Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo II.)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

Download
Capítulo II.pdf
Adobe Acrobat Document 962.4 KB

II. Ofensiva global de los capitalistas contra la clase trabajadora

 

 

 

Para detener esta tendencia a la baja de la tasa de ganancia, los capitalistas están acelerando sus ataques contra la clase trabajadora. Esto es cierto para los viejos países imperialistas, para las nuevas grandes potencias China y Rusia, así como para los países semicoloniales. Esto se refleja, entre otras cosas, en la disminución de la participación del trabajo en el ingreso en la mayoría de los países, tanto en el Norte como en el Sur. [1]

 

Loukas Karabarbounis y Brent Neiman, dos economistas que han publicado estudios bien investigados sobre este tema, han llegado a la conclusión de que la participación global del trabajo ha disminuido de aproximadamente 64% en 1975 a aproximadamente 59% en 2012. (Ver Figura 6)

 

 

 

Figura 6. Disminución de la participación laboral mundial [2]

 


 

 

 

Vemos la misma imagen en otra figura que muestra la participación del trabajo para todas las grandes potencias, así como para otros países del G20. (Ver Figura 7) Según esta estadística, la participación laboral ajustada disminuyó entre 1991-2011 de aproximadamente 63% a 58%.

 

 

 

Figura 7. Participación del trabajo ajustada y no ajustada en países seleccionados del G20, 1991-2011 [3]

 


 

 

 

Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no se conoce como una institución favorable a los trabajadores, tiene que admitir este hecho. En un importante estudio, el FMI descubrió:

 

En una muestra de 35 economías avanzadas, entre 1991 y 2014, la participación del trabajo disminuyó en 19, lo que representó el 78 por ciento del PIB de las economías avanzadas de 2014, y aumentó o permaneció relativamente estable en el resto. La dispersión general de la participación del trabajo entre países es considerablemente mayor en las economías de mercados emergentes y en desarrollo que en las economías avanzadas. En una muestra de 54 economías de mercados emergentes y en desarrollo (para las cuales, en promedio, la disminución de la participación del trabajo durante el período de la muestra se concentra a principios de la década de 1990), la participación del trabajo disminuyó en 32 economías, que representaron alrededor del 70 por ciento de la población activa. PIB de los mercados emergentes de 2014[4]

 

En la Figura 8 vemos las cifras del FMI para el desarrollo de la participación laboral ajustada en los años 1980-2014 para los viejos países imperialistas (“Economías Avanzadas”) así como para los otros países.

 

 

 

Figura 8. Evolución de la participación laboral ajustada en la renta (porcentaje) [5]

 


 

 

 

En las Figuras 9 y 10 vemos un desglose de la evolución de la participación laboral en varios países importantes: Estados Unidos, Japón, Alemania, China, India, México y Colombia. Nuevamente, con la excepción del último país, la dinámica es la misma decreciente. [6]

 

 

 

Figura 9. Participación laboral decreciente en las economías más grandes [7]

 


 

 

 

Figura 10. Disminución de la participación del trabajo en las economías en desarrollo [8]

 


 

 

 

La peor parte de estos ataques capitalistas ha recaído, como elaboran los autores del estudio del FMI en otro artículo de investigación, en la masa de la clase trabajadora: la mano de obra de baja y media cualificación. Solo el estrato superior, a menudo parte de la aristocracia laboral privilegiada, ha podido aumentar su participación en los ingresos. (Ver figura 11)

 

La disminución de la participación de la mano de obra mundial ha sido soportada por la mano de obra de baja y media calificación. Durante 1995-2009, su participación en el ingreso laboral combinado se redujo en más de 7 puntos porcentuales, mientras que la participación mundial de mano de obra altamente calificada aumentó en más de 5 puntos porcentuales.[9]

 

 

 

Figura 11. Evolución de la participación del trabajo y composición de la fuerza laboral por nivel de calificación (porcentaje) [10]

 


 

 

 

La Figura 12 muestra la evolución de la participación del salario en el ingreso en los años 1995-2009 en China, así como en otros siete importantes países semicoloniales avanzados. Como podemos ver, en todos los países, excepto Brasil, la participación del trabajo disminuyó. En estos países, la participación en los ingresos de los estratos medios y bajos de la clase trabajadora está disminuyendo, mientras que la participación de los estratos superiores aumenta.

 

 

 

Figura 12. Participación salarial por grupo de competencias definido por la Educación de los trabajadores, 1995-2009 (Brasil, China, India, Indonesia, México, Corea del Sur, Turquía) [11]

 


 

 

 

El desarrollo inverso de tal disminución de los salarios de los trabajadores ha sido el aumento masivo de las ganancias de los capitalistas. Nos contentamos con reproducir una cifra del Informe sobre la desigualdad mundial 2018, altamente informativo y recientemente publicado, que demuestra la evolución de las participaciones de ingresos del 1% superior en las regiones del mundo entre 1980 y 2016 (véase la Figura 13).

 

 

 

Figura 13. Participación del 1% en los ingresos en todo el mundo, 1980-2016 [12]

 


 

 

 

Hemos elaborado con más detalle el carácter global de los ataques a la clase trabajadora por varias razones. En primer lugar, queremos demostrar la validez de la ley marxista de que la clase capitalista, ante el declive de su modo de producción, intenta aumentar la plusvalía reduciendo sistemáticamente la participación salarial.

 

En segundo lugar, el carácter profundo del deterioro del nivel de vida de los trabajadores aumenta el deseo de la burguesía imperialista de confundir y manipular a la clase obrera a través del chovinismo y el belicismo patriotero para desviar su odio del verdadero culpable y contra sus hermanos de clase y hermanas.

 

En tercer lugar, es importante tomar nota de los severos ataques a la masa del proletariado (la mayoría de calificación baja y media) en los países imperialistas, ya que socava objetivamente la base material de la lealtad de esta clase trabajadora al estado imperialista y, de ahí a "su" burguesía. Esto, a su vez, crea las condiciones previas para un terreno fértil para el derrotismo revolucionario, es decir, la lucha de clases contra los amos imperialistas.

 

Finalmente, es crucial reconocer las tendencias divergentes en los ingresos laborales entre los estratos superiores del proletariado y los estratos medios y bajos. El desarrollo relativamente positivo de la participación en el ingreso de los primeros constituye una base material y objetiva para las tendencias aristocráticas y proimperialistas, es decir, socialimperialistas, entre este sector privilegiado de la clase trabajadora.

 

 

 



[1] Para nuestra evaluación general de la composición de la clase trabajadora mundial y los cambios en las últimas décadas nos referimos, entre otros, Michael Pröbsting: Marxism and the United Front Tactic Today. The Struggle for Proletarian Hegemony in the Liberation Movement in Semi-Colonial and Imperialist Countries in the present Period, RCIT Books, Vienna 2016, Chapter III, https://www.thecommunists.net/theory/book-united-front/

[2] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline Of The Labor Share, NBER Working Paper 19136, June 2013, p. 35

[3] La participación del trabajo en las economías del G20, Report from the International Labour Organization and the Organisation for Economic Co-operation and Development with contributions from the International Monetary Fund and the World Bank Group, Report prepared for the G20 Employment Working Group, Antalya, Turkey, 26-27 February 2015, p. 5

[4] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 126

[5] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 133

[6] Como nota al margen, llamamos la atención sobre la caída masiva de la participación salarial en China. Es un duro golpe para el mito difundido por los elogios estalinistas y semiestalinistas del capitalismo "comunista" chino. Aunque defienden el modelo de China como "socialismo" o al menos un "estado obrero deformado", la realidad es que una parte creciente de los ingresos entra en los bolsillos de los capitalistas mientras que la parte de los trabajadores disminuye. (Vea en esto también las Figuras 9, 10, 12 y 23.)

[7] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline of the Labor Share (And Follow-up Thoughts), University of Chicago, March 2014, p. 11

[8] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline of the Labor Share, Quarterly Journal of Economics (2014), Presented by Sergio Feijoo, March 29, 2017, p. 6

[9] Mai Chi Dao, Mitali Das, Zsoka Koczan, Weicheng Lian: Why is Labor Receiving a Smaller Share of Global Income? Theory and Empirical Evidence. IMF Working Paper, July 2017, pp. 14-15

[10] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 128

[11] Alexander Guschanski and Özlem Onaran: Why is the wage share falling in emerging economies? Industry level evidence, University of Greenwich, 2017, p. 18

[12] Facundo Alvaredo, Lucas Chancel, Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Gabriel Zucman: World Inequality Report 2018, p. 44