgos existentes (no revolucionarios) por uma alternativa revolucionaria. Por ejemplo, abrir mano de la necesidad de sustituición de los partidos de masa bolcheviques.

 

Por lo tanto, el centrismo falla en situaciones cruciales en que la presión de la burguesía y de la burocracia es más fuerte y la necesidad de lucha revolucionaria abierta contra ellos es más urgente. Por sólo citar algunos ejemplos recientes: el fracaso del NPA-Nuevo Partido Anti-Capitalista francés, en el otoño del 2010, durante las protestas en masa contra la reforma del sistema de pensiones (seguridad social) para agitar abiertamente en el sentido de la huelga general por tiempo indeterminado y para la sustituición de la burocracia sindical existente por organos procedentes de las bases, la deserción cobarde de practicamente toda la izquierda durante la revuelta de los pobres en Gran Bretaña, la adaptación de muchos centristas al pacifismo pequeñoburgués y a la democracia  en la Revolución Árabe y el Movimiento Occupy (Ocupación), o la adulación de muchas organizaciones al bolivarianismo de Hugo Cháveez. Centrismo no es, por lo tanto, una forma de marxismo y no hace parte de su tradición, pero revisa y distorsiona el marxismo. Es un movimiento vacilante que se adapta a las otras fuerzas de clase (la pequeñoburguesa) que deve ser combatida politicamente con todas sus consecuencias por los bolcheviques-comunistas. Centrismo no está más cerca de los bolcheviques-comunistas que cualesquiera otras fuerzas extrañas (no proletárias) a la clase. Quién utiliza palabras fuertes, pero nunca ejecuta la acción apropriada cuando es necesario, es tán inútil cuanto aquellos que no pueden utilizar tales fuertes palabras. Y es nuestra responsabilidad garantizar que nuestra clase no debe prestar la atención en aquello que estos  habladores centristas dicen para no seguirlos en un desastre.

 

Dada la debilidad de las fuerzas revolucionarias, no es nenguna sorpresa que una parte de la juventud militante y hasta mismo algunos trabajadores se vuelvan para el anarquismo. Este desarrollo del anarquismo es un castigo por la burocratización del movimiento obrero y por la traición de sus liderazgos en el pasado. Por lo tanto, este envolucramiento de jovenes militantes en las hileras del anarquismo es equivocado. Pues sin un Partido revolucionario (no burocrático) el derrumbe revolucionario del capitalismo no es posible. Sin estar al lado de la clase trabajadora en las empresas, sin tácticas para estar con las organizaciones del movimiento obrero, no se puede  ganar la clase trabajadora para la revolución.

 

Sin un abordaje disciplinada en manifestaciones de la calle y el combate a los agentes provocadores se puede facilmente escurrirse hacia las hileras de los manifestantes y aprobar acciones contraproducentes. Sin la dictadura del proletariado, la contrarevolución no puede ser aplastada. No es la acción individual pero si, la revuelta colectiva organizada bajo el liderazgo claro de los luchadores más experientes y más consistentes a partir de sus proprias hileras (de los trabajadores) es que va a llevar nuestra clase hacia su liberación.

 

Nosotros, los comunistas-bolcheviques afirmamos que la burocracia y los demócratas pequeñoburgueses no pueden conducir la clase obrera y los oprimidos hacia la victória. Ellos, los demócratas pequeñoburgueses, buscan una política en nombre de las masas, donde un desplazamiento en separado (los guerrilleros, los iluminados, etc.) actuen en el lugar de las masas y las masas puedan apoyar este desplazamiento en vez de organizarse las masas para que ellas sean las protagonistas de su lucha.

 

Su política es limitada a la expulsión de este o de aquella potencia estangera ocupante, para el estabelecimiento de una democracia burguesa, sin una revolución en las relacciones de propriedad, sin la desapropriación de este o de aquel grupo del capital. Pero, todo eso es una ilusión. En el caso de que no se haga el derrocamiento de la burguesia como un todo y el aplastamiento de su aparato del Estado, rompiendose completamente con el imperialismo, haciendo la revolución democratica junto con la expropriación de los capitalistas -, entonces la revolución seguirá inconclusa y por fin se va degenerar. Si la revolución no avanza hasta la toma real del poder por la clase trabajadora, entonces, inevitablemente, terminará en la retomada del control por las fuerzas burguesas, entonces ella terminará no sólo con el fracaso del socialismo, pero también de la revolución democrática.

 

En resumen, las actuales fuerzas dominantes en los movimientos de resistencia no tienen un programa realista para romper el poder de la clase capitalista y de las potencias imperialistas y llevar el proletariado al poder. Mientras estas fuerzas estén al frente de la lucha, nosotros vamos perder.

 

Hacemos un llamado a los militantes de los partidos reformistas y centristas, en los movimientos de protesta democráticos y en el campo del anarquismo: la lucha por la abolición de todas las formas de explotación y opresión exige la abolición de las clases e del Estado. Eso sólo es posible en base del programa comunista y dentro de las hileras de un partido revolucionario de combate real de la clase trabajadora. Juntense a nosostros!

 

El partido revolucionario de combate es basado en un análisis cientifico de las condiciones de lucha de clases y un programa revolucionario. Él organiza lo politicamente consciente militante de vanguardia del proletariado y todos los oprimidos y declara guerra abierta contra las burocracias aún dominantes en el movimiento obrero. Se basa en el principio del centralismo democrático – eso significa un proceso democrático en la toma de decisiones dentro del partido, la colectiva implementación de estas decisiones y la defensa de estas decisiones fuera del partido.

 

El partido revolucionario sólo puede realmente desempeñar el papel de un instrumiento para combatir la explotación y opresión si está firmemente arraigado en la clase trabajadora, si organiza su vanguardia (las partes más militantes y progresivas) y si incluir también las camadas oprimidas. Por lo tanto, la organización de mujeres, minorías, jovenes, etc, desempeñan un papel central.

 

Este partido no existe hoy. Estrictamente hablando, la nuestra clase no poseía un partido de vanguardia, desde menados del siglo 20. En esta profunda crise de liderazgo – combinado con las posibilidades de la burguesía imperialista al soborno sistemático de la burocracia y de la aristocracia obrera – la causa final puede ser encontrada en el aburguesamiento extraordinario del movimiento obrero y del Desrevolucionamiento del marxismo por el que el marxismo tiene sido distorsionado por el reformismo de izquierda, por el centrismo y por los académicos de izquierda en las últimas décadas.

 

La tarea más inmediata y urgente, por lo tanto, es criar la organización bolchevique pre-partido nacional y internacional, a partir del cual tal partido puede crecer. Estas organizaciones pre-partidarias tienen la tarea de reunir muchos activistas teniendo como base el programa revolucionario, a través de la participación en la lucha de clases y de la propagación persistente de ideas revolucionarias.

 

Para este propósito, debe basarse en el modelo de organización bolchevique - con el Centralismo Democratico. Así surgir de las hilleras de los luchadores de clase, gañar experiencia y aumentar la fuerza de combate de la clase obrera con la máxima devoción a la revolución. La organización pre-partido revolucionario crea desde el inicio luchadores de la clase que se oponen de manera dura, feroz y implacable contra las fuerzas no proletarias, mismo supuestamente de “izquierda”, como ellos puedan presentarse. Asi, es dever de la organización bolchevique pre-partido reclutar principalmente los sectores más avanzados y más militantes de la clase obrera. Como aquel corredor que está preparando su entrenamiento mucho antes de la verdadera competencia, la nuestra organización esfuerzase para preparar la revolución con tan y muchas dificuldades y sacrificios, como la propria revolución va exigir de nosotros.

 

Una herramienta importante para la superación de la crisis de dirección de la clase trabajadora es la marxista táctica de frente único. Los revolucionarios defienden la mayor unidad posible del proletariado en la lucha por sus derechos. Ellos también tienen que llevar en conta que hoy en día aún existen muchos trabajadores que, de una forma o de otra tienen esperanzas en sus liderazgos tradicionales. Ellos también reconocen que la naturaleza podrida de estas fuerzas puede ser denunciada para las masas, no sólo por la propaganda revolucionaria, pero por su experiencia en la práctica. Ellos, por lo tanto, proponen a las otras organizaciones del movimiento obrero la lucha común por reivindicaciones concretas. El objetivo central es luchar hombro a hombro con los trabajadores quién, por ahora aún siguen los liderazgos no revolucionarios. De particular importancia es la formación de organos comunes de frente en la base de los trabajadores (comités de acción en las empresas, barrios y escuelas, milicias de los trabajadores comunes, etc.). Para este fín ellos direccionan la propuesta de formar un frente único, especialmente para las hilleras de los partidos no revolucionarios y organizaciones, pero también para su liderazgo oficial.

 

Estas tácticas pueden también incluir un apoyo electoral critico para las fuerzas no revolucionarias. La lucha común nunca deve llevar revolucionarios a abrir mano de la critica necesaria de la política insuficiente de los liderazgos pequeñoburgueses y, en especial, criticarlos duramente cuando ellos traycionan la lucha. En vez de eso, la táctica del frente único para los comunistas-bolcheviques sólo es legítima bajo la condición de que él está conjuntamente listo para exponer inmediatamente la trayción de falsos liderazgos sin miedo. Solamente a través de la aplicación de tal táctica del frente único es que los comunistas-bolcheviques, finalmente, permiten a amplios sectores de la clase trabajadora que, aún hoy están bajo el liderazgo reformista de la burocracia, romper con estes liderazgos y ganarlos con éxito para una perspectiva revolucionaria.

 

La aplicación de una principista, pero flexible táctica de frente único también es importante, pues la intensificación de los antagonismos de clase progresa a un ritmo más rápido que en la organización revolucionaria del proletariado. Por eso, es bién posible que el período de recuperación de la lucha de clases encuentra la conciencia de masa en primer lugar expreso en medio de nuevos grupos reformistas o formaciones centristas. La fundación del NPA en Francia o iniciativas socialista en Egipto son ejemplos de eso. Los comunistas bolcheviques defienden una participación activa en tales iniciativas, en la medida en que expresan un proceso de radicalización política de un sector de la clase trabajadora. Al mismo tiempo esas organizaciones no revolucionarias no deven ser presentadas como una solución política. Por el contrario, es necesario defender abiertamente para una orientación revolucionaria y avisar que esas iniciativas deven inevitablemente acabar en un impase si no existir en una base revolucionaria. (Vea, por ejemplo, el triste destino del NPA.) Esto inevitablemente, llevará a una ruptura con partes de un proyecto como este. Los comunistas bolcheviques no se prohiben de tales rupturas, porque ellos ven el fortalecimiento del poder de lucha del proletariado como un objetivo final y saben que eso también va a ser asociado a rupturas con los ex-compañeros de combate.

 

En países donde nenguno partido de la clase trabajadora existe – o sea, ni mismo un del tipo reformista – (como por ejemplo, en muchos países semicoloniales o los EUA), los comunistas bolcheviques defienden la formación de un partido obrero independiente. Una táctica semejante puede ser legítima en situaciones donde los sectores progresistas de la clase trabajadora afastanse de los partidos obreros burgueses establecidos y procuran una alternativa política. Nosostros nos volvemos a los sindicatos militantes, los movimientos por la democracia y justicia social, las organizaciones políticas, y todos los trabajadores y pueblos oprimidos que están buscando una alternativa al reformismo y exhortarlos a establecer nuevos partidos de la clase trabajadora. Nosotros también los llamamos a juntarense a nosotros en la construción de una Quinta Internacional de los Trabajadores.

 

Estamos luchando por una Quinta Internacional que tenga un caracter revolucionario y proletario. Nosotros, por lo tanto, defendemos desde el inicio un programa revolucionario. Al contrario del IMT, el CWI y la Cuarta Internacional, rechazamos el modelo de una nueva Internacional, que en la opinión de ellos deve ser formada primer con una izquierda reformista, en seguida, con fuerzas centristas y, en seguida, en algún momento, en una base revolucionaria.

 

Es claro que estamos cientes de que un nuevo partido tanto en ámbito nacional o una Quinta Internacional, en las condiciones actuales tendria un carácter de clase contradictoria, una vez que llevaria aparejados no sólo revolucionarios, pero las fuerzas reformistas y centristas. Esta seria una Internacional cuyos líderes fallarían en unas series de luchas de clases, o mismo quedarian del otro lado de las barricadas, contra los trabajadores.

 

Los comunistas bolcheviques podrían en ese caso asumir el papel de una facción de oposición revolucionaria desde el inicio, y, por lo tanto, tendrían que emprender  una intensa lucha dentro de tales partidos o en la Quinta Internacional contra los liderazgos reformistas, centristas o populistas. Su objetivo seria el de ganar eses partidos para un programa revolucionario. Claro, eso deve ser hecho de una forma pedagogica, que lleve en cuenta las ilusiones de muchos trabajadores para evitar el aislamiento desnecesario desde el primer día. El objetivo es reunir fuerzas de izquierda, trabajadores recién radicalizados y jovenes y llevarlos para la izquierda y para un camino revolucionario.

 

Mientras los bolcheviques comunistas deven mantener un perfil independiente, como una organización con su programa completo, ellos también deven intentar incluir fuerzas, más amplias en oposición a un posible liderazgo reformista. En última instancia, el objetivo es construir una Quinta Internacional, que en verdad sirve a los intereses de la clase trabajadora y donde, por lo tanto, no exista espacio para las fuerzas que sirvan al enemigo de clase en la lucha de liberación.

 

Actualmente, estamos en una fasis de ascensión del periodo revolucionario. Cuanto tiempo eso va a continuar depiende de varios factores que deven ser decididos en la propria batalla. En cualquier caso, devese presumir que exatamente a causa de la ausencia de un partido revolucionario de vanguardia de la clase obrera, casi inevitablemente vamos a experimentar varios contratiempos y tenemos que nos preparar en este periodo histórico por una larga lucha con retomadas revolucionarias con las crisis y contrajuegos revolucionarios.

 

Sin embargo, a causa de las experiencias históricas, lo que podemos decir una cosa: la rápida formación de un partido revolucionario de combate decide el destino de la revolución y de la emanciapción de la clase trabajadora y de los oprimidos. Sólo cuando la clase trabajadora tiene  delante de si un partido de vanguardia, que concientemente aprenda las lecciones de las revoluciones pasadas y de las derrotas, y aplica la estrategia de la revolución permanente, en la práctica, sólo entonces ella puede tomar el poder y defenderlo contra las amenazas de la contrarevolución burguesa y imperialista.

 

En la história de la lucha de clases moderna los obreros concientes crearan una internacional – un partido revolucionario mundial cuatro veces: la Primeira Internacional de Marx y Engels en 1864 – 1876, la Segunda Internacional, fundada en 1889, que en 1914 se ha convertido en una fuerza abiertamente pro-capitalista por su apoyo a las potencias imperialistas en la I Guerra Mundial, la Tercera Internacional, fundada en 1919 bajo el liderazgo de Lenin y Trotsky, que se ha convertido en una víctima de la burocracia stalinista y degenerada del 1924 por adelante y, finalmente, la Cuarta Internacional que surgió a partir de la lucha de la Oposición de Izquierda de Trotsky contra el centrismo y el reformismo que – debilitado por las persecuciones del facismo y del stalinismo falló con los desafios del período posguerra y ha dejado de existir como una Internacional revolucionaria en 1948-1951.

 

Hoy nos enfrentamos con la tarea de construcción de un partido mundial de la revolución socialista, por quinta vez para acabar con el capitalismo de una vez por todas. Es por eso que el CCRI significa la formación de una revolucionaria Quinta Internacional de los trabajadores.

 

La lucha por los sindicatos

 

Los sindicatos son y seguirán siendo una de las más importantes organizaciones de masa de la clase trabajadora en la lucha contra los ataques capitalistas. Eso es verdad, a pesar del hecho de que los sindicatos masivamente perderan miembros en todo el mundo. El percentual medio de sindicalistas de todos los asalariados ha disminuido en los países industrializados (OCDE),  entre 1978-2010 del 34% para 18,1%. Ese declive general de los sindicatos no ocorrió solamente en los “viejos” países capitalistas en Europa, América del Norte y Japón, pero también en una serie de emergentes semicolonias industrializadas.

 

La principal razón para eso no reside en factores objetivos. La clase trabajadora y sus sectores del centros industriales no disminuiran en todo el mundo, por el contrario, quedaran mayores. De la misma forma, es también un mito que el proletariado esté empleado en cantidad cada vez menor en las grandes empresas y cada vez más en pequeñas empresas. Aún es menos verdad pensar que los trabajadores tendrian perdido su espirito de resistencia. Los numerosos movimientos de protesta contra la globalización capitalista, contra la guerra y la crise del inicio de los años 2000 hasta hoy, la revolución árabe, la revuelta en agosto en Gran Bretaña en 2011 y la curva rapidamente crecente de guelgas en fábricas de China – todo eso es prueba suficiente de como  es amplio y profundamente arraigado el ódio a los gobernantes.

 

El verdadero motivo para ese declive puede ser encontrado en la quiebra completa de la burocracia sindical. Esa burocracia vive en un mundo indiferente en busca por privilegios y puestos, convertiendose en una casta (camada diferenciada de la sociedad). Su objetivo es preservar y expandir su cuota de privilegios en el sistema capitalista. Por ese motivo, vinculase al aparato del estado burgués, y muchas vezes hasta se mescla con él. De la misma forma, ellos buscan entrar en acuerdo com los capitalistas y, por lo tanto, acaban por adaptarse a la presión de los dueños del capital.

 

 Sin embargo, también están expuestos a una presión diferente – la de los trabajadores de la base de sus categorias. Si la burocracia no ve manera de eliminar esa presión ( de la base ), entonces la burocracia es forzada a tomar acciones y liderar guelgas. Pero la burocracia está siempre atenta en el sentido de controlar los sindicatos y limitar y reprimir tanto cuanto posible las iniciativas independientes de los trabajadores de la base.

 

Además de eso, los sindicatos dependen en alto grado de las camadas superiores, las más bién pagadas del proletariado, en especial de la aristocracia obrera. La gran masa de nuestra clase, las camadas más bajas, sin embargo, no están ni organizadas ni representadas por un sindicato.

 

Si embargo, seria fundamentalmente un error llegar a la conclusión de que se deba ignorar los sindicatos existentes. Los comunistas bolcheviques rechazan tal absurdo ultra-izquierdista. La burocracia no es afectada por posiciones sectarias (tales como el rompimiento con los sindicatos), pero es afectada en la lucha por la democracia en el sindicato, por las acciones de los militantes sindicales que sean independientes en relación al Estado e al capital. Esta lucha deve ser realizada, siempre que posible, dentro de los sindatos – debese mantener esa posición mismo con las tentativas inevitables de la burocracia en perseguir los revolucionarios y hasta expulsarlos.

 

El trabajo central dentro de los sindicatos está en la construcción de un movimiento (de oposición) desde la base de la categoria. Tal movimiento de base tiene el objetivo de liberar el sindicato de su dependencia en relación al Estado e del capital y expulsar la burocracia para fuera del sindicato.

 

La lucha para construir un movimiento de base – que representa un frente único con trabajadores no revolucionarios no está en contradicción con la necesaria construción de facciones comunistas en el sindicato. Por el contrario, la tarea de los comunistas es precisaente tener acceso y ganar la confianza de los trabajadores no revolucionarios. El frente único trabaja en la base de la categoria de los sindicatos, en general, por eso, camina de manos dadas con la lucha para obtener un amplio apoyo y, finalmente, conquistar el sindicato con un liderazgo revolucionario, con un programa revolucionario.

 

La sindicalización de las camadas más bajas de la clase trabajadora (especialmente los inmigrantes, las mujeres, los trabajadore precarisados, etc.) es una tarea indispensable. Esas camadas no deben, por lo tanto, desempeñar el papel de la infantería el el sindicato, por el contrario, deben desempeñar un papel central y también deben ser proporcionalmente representados en los órganos sindicales de acuerdo con su participación entre los funcionarios.

 

La vanguardia de los trabajadores no debe hacer un fetiche de la unidad sindical. Donde  establecer  nuevos sindicatos haga sentido por razón del profundo descrédito de los viejos sindicatos, los socialistas van apoyar esa etapa sin reservas. Ejemplos para eso incluyen la formación de la KCTU en Corea del Sur, despues del derrumbe de la dictadura en el final del 1980 o la creación de sindicatos independientes en Egipto despues de la caída de Mubarak en el 2011. Los choques agudos de la lucha de clases, tanto pueden ocasionar nuevo espacio para maniobras y radicalizaciones en los viejos sindicatos (por ejemplo, la UBTT 2011 en Tunisia), así como llevar a la creación de nuevos sindicatos. Los comunistas bolcheviques empregan una táctica para esa cuestión, pero en base a un princípio claro: buscar la unidad en el sindicato tanto cuanto posible, una vez que pueda servir al avanzo de la lucha de la clase trabajadora por la independencia con relación al estado, al capital e a la burocracia; no tener miedo a romper o a formar nuevos sindicatos desde que tales rupturas no lleven al autoaislamiento de los revolucionarios, y que permita la organización de grandes camadas de la clase trabajadora en un nível más alto de independencia de clase.

 

Cambios en la clase trabajadora

 

La lucha por la organización internacional del proletariado para la lucha de clases debe llevar en cuenta los principales desarrollos y cambios en los últimos años y décadas. Hace cién años – en el tiempo de Lénin y Trotsky – el proletariado del mundo colonial y semicolonial aún era mui pequeño. La industrialización capitalista tenia progresado a penas a un grado relativamente pequeño. El proletariado, por lo tanto, constituía a penas una pequeña minoría entre los trabajadores.

 

Eso cambió drasticamente en las últimas décadas. Contrariamente a las alegaciones absurdas de varios “intelectuales”pequeñoburgueses, el proletariado no se convertió en menor cantidad, pero se hizo mayor que nunca. Los asalariados hoy son cerca de la mitad de la populación trabajadora del mundo – concretamente 46,9% (2008) o cerca de 1,4 mil millones en terminos absolutos. Del mismo modo, la proporción de mujeres que participan en el proceso de produción ha aumentado. Además, la proporción de migrantes en la clase trabajadora en los países imperialistas aumentó significativamente. En muchos países ahora ellos componen de 10 a 25% de los trabajadores y, especialmente, en los centros – en las ciudades grandes – el porcentual es aún mayor.

 

De particular importáncia es el cambio del peso del proletariado en las antiguas metrópolis imperialistas para los países más pobres. Anteriormente, la maioría de los trabajadores vivia en las metrópolis imperialistas (principalmente en Europa Occidental y América del Norte), mientras hoy trés cuartos de todos los asalariados viven en los países imperialistas semicoloniales y en los países más pobres. En el sector industrial – el sector central de la produción capitalista – hasta el 83,5% de todos los empleados viven afuera de las ricas metrópolis imperialistas. Somase a esto la participación de los principales estratos de la clase trabajadora, que es privilegiada y corrompida por los capitalistas - o sea, la aristrocracia obrera – es significativamente menor en los países más pobres.

 

En suma, mientras hace 100 años, la maioría del proletariado mundial vivia en los avanzados estados industriales imperialistas, hoy tenemos una situación inversa: la maioría del proletariado mundial vive en el mundo semicolonial y en los países imperialistas subdesarrollados, como China y Rusia.

 

Pero el crecimiento del proletariado mundial camina lado al lado con el aumento de la desigualdad entre los trabajadores. Grupos que anteriormente pertenecian a la clase media y ahora están proletarizados mantienen varios privilegios y al mismo tiempo varios prejuicios. Ciertas camadas altas de la clase trabajadora en las metrópolis imperialistas receben privilegios en detrimiento de la nueva subcamada de la clase trabajadora en las metrópolis (por ejemplo, migrantes, trabajadores precarizados) o en los países más pobres. Nuestra propria clase, por lo tanto, tiene camadas, que son tentadas por los capitalistas a obtener ganancias junto con la explotación de las masas.

 

En este contexto, el problema de la aristrocracia obrera ocupa un lugar importante en la estrategia revolucionaria. La aristocracia obrera es una camada pequeña en la cumbre del proletariado, que los capitalistas sobornan por las ganancias extras derivadas de la explotación de los países semicoloniales y de las camadas bajas de la clase trabajadora en las metrópolis, por medio de varios privilegios que hacen los capitalistas tenerlos como apoyadores leales. Es esta camada que defiende una actitud del tipo “las cosas aún están bién!”Contra la gran masa del proletariado – porque si viven relativamente “bién” para ellas el esfuerzo para romper el sistema parencen enormes.

 

Por un lado, la crise capitalista debilita la base material de eses privilegios y esta camada convertese en menor. Por lo tanto, las clases aristocraticas del proletariado están cada vez más forzadas a luchar contra el capital para defender sus intereses, aumentando asi las oportunidades para la construcción de una amplia unidad del proletariado en la lucha de clases.

 

De ahí, vemos la importancia central creciente de las camadas bajas y medias del proletariado (incluindo muchos inmigrantes, minorías nacionales, mujeres y jovenes) para el avanzo de la lucha de clases y para la renovación del movimiento sindical.

 

Estos grupos están viviendo en cadenas de opresión visibles. Por lo tanto, la batallha contra las otras  formas especificas de opresión de esas camadas – tales como la opresión nacional y social – tienen un papel importante dentro del programa revolucionario, pues esas formas de opresión ayudan a la burguesía a profundizar la división entre la clase obrera y debilitarla.

 

Concluise que la lucha por la independencia política y organizada de la clase trabajadora concentrase particularmente en la gran masa de la clase trabajadora – o sea, sus clases baja y media. Esto significa que las organizaciones de los trabajadores- los sindicatos, los jovenes y las organizaciones de mujeres y en particular el partido revolucionario mundial en formación – deben reflejar la diferente composición del proletariado. En otras palabras, para atender a la creciente importancia de los proletarios de los países más pobres, de las mujeres, de los inmigrantes, etc, deben esfuerzarse para atrair y organizarlos y también para representarlos en sus proprias hilleras y estructuras de liderazgos. Por eso, el futuro del partido comunista revolucionario mundial tiene que tener un fuerte rostro de jovens, de grupos femeninos, de inmigrantes o fallará en su tarea. Sus miembros saben el valor de esas camadas y demuestran mucho respeto para con ellos.

 

Comités de Acción – comités de fábrica – Consejos

 

Por más importante cuanto sean los sindicatos y otras organizaciones de masa del movimento de los trabajadores son para la resistencia diaria contra los ataques de los capitalistas, ellos son insuficientes en periodos de lucha abierta de las masas. Los sindicatos son dominados por una burocracia organizada, organizan a penas una minoría del proletariado, y mismo entre estos, las camadas parcialmente privilegiadas están superrepresentadas. En cada batalla, y en preparación para este los bolcheviques comunistas son, por lo tanto, interesados en establecer comités de trabajadores de base fuera del controle burocratico. Ellos, muchas vezes, reunen los elementos más activos y más militantes en comités de acción. El objetivo debe ser el de convertir esos comités de acción en organizaciones de combate abrangentes y amplias en los locales de trabajo, en los barrios, en las escuelas y universidades.

 

Esta orientación no está en contradicción con el trabajo dentro de las organizaciones de masa existentes (sindicatos, etc.), pero si deben complementar  estas actividades. El trabajo regular dentro de los sindicatos en las bases contra la burocracia mejora la capacidad de organización independiente de la clase trabajadora. El aprovechamiento de cada oportunidad para construir grandes comités de lucha, por su vez, fortalece un movimiento popular dentro de los sindicatos. Sólo si la vanguardia de los trabajadores está trabajando en eses dos frentes, podrá implementar una política revolucionaria que sirva a la liberación del proletariado.

 

En verdad, la história – mismo la história recién – ha provado de manera impresionante que en las fases ascendientes de la lucha de clases y, en especial durante el desarrollos (pre)revolucionarios de los trabajadores y oprimidos tenden a crear espontaneamente organizaciones independientes en las bases. Por eso, muchas revoluciones en el pasado – empezando con la Comuna de Paris en 1871, las revoluciones en Rusia, Alemania, Austria, en los años 1917-1920 hasta los tiempos modernos – vió el surgimiento de comités de autoorganización en los locales de trabajo y barrios. Cualesquier que sean sus nombres pueden ser del tipo – sovieticos con obreros y soldados de los consejos, comités de defensa – ellos encarnan un poder alternativo. Ellos organizan los trabajadores y los sectores oprimidos independientes del aparato del Estado burgués, ellos permiten que las cuestiones centrales puedan ser discutidas y decididas y que ellos puedan escoger representantes que son confiables y adaptables y sin disfrutar de privilegios. Esos consejos también ofrecen la posiblidad de que los trabajadores y los oprimidos no esteen a remolque de liderazgos burgueses, pero puedan determinar sus proprias políticas.

 

Además, durante la revolución árabe varios comités fueran creados espontaneamente, que representan, por lo menos, de manera embrionaria, un paso en dirección a los consejos. En muchas ciudades, el pueblo de Tunisia expulsó los odiados alcaldes (leales al régimen del viejo Ben Ali), expulsos de la policia local y asumiran el control de si mismos. Del mismo modo, en Egipto, los llamados comités populares que surgiran intentaron organizar la vida cotidiana en los barrios y defenderese contra los bandidos del régimen y los saqueos de los delincuentes.

 

Finalmente, también en el curso de la revolución griega asambleias de comités de base surgiran en las fábricas y en los barrios.

 

Nosostros comunistas bolcheviques afirmamos que las tendencias espontaneas de muchas revoluciones son grandes conquistas. Es esencial que esos desarrollos sean expandidos y organizados. De esporádicos comités de base debemos crear lazos y crear una coordinación centralizada nacional de los consejos y de las empreza y distritos. Sólo de esta manera se puede poner la base para una lucha, controlada por la propria clase trabajadora para un levante armado contra la clase dominante y, eventualmente, el establecimiento del poder de la clase (la dictadura del proletariado).

 

Tal estrategia “sovietica”(el termino “sovietico” “significa” Consejo, en ruso) – o sea, una estrategia para la creación y el desarrollo de consejos como un pilar central de la orientación – debe ser parte integrante del programa revolucionario de liberación de la clase trabajadora. Es un medio indispensable para la clase obrera y los oprimidos para controlar la lucha y para la transformación social y para resistir contra las inevitables tentativas de dominación y opresión por la burocracia.

 

Los movimientos de protesta democraticos

 

La fase de recuperación actual del periodo revolucionario fue caracterizada por la entrada impresionante en la vida política, por movimientos de masa espontaneos democraticos. Las ocupaciones de la Plaza Tahir, en el Cairo, el Kínima Aganaktisménon Politon (Movimiento enfurezido Ciudadano) en Grecia y en la Democracia real YA (! Democracia Real NOW) en España, el movimiento de ocupación global, a partir de Nova York – todos esos movimientos fueran testigos de dos cosas: en primer lugar, que las masas no tienen confianza en el sistema político y económico del capitalismo. Y en segun lugar, que ellas también tienen poca confianza en las organizaciones de masa tradicionales del movimiento obrero (sindicatos, partidos políticos, etc) la burocracia dominante se tiene alienado en los últimos años y décadas aún más lejos de sus bases como nunca antes.

 

Estos movimientos más una vez demuestraran un total absurdo de la tesis de centristas, como los de Grant/Woods y las organizaciones que construiran (CWI, IMT), de que cuando las masas entran en el campo de lucha de clases supuestamente “siempre”y “inevitablemente” primer se vuelven para los partidos de masa tradicionales y convertense activos en ellos. Esa afirmación es contraria a la verdad histórica y sirve a penas para justificar sus muchos agujeros y su adaptacion oportunista asociada a la burocracia de eses partidos (en Europa socialdemocrata, PPP, en Paquistán,ANC en Suáfrica, PRD en México, etc) y su recusa de la construcción de un partido revolucionario independiente.

 

Lo que une esos movimientos y los convierten tán progesistas es el deseo de democracia más radical y de la justicia social. Es por eso que ellos están en oposición fundamental para el régimen en el poder político (dictaduras, democracias burguesas corruptas) y, por lo tanto, ellos también están dispuestos a romper con la legalidad de la clase dominante con sus ocupaciones. Las fuerzas políticas que se recusan a apoyar abiertamente esos movimientos, porque ellos no pueden controlarlos burocraticamente, a penas demuestran su carácter reaccionario. (Por ejemplo, el no apoyar la Hermandad Musulmana en el Egipto como hizo el KKE en Grecia)

 

Por otro lado, los movimientos de protesta democraticos también tienen debilidades significativas. Negar la existencia de esas debilidades llevaria inevitablemente al pantano oportunista. Por ejemplo, ellos son caracterizados por un personaje no especifico de la clase y por el papel desproporcional que los representantes de las clases medias más bajas, los intelectuales y los alumnos juegan en ellos. Sin embargo, la gran masa de los estratos más bajos de la clase trabajadora, los migrantes, etc., muchas vezes son subrepresentados. Esto es acompañado por una falta de raizes organizadas en el local de trabajo y un rechazo parcial de la participación de organizaciones políticas en las reuniones.

 

Igualmente prejudicial y poco práctico es el principio del consenso (ago es adotada solamente si nengun de los presentes está en contra él). Si embargo, muchos trabajadores participan en eses movimientos, y aún más están llenos de esperanzas y expectativas.

 

Bolcheviques comunistas defienden luchar dentro de estes movimientos por una línea revolucionaria del proletariado y, finalmente, por la organización independiente del proletariado y de los sectores oprimidos para que puedan llevar otras camadas, como las clases medias asalariadas y los campesinos. Eso significa que:

 

* La expansión del movimiento para grandes y centrales partes de la clase trabajadora por medio de comités de huelgas en empresas que pueden converterse en el motor del movimiento en dirección a formas más elevadas de acción de resistencia (como una huelga general por tiempo indeterminado).

 

* Argumentar a favor de un programa revolucionario en la forma de un programa que plantee y ofrezca respuesta a la cuestión del poder (o sea, incluindo la insurrección armada y la dictadura del proletariado).

 

* Defender tácticas revolucionarias en este programa (por ejemplo, slogan de huelga general, unidades de autodefensa).

 

* Claramente la defensa de formas organizacionales – especialmente Consejos – que permitan la orientación revolucionaria democratica, proletario del movimiento.

 

* Luchar para la orientación del movimiento en dirección a la clase obrera y a los oprimidos.

 

* La crítica y esclarecimiento sobre la verdadera naturaleza de los liderazgos pequeñoburgueses actuales de esos movimientos de protesta.

 

* En ese sentido, educar para hacer propaganda y ganar adeptos para el comunismo revolucionario.