Venezuela: Realidades del presente

Por Corriente Comunista Revolucionaria (CCRI Venezuela), 25 de enero 2017, http://rcitvenezuela.wordpress.com

 

 

 

Introducción

 

 

1. El capitalismo entró en un nuevo ciclo histórico de crisis, caracterizado por la dramática decadencia en las fuerzas productivas y acrecentando las contradicciones inherentes al sistema. El antagonismo de clase entre el capital y el trabajo continúa profundizándose, haciendo inevitables explosiones económicas, políticas y sociales.

 

2. Actualmente el mundo está dominado por grandes potencias monopolistas que oprimen y explotan a la clase trabajadora. América Latina es una región de países semicoloniales y súper-explotados por estas grandes potencias monopolistas que, como resultado de esta espoliación, han sometido a las masas populares a los más extremos niveles de pobreza y llevado a estos países en la región a severas crisis de deuda, devaluaciones, bancarrota e inflación.

 

3. Por esta razón, el impacto de las contradicciones inter-imperialistas (principalmente entre Estados Unidos, Unión Europea, Japón, Rusia y China) hace más evidente y severa la crisis del sistema capitalista. Consecuentemente, se incrementa la capacidad de súper-explotación y opresión que los monopolios imperialistas tienen en los países semicoloniales. No es posible resolver completamente problemas fundamentales si la clase obrera no destruye el sistema capitalista.

 

 

 

Capitalismo venezolano

 

 

4. Venezuela es un país capitalista semicolonial que está inmerso en una crisis estructural, consecuencia del modelo económico rentista, monoproductor y multi-importador sobre el cual no existen perspectivas reales de superar. El actual ciclo de crisis venezolana está marcado por dos elementos generales,

 

* economía no diversificada dependiente de los ingresos petroleros y,

 

* monopolio de la burguesía sobre los principales medios de producción.

 

5. Permaneciendo dentro de los límites del capitalismo, Venezuela depende completamente del movimiento en el mercado petrolero mundial y las políticas dictadas por la OPEP. Sectores económicos estratégicos como la agricultura y la industria fueron abandonados o disminuida su importancia para sustituir producción por importación.

 

6. La burguesía en Venezuela profundamente arraigada al imperialismo estadounidense y sus dictámenes tiene el monopolio sobre los medios de producción. Esto les da el poder de manejar el mercado a su antojo, disminuir la oferta de productos y generar escasez con el consecuente aumento de precios. Estos métodos son tradicionales para las burguesías parásitas en Estados donde no pueden tener dominación política directa.

 

7. Los burgueses venezolanos se apropian toda la plusvalía que roban a la clase obrera y no la reinvierten para fortalecer su propio aparato productivo, trayendo como resultado afectaciones importantes a la capacidad general de producción. El gobierno de Maduro no ha tenido éxito estableciendo controles y reformas para evitar que la burguesía estrangule la economía, aferrado a la terrible ilusión de que tales reformas pudieran ser sustentables, algo imposible cuando es la clase capitalista quien controla los medios de producción. Por esta razón, ha creado el “Consejo Nacional de Economía Productiva” con la intención de negociar e intentar acuerdos con la burguesía. Algo que, por demás, tampoco ha dado resultado.

 

8. Todos estos factores han creado una dura situación que ataca directamente a la clase obrera, quien paga las consecuencias: escasez y filas interminables para encontrar alimentos, especulación rampante, salarios precarios e insuficientes debido a la inflación (que superó el 475% en 2016 y obligó al gobierno de Maduro a hacer modificaciones en el cono monetario). Hoy más que nunca, la clase obrera venezolana se enfrenta con la alternativa “socialismo o barbarie”.

 

 

PSUV y MUD: Contradicciones y poder

 

 

9. El PSUV y la MUD han exacerbado sus contradicciones y entrado a una nueva etapa en la lucha por el poder. Por un lado, el PSUV intenta por todos los medios posibles mantener el dominio sobre el Estado que a lo interno tiene profundas contradicciones a través de un gobierno "izquierdista" que usa retóricas "socialistas" mientras aplica reformas que no atacan directamente los problemas estructurales que afectan a las masas, atrapado dentro de los límites del capitalismo. Por otro lado, la MUD aprovecha el control que tiene la burguesía asociada a sus partidos de derecha sobre los medios de producción para inducir mayores niveles de crisis, han logrado materializar victorias en elecciones muy a pesar de los desacuerdos para distribuir cuotas de poder e influencia y preparan constantemente ataques reaccionarios que tienen como objetivo derrocar al gobierno de Maduro.

 

10. La historia reciente ha demostrado que gobiernos "progresistas" o "izquierdistas" como el de Venezuela han fallado en romper con el capitalismo, haciéndose incapaces para impedir que sus países se conviertan en víctimas de profundas recesiones. De hecho, todos estos gobiernos son populistas o frente populares que han cedido el poder económico o han permitido que la clase capitalista lo conserve, condenando a la clase trabajadora y oprimida al sistema burgués. Sin embargo, un gobierno de derecha representaría un grave retroceso para la clase obrera. Sus programas de ajustes, privatizaciones y austeridad son ideados para aniquilar las conquistas sociales y democráticas alcanzadas por las masas populares en la lucha (tal como ha hecho recientemente Macri en Argentina y Temer en Brasil). La tarea central para la clase trabajadora venezolana consiste en la necesidad de alcanzar plena independencia política que permita superar la dramática crisis de liderazgo y neutralizar ofensivas reaccionarias de las clases dominantes.

 

 

 

Independencia de clase y partido revolucionario

 

 

11. La cuestión sobre la independencia política de la clase trabajadora es crucial para esta etapa de reacción y agudización en la lucha de clases. La vanguardia obrera y todos los auténticos revolucionarios deben romper con organizaciones y corrientes reformistas, populistas o centristas. Estas desviaciones obstaculizan el avance de la causa socialista.

 

12. La Corriente Comunista Revolucionaria Internacional llama a la clase obrera venezolana a formar un partido revolucionario independiente de combate, con un programa claro basado en perspectivas concretas para la abolición de las relaciones de explotación capitalistas y la liberación de explotados y oprimidos, que determine el camino hasta la conquista definitiva del poder.

 

 

 

¡No hay futuro sin socialismo!

 

¡No hay socialismo sin revolución!

 

¡No hay revolución sin partido revolucionario!

 

 

 

Corriente Comunista Revolucionaria (CCRI Venezuela)

 

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