LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

 

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

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Introducción

 

Capítulo I. La crisis histórica del capitalismo

 

Capítulo II. Ofensiva global de los capitalistas contra la clase trabajadora

 

Capítulo III. El capitalismo y la creciente relevancia de la migración

 

Capítulo IV. Los criterios marxistas para una gran potencia imperialista

 

Capítulo V: La Aparición de China y Rusia como Nuevas Grandes Potencias

 

Capítulo VI: La Aceleración de la Rivalidad Interimperialista y la Guerra Comercial Global

 

Capítulo VII: Grandes potencias imperialistas: algunas comparaciones históricas

 

Capítulo VIII: Blanqueamiento revisionista: admiradores estalinistas y bolivarianos del "socialismo" de Beijing

 

Capítulo IX: Blanqueamiento revisionista: Rusia y China no son ni capitalistas ni grandes potencias (PO/CRCI)

 

Capítulo X: Blanqueamiento revisionista: China y Rusia son semicolonias en lugar de grandes potencias (LIT/UIT/FT)

 

Capítulo XI: Blanqueamiento revisionista: cuando la categoría "imperialismo" no tiene significado (CIT/CMI /IST)

 

Capítulo XII: ¿Es inevitable la Tercera Guerra Mundial? (Notas críticas sobre Michael Roberts)

 

Capítulo XIII: El proletariado como clase internacional

 

Capítulo XIV: El carácter internacionalista de la lucha contra la guerra imperialista y la naturaleza social-patriótica de la teoría estalinista del "socialismo en un solo país"

 

Capítulo XV: El significado del dicho "La guerra es la continuación de la política por otros medios"

 

Capítulo XVI: Derrotismo revolucionario como estrategia combinada

 

Capítulo XVII: La relación entre la guerra y la revolución
 

Capítulo XVIII. Derrotismo revolucionario en conflictos entre estados imperialistas: los clásicos marxistas

 

Capítulo XIX: El derrotismo revolucionario en los conflictos entre estados imperialistas: componentes programáticos (1)

 

Capítulo XX: El derrotismo revolucionario en los conflictos entre estados imperialistas: componentes programáticos (2)

 

Capítulo XXI: Derrotismo revolucionario en conflictos entre Estados imperialistas y pueblos oprimidos

 

Capítulo XXII: Derrotismo revolucionario y lucha por la plena igualdad de los migrantes

 

Capítulo XXIII: La izquierda frente a la rivalidad de las grandes potencias: socialimperialistas pro-occidentales

 

Capítulo XXIV: La izquierda frente a la rivalidad de las grandes potencias: socialimperialistas pro-orientales (estalinistas)

 

Capítulo XXV. La izquierda frente a la rivalidad de las grandes potencias: socialimperialistas pro-orientales (no estalinistas)

 

Capítulo XXVI. Sobre el socialimperialismo invertido y el carácter "antiimperialista" de Rusia y China

 

Capítulo XXVII. La izquierda frente a la rivalidad de las grandes potencias: negadores del carácter imperialista de Rusia y China sin sacar conclusiones

 

Capítulo XXVIII. La izquierda frente a la rivalidad entre las grandes potencias: los pacifistas eclécticos

 

Capítulo XXIX: Construyendo el Partido Revolucionario Mundial en la Era de la Rivalidad de Grandes Poderes

 

Sobre el Autor

 

 

 

 

 

Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Introducción)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

Introducción

 

 

 

Uno de los mayores problemas de nuestro tiempo es la creciente rivalidad entre las grandes potencias imperialistas: Estados Unidos, China, la UE, Rusia y Japón. Por tanto, las disputas diplomáticas, las sanciones, las guerras comerciales, las tensiones militares y, en última instancia, las grandes guerras entre estas Grandes Potencias son características destacadas del período histórico que se avecina. La guerra comercial global que se avecina entre los Estados Unidos y China, las tensiones en el Mar de China Meridional, las sanciones entre Occidente y Rusia, todo eso demuestra la mayor actualidad del problema de la rivalidad entre las grandes potencias.

 

Estos acontecimientos están estrechamente relacionados con la creciente agresión de las grandes potencias contra los pueblos oprimidos, un fenómeno que se ha acelerado enormemente desde 2001 bajo la hoja de parra de la “Guerra contra el Terrorismo”.

 

Por estas razones, siempre hemos enfatizado la importancia crucial de comprender la naturaleza del sistema mundial imperialista. Sin tal aprehensión de la teoría marxista de la época moderna es imposible reconocer el carácter imperialista de las grandes potencias. Este es un tema particularmente urgente dado el surgimiento de nuevas potencias imperialistas, China y Rusia, que están desafiando a los amos a largo plazo del viejo orden mundial imperialista (Estados Unidos, como hegemón, y la UE y Japón como sus potencias aliadas).

 

En consecuencia, una correcta comprensión teórica de las principales contradicciones del capitalismo mundial es el requisito previo para que los socialistas adopten una posición antiimperialista inequívoca, una de las tareas más importantes para los marxistas de hoy, en particular para aquellos que operan en el corazón de la bestia imperialista.

 

Tal programa marxista de lucha antiimperialista dentro de los propios países imperialistas se conoce como Derrotismo, o para ser más precisos, Derrotismo Revolucionario. Este programa significa, para resumirlo en una fórmula simple, rechazar cualquier tipo de apoyo a todas y cada una de las grandes potencias imperialistas, apoyar todas las luchas de liberación contra cualquiera de ellas y aprovechar todas las dificultades y crisis para hacer avanzar la lucha de clases hacia Derrotar a la clase dominante imperialista en todos los países. Nuestra organización, la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI/RCIT), ha publicado recientemente un documento sustancial sobre este tema ("Tesis sobre el derrotismo revolucionario en los estados imperialistas"). Este documento programático se vuelve a publicar aquí como un apéndice. [1]

 

El presente libro se estructura básicamente en cuatro partes principales. En la primera parte, abordamos varios rasgos del imperialismo que son relevantes para nuestro tema con un enfoque en la rivalidad entre las grandes potencias. Por tanto, no se trata de un análisis exhaustivo de todos los aspectos del imperialismo, sino que se centra en algunos de ellos. Nos permitimos ese procedimiento también porque ya hemos tratado numerosos temas del imperialismo actual en otros libros y folletos de la CCRI/RCIT. [2]

 

En la segunda parte discutimos el análisis de la rivalidad entre las grandes potencias, tal como ha sido elaborado por varios partidos y organizaciones de izquierda. Al criticar su posición defendemos y refinamos nuestros argumentos. En este proceso presentamos una serie de hechos históricos y reales. También comparamos los argumentos de estas organizaciones de izquierda con la teoría marxista del imperialismo tal como ha sido elaborada por Lenin y Trotsky.

 

La tercera parte elabora los componentes esenciales del programa derrotista, sobre los problemas de los conflictos entre las grandes potencias y entre los estados imperialistas y los países semicoloniales, respectivamente, minorías nacionales y migrantes. Te explicamos qué han dicho los clásicos marxistas sobre este tema y por qué es relevante para hoy. Además, también analizamos qué cambios políticos y sociales se han producido desde los tiempos de Lenin y Trotsky y cuáles son sus consecuencias para el programa del derrotismo.

 

En la cuarta parte del presente trabajo discutimos el enfoque de varias organizaciones de izquierda sobre el tema de la lucha antiimperialista. Nuevamente, sometemos sus posiciones a una crítica desde el punto de vista marxista y elaboramos nuestros argumentos con numerosos ejemplos. Demostramos que varias fuerzas, aunque afirman adoptar una posición antiimperialista, de hecho, están del lado de una u otra Gran Potencia. En otras palabras, no son antiimperialistas sino socialimperialistas abiertos u ocultos.

 

Cerramos el libro con un resumen de las tareas de los marxistas en la lucha contra la guerra y la agresión imperialista.

 

Finalmente, una “advertencia”: este libro no está escrito desde un punto de vista “neutral”. No le es indiferente la creciente rivalidad entre las grandes potencias y la agresión imperialista contra los pueblos oprimidos. ¡Toma una posición - una posición contra todas las Grandes Potencias y para apoyar todas las luchas de liberación de los trabajadores y oprimidos! Por tanto, polemiza contra aquellas organizaciones de izquierda que, a nuestro juicio, no logran adoptar una posición tan antiimperialista. Por lo tanto, este trabajo no está escrito con el propósito de convertirse en un éxito comercial, sino más bien como una guía para los activistas antiimperialistas. Ya hay miles de bestseller en el mercado. ¡Lo que se necesita es auténtica literatura marxista! A Lenin le gustaba decir que “sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario.” [3] Esta verdad intrínseca no ha perdido su importancia.

 

Somos plenamente conscientes de que los temas tratados en este trabajo no siempre son fáciles de entender. Esto es particularmente cierto ya que estamos discutiendo fenómenos que han surgido recientemente (como por ejemplo el surgimiento de China y Rusia como grandes potencias imperialistas). Muchos socialistas podrían preferir seguir con fórmulas antiguas como la idea de que solo Estados Unidos, Europa Occidental y Japón son estados imperialistas. Sin embargo, consideramos que ese "conservadurismo" es sumamente peligroso, ya que pasa por alto los cambios cruciales en la política mundial de la última década. La observación de Trotsky sobre la importancia de mantener el análisis teórico en sintonía con los desarrollos objetivos sigue siendo plenamente válida.

 

"La gran importancia práctica de una correcta orientación teórica se manifiesta con más evidencia en las épocas de agudos conflictos sociales, de rápidos virajes políticos o de cambios abruptos en la situación. En esas épocas, las concepciones y generalizaciones políticas son rápidamente superadas y exigen su rem­plazo total -que es relativamente fácil- o su con­creción, precisión o rectificación parcial -lo que es más difícil-. Precisamente en esos períodos surgen necesa­riamente toda clase de combinaciones y situaciones transicionales, intermedias, que superan los patrones habituales y exigen una atención teórica continua y redoblada. En una palabra, sí en la época pacífica y "orgánica" (antes de la guerra) todavía se podía vivir a expensas de unas cuantas abstracciones preconcebidas, en nuestra época cada nuevo acontecimiento forzosamente plantea la ley más importante de la dialéctica: la verdad es siempre concreta.[4]

 

Esperamos que este libro ayude a aclarar las complejas cuestiones teóricas y tácticas relacionadas con la creciente rivalidad entre las grandes potencias. Habrá cumplido su propósito si ayuda a los activistas y a todos aquellos interesados en comprender estos temas a comprender mejor una de las cuestiones más importantes de nuestro tiempo y sacar las conclusiones necesarias de ella.

 

Finalmente, este libro se benefició de las discusiones colectivas que el autor mantuvo con varios compañeros de la CCRI/RCIT. En particular, quiero agradecer a la compañera Nina Gunić, con quien tengo el privilegio de desarrollar conjuntamente ideas y argumentos desde hace años y que juega un papel central en la elaboración del marco programático de nuestra teoría. Además, quiero expresar mi gratitud al camarada Petr Sedov, quien ayudó en la elaboración de este libro no solo con una serie de comentarios perspicaces, sino también con la traducción de muchas citas de fuentes en ruso.

 

 

 



[2] Para referencias a la literatura de la CCRI/RCIT sobre estos temas, consulte los capítulos relevantes de este folleto.

 

Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo I.)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

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I. La crisis histórica del capitalismo

 

 

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Por razones técnicas, solo se pueden ver en la versión pdf del libro que se puede descargar aquí.

 

 

 

Como afirmamos en nuestras “Tesis sobre el derrotismo revolucionario en los estados imperialistas”, la aceleración global de las contradicciones entre estados y clases sólo puede entenderse en un contexto histórico más amplio: la decadencia del sistema capitalista que domina el mundo. Tal declive obliga a la clase dominante de todos los países capitalistas a acelerar los ataques contra la clase trabajadora y el pueblo oprimido, así como entre sí. Por lo tanto, vemos en un período de crisis histórica del capitalismo que las clases dominantes de todos los estados imperialistas luchan debido a:

 

i) La intensificación de la explotación de la clase trabajadora;

 

ii) La intensificación de la opresión y superexplotación de los migrantes en estos países;

 

iii) La intensificación de la opresión y superexplotación de los países semicoloniales;

 

iv) La intensificación de sus intervenciones militares y guerras de agresión en el mundo semicolonial bajo la hipócrita frase de “Guerra contra el Terrorismo” (en particular en Oriente Medio y África);

 

v) El aumento del uso de sanciones y guerras comerciales contra rivales;

 

vi) La aceleración del armamento y propaganda militarista contra rivales (EE.UU. y Japón vs. China, EE.UU. y UE vs. Rusia, etc.).

 

En los siguientes capítulos ilustraremos este análisis con una serie de hechos y cifras. Comencemos con una breve descripción de los antecedentes de la reciente aceleración de la rivalidad entre las grandes potencias. La situación mundial se caracteriza por una profunda aceleración de las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones capitalistas de producción. Como resultado, hemos experimentado una tendencia al estancamiento desde la década de 1970, una tendencia que se transformó en una completa decadencia desde el comienzo del nuevo período histórico en 2008.

 

Tal decadencia del capitalismo se refleja en la dramática crisis climática y las resultantes catástrofes ambientales, el aumento de la pobreza y la disminución de las tasas de crecimiento de la producción mundial. Como hemos tratado esto en detalle en otro lugar, nos limitamos a presentar algunas figuras y tablas de instituciones burguesas oficiales. [1]

 

La Figura 1 muestra la disminución a largo plazo de la producción mundial per cápita. Las Tablas 1 y 2, así como la Figura 2, que hemos tomado de fuentes de las Naciones Unidas, demuestran lo mismo. Las tasas anuales de crecimiento de la producción mundial disminuyeron consecutivamente de + 5,84% (1960–70), + 4,09% (1970–80), + 3,46% (1980–1990, + 3,04% (1990–2000) a + 2,66% (2000– La Tabla 2 muestra también que las tasas de crecimiento desde 2007 están claramente por debajo de las cifras anteriores en casi todas las regiones del mundo. Asimismo, La Tabla 3 demuestra que el crecimiento de la producción mundial entre 2008 y 2017 fue sustancialmente menor en todos los años (excepto uno) que el crecimiento promedio en el ciclo anterior.

 

 

 

Figura 1. Tasa de crecimiento del Producto Mundial Bruto real per cápita, 1961-2015 [2]

 


 

 

 

Tabla 1. Evolución del producto interno bruto mundial, 1960-2010 (en números absolutos y en crecimiento anual medio) [3]

 

PIB mundial                                    Promedio anual                                     Promedio anual

 

en números absolutos                   tasa de crecimiento (5 años)               tasa de crecimiento (10 años)

 

1960: 7279                          

 

1965: 9420                                       1960-1965: + 5,88%

 

1970: 12153                                     1965-1970: + 5,80%                             1960-1970: + 5,84%

 

1975: 14598                                     1970–1975: + 4,02%

 

1980: 17652                                     1975-1980: + 4,18%                             1970-1980: + 4,09%

 

1985: 20275                                     1980-1985: + 2,97%

 

1990: 24284                                     1985–1990: + 3,95%                            1980–1990: + 3,46%

 

1995: 27247                                     1990–1995: + 2,44%

 

2000: 32213                                     1995–2000: + 3,64%                            1990–2000: + 3,04%

 

2005: 36926                                      2000-2005: + 2,93%

 

2010: 41365                                      2005–2010: + 2,40%                            2000–2010: + 2,66%

 

Leyenda: Las cifras del PIB se expresan en miles de millones de dólares estadounidenses constantes de 2000. Las cifras de crecimiento son los promedios respectivos del ciclo de cinco diez años (nuestros cálculos).

 

 

 

Tabla 2. Tasas de crecimiento industrial, países y regiones seleccionados, 1870–2014 [4]

 

                                                                                (Por ciento)

 

Grupos                            1870-      1890-      1913-      1920-      1938-      1950-     1973-     1990-       2007

 

                                           1890        1913       1920       1938       1950       1973       1990      2007        2014

 

Alemania,                                   

 

Reino Unido

 

y Estados Unidos          3,1           3,4           1,4           1,9          0,9          5,2          1,1          2,1           0,2

 

Alemania,

 

Japón y

 

Estados Unidos               -               -               -               -               -             7,9          2,4         2,2           0,3

 

Periferia europea          4,7          5,0           -6,5          4,7          3,6          8,9          3,3         2,8           0,0

 

Asia                                    1,5          4,2            5,2          4,2         -1,7          8,5           5,8        4,2           4,1

 

América Latina y

 

el Caribe                           6,4          4,4            3,4          2,8          5,3          5,7           2,7        2,2           1,0

 

Medio Oriente y

 

África del Norte             1,7          1,7              -5,8         4,9          6,0          6,2          6,1         4,5           3,2

 

África subsahariana         -               -            13,4         4,6          8,6          5,5         3,5          3,9           4,1

 

 

 

Tabla 3. Crecimiento de la producción mundial: variación porcentual anual 2001-2017 (Producto Interno Bruto en dólares constantes de 2005) [5]

 

2001-08              2008       2009       2010       2011       2012       2013       2014       2015       2016       2017

 

3,2                       1,5          -2,1           4,1          2,8          2,2           2,3          2,6          2,6            2,2          2,6

 

 

 

Figura 2. Producto mundial y comercio mundial, grupos de países seleccionados y períodos, 1870-2016 [6]

 


 

Leyenda: Las áreas más oscuras representan la contribución de los países desarrollados a los agregados mundiales correspondientes. Los datos representan tasas de crecimiento compuesto anual real, calculadas utilizando dólares constantes de 1990 entre 1870 y 1973 y dólares constantes de 2010 entre 1973 y 2016.

 

 

 

Como hemos demostrado en nuestro libro “El gran robo del sur”, el corazón de este declive han sido los viejos estados imperialistas -América del Norte, Europa Occidental y Japón- lo que resultó en un desplazamiento masivo de la producción de valor capitalista a China y el mundo semicolonial.

 

Este cambio está indicado por los cambios dramáticos en la producción industrial mundial, el sector que crea la mayor parte del valor capitalista. Históricamente, los viejos países imperialistas (generalmente llamados "países desarrollados" por los economistas burgueses) han sido el centro de la producción de valor capitalista. Según un estudio del economista soviético SL Wygodski, en 1938 los países imperialistas tenían una participación del 91,7% en la manufactura mundial y los países (semi) coloniales producían el 8,3%. [7] En 1985, los llamados "países desarrollados" todavía representaban el 80,8% de la manufactura mundial. En ese momento, los “países en vías de desarrollo”, en cambio, eran todavía el origen del 19,2% del producto industrial mundial. Para 2015, los "países desarrollados" representaban solo el 56,3% más, mientras que la proporción de los "países en vías de desarrollo" ha aumentado al 43,7% (es decir, más del doble). (Ver Tabla 4) Observamos, como un aparte, que la categoría “países en vías de desarrollo” confunde a diferentes tipos de estados, es decir, los países semicoloniales, así como China y la ex URSS.

 

 

 

Tabla 4. Participación del sector manufacturero por región, 1985 y 2015 (en%) [8]

 

                                                                                1985                       2015

 

Mundo                                                                 100%                     100%

 

Países desarrollados                                       80,8%                    56,3%

 

Países en vías de desarrollo                         19,2%                    43,7%

 

 

 

Sin embargo, como hemos explicado en el libro mencionado anteriormente, estas cifras todavía subestiman enormemente el cambio real que se ha producido. En realidad, la creación de valor real en el Sur es mucho mayor de lo que sugieren las cifras oficiales y, a la inversa, la creación de valor real en el Norte es mucho menor. (Básicamente, una parte sustancial del valor creado en el Sur aparece en las cifras oficiales como se creó en el Norte).

 

Otro indicador de este cambio dramático de la producción de valor capitalista lejos de las viejas metrópolis imperialistas es la evolución de la cantidad total de trabajo empleado en la economía como se refleja en el número total de horas trabajadas. Como podemos ver en la Figura 3, el número total de horas trabajadas a nivel mundial entre 1993 y 2014 ha aumentado en aproximadamente un 37%. Sin embargo, la tasa de crecimiento del total de horas trabajadas ha sido mucho mayor en los países denominados de “ingresos bajos y medianos bajos” (es decir, los países más pobres y semicoloniales). En estos países, el número de horas trabajadas aumentó en un 65%. En contraste, el total de horas trabajadas en los países de "altos ingresos" (es decir, los países imperialistas occidentales) aumentó en el mismo período en sólo un 20%. En los países de “ingresos medianos altos”, aumentó aproximadamente un 27%.

 

 

 

Figura 3. Evolución del número total de horas de trabajo (1993 a 2014) [9]

 


 

 

 

Observamos, como un toque secundario, que varios think-tanks burgueses advierten el “declive de Occidente” y el imparable ascenso de los “mercados emergentes”. PricewaterhouseCoopers, por ejemplo, un grupo de expertos líder con sede en Gran Bretaña, predice que para 2050 se supone que las diez economías más importantes serán, en el siguiente orden, China, Estados Unidos, India, Indonesia, Japón, Brasil, Alemania, México, Estados Unidos. Reino y Rusia (PIB medido a tipos de cambio del mercado) [10] Si bien estos pronósticos deben tratarse con cautela, reflejan el declive de las antiguas potencias imperialistas, así como una profunda crisis de autoconfianza de Occidente. [11]

 

Otro indicio de la decadencia del capitalismo, como comentamos en trabajos anteriores, es el estancamiento de la globalización económica y la creciente tendencia al proteccionismo. Este desarrollo no sorprende a los marxistas. Hemos predicho en el pasado el fin de la globalización y la creación de bloques regionales alrededor de grandes potencias individuales o alianzas de grandes potencias.

 

En este libro hemos delineado el proceso de globalización e introducido la fórmula “Globalización = Internacionalización + Monopolización”. Hemos explicado que la enorme cantidad de capital acumulado, el desarrollo de las fuerzas productivas, etc. requiere un mercado mundial. En la actualidad, es imposible retroceder hacia un aislamiento relativo, como existía entre la clase dominante de Estados Unidos en las décadas de 1920 y 1930.

 

Sin embargo, también hemos señalado que el mismo proceso de globalización que crea mejores condiciones para las ganancias y las ganancias extra, también crea enormes contradicciones y crisis al mismo tiempo. Además, el capitalismo descansa, y lo hará mientras exista, en los estados nacionales. Sin ellos, las clases dominantes capitalistas no pueden organizar su base nacional para la explotación ni poseer un brazo fuerte para apoyarse en el mercado mundial.

 

Sin embargo, la creciente rivalidad entre las grandes potencias está socavando esta globalización. Los monopolios necesitan un mercado lo más grande posible. Pero, al mismo tiempo, necesitan un dominio absoluto, un acceso sin restricciones para ellos mismos, pero la máxima restricción posible para sus competidores. Como resultado, habrá una tendencia hacia formas de proteccionismo y regionalización. Cada Gran Potencia intentará formar un bloque regional a su alrededor y restringir el acceso de las otras Potencias. Por definición, esto debe resultar en numerosos conflictos y eventuales guerras”. [12]

 

Tal tendencia no está exenta de paralelos históricos, como pudimos observar en el período histórico entre las dos guerras mundiales 1914-1945. Ahora vemos nuevamente el comienzo de tal desarrollo. Esto se refleja en el estancamiento del comercio mundial en relación con la producción, así como en el estancamiento de la inversión transfronteriza. (Ver figura 4)

 

 

 

Figura 4. Cambios en el comercio mundial y la inversión extranjera directa, 1980-2015 [13]

 


 

 

 

Además, también existe una tendencia fundamental en Rusia y China a aumentar los pagos en monedas nacionales. Asimismo, hay un aumento sustancial de la producción de oro en estos estados. De hecho, Rusia se ha convertido en el estado con la quinta mayor reserva de oro del mundo, superando el récord histórico de Stalin de 2.100 toneladas métricas. La corporación estatal Gazprom está discutiendo ahora un sistema de pago relacionado con el equivalente en oro. En la actualidad, el Banco Central de Rusia representa más del 17% de las reservas mundiales de oro y divisas. [14] Estas políticas conducen a una menor dependencia del sistema bancario estadounidense.

 

Finalmente, queremos llamar la atención sobre la tendencia fundamental que es la fuerza impulsora detrás de la crisis histórica del capitalismo: la caída a largo plazo de la tasa de ganancia. Como se sabe, Marx elaboró esta ley fundamental en El capital, vol. III. Básicamente significa que, a largo plazo, la participación de la plusvalía se reduce en relación con todo el capital invertido en la producción (en maquinaria, materias primas, etc., así como los salarios pagados a los trabajadores). Por lo tanto, la plusvalía que potencialmente se puede utilizar para la reproducción de capital en un nivel extendido es cada vez menor. Esto conduce inevitablemente a interrupciones y crisis y a una tendencia histórica de declive a medida que se vuelve cada vez menos rentable para los capitalistas invertir en la expansión de la producción. [15]

 

Naturalmente, la sobreacumulación de capital, la sobreproducción de mercancías y la tendencia a la baja de la tasa de ganancia no es un proceso lineal, pero su ritmo y dinámica están influenciados por varias tendencias contrarias al velo, sobre todo por la relación de fuerzas entre las clases, es decir, la lucha política de clases. [16] Sin embargo, si bien estos factores pueden durante algún tiempo frenar o detener temporalmente la caída de la tasa de ganancia (como sucedió en la década de 1990, por ejemplo, como resultado de la ofensiva neoliberal que se fusionó, el avance de la globalización imperialista y el colapso de los estados obreros estalinistas), no pueden detener, ni siquiera revertir, el declive a largo plazo. (Ver figura 5)

 

 

 

Figura 5. Tasa mundial de beneficios y tasa media en los países centrales y periféricos (1869-2010) [17]

 


 

 

 



[1] Ver sobre esto, p.e. Michael Pröbsting: The Catastrophic Failure of the Theory of “Catastrophism”. On the Marxist Theory of Capitalist Breakdown and its Misinterpretation by the Partido Obrero (Argentina) and its “Coordinating Committee for the Refoundation of the Fourth International”, RCIT Pamphlet, Mayo de 2018, https://www.thecommunists.net/theory/the-catastrophic-failure-of-the-theory-of-catastrophism/; RCIT: Advancing Counterrevolution and Acceleration of Class Contradictions Mark the Opening of a New Political Phase. Theses on the World Situation, the Perspectives for Class Struggle and the Tasks of Revolutionaries enero de 2016), Chapter II and III, in: Revolutionary Communism No. 46, http://www.thecommunists.net/theory/world-perspectives-2016/; Michael Pröbsting: World Perspectives 2018: A World Pregnant with Wars and Popular Uprisings. Theses on the World Situation, the Perspectives for Class Struggle and the Tasks of Revolutionaries, RCIT Books, Vienna 2018, https://www.thecommunists.net/theory/world-perspectives-2018/; Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South. Continuity and Changes in the Super-Exploitation of the Semi-Colonial World by Monopoly Capital. Consequences for the Marxist Theory of Imperialism, RCIT Books, Vienna 2013, https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/; Michael Pröbsting: Imperialism, Globalization and the Decline of Capitalism (2008), en: Richard Brenner, Michael Pröbsting, Keith Spencer: The Credit Crunch - A Marxist Analysis, London 2008, https://www.thecommunists.net/theory/imperialism-and-globalization/.

[2] Leon Podkaminer: Has Trade Been Driving Global Economic Growth, Vienna Institute for International Economic Studies 2016, Working Paper 131, p. 3

[3] Deepak Nayyar: The South in the World Economy: Past, Present and Future, UNDP Human Development Report Office, Occasional Paper 2013/01, p. 6

[4] UNCTAD: Trade and Development Report 2016, New York and Geneva, 2016, p. 32

[5] UNCTAD: Trade and Development Report 2017, New York and Geneva, 2017, p. 2

[6] UNCTAD: Trade and Development Report 2018, New York and Geneva, 2018, p. 37

[7] S.L. Wygodski: Der gegenwärtige Kapitalismus (1969), Berlin 1972, p. 387

[8] Las estadísticas están compiladas en dos reportes diferentes de UNIDO: UNIDO: Industrial Development Report 2002/2003. Competing through Innovation and Learning, p. 149 (for the year 1985); UNIDO: Industrial Development Report 2018. Demand for Manufacturing: Driving Inclusive and Sustainable Industrial Development, p. 200 (for the year 2015)

[9] WTO: World Trade Report 2017. Trade, technology and jobs, p. 22

[10] PricewaterhouseCoopers: The Long View. How will the global economic order change by 2050? Febrero de 2017, p. 68. Llegados a este punto, sería útil señalar lo siguiente. El lector alerta observará que en las estadísticas oficiales difieren las cifras que comparan varios aspectos de la fortaleza económica de Estados Unidos, China y otros países. A veces difieren tanto que, en una estadística, por ejemplo, Estados Unidos es el número uno y China el número dos y en otra estadística, una del mismo tema, es la otra ronda. La razón de esto a menudo es que se utilizan diferentes estándares. A veces, los economistas dan cifras del producto interno bruto a la paridad del poder adquisitivo que se ajusta a las diferencias de nivel de precios entre países y, a veces, dan cifras del producto interno bruto a tipos de cambio de mercado. Ambas metodologías tienen sus ventajas. El PIB a PPA es un mejor indicador del nivel de vida promedio o del volumen de productos o insumos, porque corrige las diferencias de precios entre países con diferentes niveles de desarrollo. Sin embargo, el PIB en MER es una mejor medida del tamaño relativo de las economías en comparación internacional, ya que compara todas las economías con el mismo estándar. Dado que los niveles de precios son significativamente más bajos en los países menos desarrollados, considerar el PIB en PPA reduce la brecha de ingresos con las economías avanzadas en comparación con el uso de tipos de cambio de mercado. En nuestra opinión, es preferible comparar diferentes países utilizando el PIB a tipos de cambio de mercado. De todos modos, independientemente de si se usa PPP o MER, la dinámica del desarrollo económico en las últimas décadas es la misma.

[11] Véase sobre esto, por ejemplo, Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South, págs. 382-394.

[12] Michael Pröbsting: El gran robo del sur, capítulo 14ii), págs. 389-390, https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/

[13] Tomohiro Omura: The Maturity of Emerging Economies and New Developments in the Global Economy, Mitsui Global Strategic Studies Institute Monthly Report, April 2017, p. 4

[14] Las reservas de oro de Rusia superan las 2.000 toneladas por primera vez, 02 de noviembre de 2018, http://www.pravdareport.com/news/russia/economics/02-11-2018/141931-russian_gold-0/

[15] Marx consideraba que esta era la ley más importante del capitalismo: “Es en todos los aspectos la ley más importante de la economía política moderna y la más esencial para comprender las relaciones más difíciles. Es la ley más importante desde el punto de vista histórico. Es una ley que, a pesar de su simplicidad, nunca antes había sido comprendida y, menos aún, articulada conscientemente.” (Karl Marx: Los Grundrisse, https://www.marxists.org/archive/marx/works/download/pdf/grundrisse.pdf, p. 666)

[16] Ver sobre esto, p.e., Richard Brenner, Michael Pröbsting, Keith Spencer: The Credit Crunch - A Marxist Analysis, London 2008

[17] Esteban Ezequiel Maito: The historical transience of capital. The downward trend in the rate of profit since XIX century, 2014, p. 13

 

Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo II.)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

Translator: Rubén Jaramilllo

 

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II. Ofensiva global de los capitalistas contra la clase trabajadora

 

 

 

Para detener esta tendencia a la baja de la tasa de ganancia, los capitalistas están acelerando sus ataques contra la clase trabajadora. Esto es cierto para los viejos países imperialistas, para las nuevas grandes potencias China y Rusia, así como para los países semicoloniales. Esto se refleja, entre otras cosas, en la disminución de la participación del trabajo en el ingreso en la mayoría de los países, tanto en el Norte como en el Sur. [1]

 

Loukas Karabarbounis y Brent Neiman, dos economistas que han publicado estudios bien investigados sobre este tema, han llegado a la conclusión de que la participación global del trabajo ha disminuido de aproximadamente 64% en 1975 a aproximadamente 59% en 2012. (Ver Figura 6)

 

 

 

Figura 6. Disminución de la participación laboral mundial [2]

 


 

 

 

Vemos la misma imagen en otra figura que muestra la participación del trabajo para todas las grandes potencias, así como para otros países del G20. (Ver Figura 7) Según esta estadística, la participación laboral ajustada disminuyó entre 1991-2011 de aproximadamente 63% a 58%.

 

 

 

Figura 7. Participación del trabajo ajustada y no ajustada en países seleccionados del G20, 1991-2011 [3]

 


 

 

 

Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no se conoce como una institución favorable a los trabajadores, tiene que admitir este hecho. En un importante estudio, el FMI descubrió:

 

En una muestra de 35 economías avanzadas, entre 1991 y 2014, la participación del trabajo disminuyó en 19, lo que representó el 78 por ciento del PIB de las economías avanzadas de 2014, y aumentó o permaneció relativamente estable en el resto. La dispersión general de la participación del trabajo entre países es considerablemente mayor en las economías de mercados emergentes y en desarrollo que en las economías avanzadas. En una muestra de 54 economías de mercados emergentes y en desarrollo (para las cuales, en promedio, la disminución de la participación del trabajo durante el período de la muestra se concentra a principios de la década de 1990), la participación del trabajo disminuyó en 32 economías, que representaron alrededor del 70 por ciento de la población activa. PIB de los mercados emergentes de 2014[4]

 

En la Figura 8 vemos las cifras del FMI para el desarrollo de la participación laboral ajustada en los años 1980-2014 para los viejos países imperialistas (“Economías Avanzadas”) así como para los otros países.

 

 

 

Figura 8. Evolución de la participación laboral ajustada en la renta (porcentaje) [5]

 


 

 

 

En las Figuras 9 y 10 vemos un desglose de la evolución de la participación laboral en varios países importantes: Estados Unidos, Japón, Alemania, China, India, México y Colombia. Nuevamente, con la excepción del último país, la dinámica es la misma decreciente. [6]

 

 

 

Figura 9. Participación laboral decreciente en las economías más grandes [7]

 


 

 

 

Figura 10. Disminución de la participación del trabajo en las economías en desarrollo [8]

 


 

 

 

La peor parte de estos ataques capitalistas ha recaído, como elaboran los autores del estudio del FMI en otro artículo de investigación, en la masa de la clase trabajadora: la mano de obra de baja y media cualificación. Solo el estrato superior, a menudo parte de la aristocracia laboral privilegiada, ha podido aumentar su participación en los ingresos. (Ver figura 11)

 

La disminución de la participación de la mano de obra mundial ha sido soportada por la mano de obra de baja y media calificación. Durante 1995-2009, su participación en el ingreso laboral combinado se redujo en más de 7 puntos porcentuales, mientras que la participación mundial de mano de obra altamente calificada aumentó en más de 5 puntos porcentuales.[9]

 

 

 

Figura 11. Evolución de la participación del trabajo y composición de la fuerza laboral por nivel de calificación (porcentaje) [10]

 


 

 

 

La Figura 12 muestra la evolución de la participación del salario en el ingreso en los años 1995-2009 en China, así como en otros siete importantes países semicoloniales avanzados. Como podemos ver, en todos los países, excepto Brasil, la participación del trabajo disminuyó. En estos países, la participación en los ingresos de los estratos medios y bajos de la clase trabajadora está disminuyendo, mientras que la participación de los estratos superiores aumenta.

 

 

 

Figura 12. Participación salarial por grupo de competencias definido por la Educación de los trabajadores, 1995-2009 (Brasil, China, India, Indonesia, México, Corea del Sur, Turquía) [11]

 


 

 

 

El desarrollo inverso de tal disminución de los salarios de los trabajadores ha sido el aumento masivo de las ganancias de los capitalistas. Nos contentamos con reproducir una cifra del Informe sobre la desigualdad mundial 2018, altamente informativo y recientemente publicado, que demuestra la evolución de las participaciones de ingresos del 1% superior en las regiones del mundo entre 1980 y 2016 (véase la Figura 13).

 

 

 

Figura 13. Participación del 1% en los ingresos en todo el mundo, 1980-2016 [12]

 


 

 

 

Hemos elaborado con más detalle el carácter global de los ataques a la clase trabajadora por varias razones. En primer lugar, queremos demostrar la validez de la ley marxista de que la clase capitalista, ante el declive de su modo de producción, intenta aumentar la plusvalía reduciendo sistemáticamente la participación salarial.

 

En segundo lugar, el carácter profundo del deterioro del nivel de vida de los trabajadores aumenta el deseo de la burguesía imperialista de confundir y manipular a la clase obrera a través del chovinismo y el belicismo patriotero para desviar su odio del verdadero culpable y contra sus hermanos de clase y hermanas.

 

En tercer lugar, es importante tomar nota de los severos ataques a la masa del proletariado (la mayoría de calificación baja y media) en los países imperialistas, ya que socava objetivamente la base material de la lealtad de esta clase trabajadora al estado imperialista y, de ahí a "su" burguesía. Esto, a su vez, crea las condiciones previas para un terreno fértil para el derrotismo revolucionario, es decir, la lucha de clases contra los amos imperialistas.

 

Finalmente, es crucial reconocer las tendencias divergentes en los ingresos laborales entre los estratos superiores del proletariado y los estratos medios y bajos. El desarrollo relativamente positivo de la participación en el ingreso de los primeros constituye una base material y objetiva para las tendencias aristocráticas y proimperialistas, es decir, socialimperialistas, entre este sector privilegiado de la clase trabajadora.

 

 

 



[1] Para nuestra evaluación general de la composición de la clase trabajadora mundial y los cambios en las últimas décadas nos referimos, entre otros, Michael Pröbsting: Marxism and the United Front Tactic Today. The Struggle for Proletarian Hegemony in the Liberation Movement in Semi-Colonial and Imperialist Countries in the present Period, RCIT Books, Vienna 2016, Chapter III, https://www.thecommunists.net/theory/book-united-front/

[2] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline Of The Labor Share, NBER Working Paper 19136, June 2013, p. 35

[3] La participación del trabajo en las economías del G20, Report from the International Labour Organization and the Organisation for Economic Co-operation and Development with contributions from the International Monetary Fund and the World Bank Group, Report prepared for the G20 Employment Working Group, Antalya, Turkey, 26-27 February 2015, p. 5

[4] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 126

[5] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 133

[6] Como nota al margen, llamamos la atención sobre la caída masiva de la participación salarial en China. Es un duro golpe para el mito difundido por los elogios estalinistas y semiestalinistas del capitalismo "comunista" chino. Aunque defienden el modelo de China como "socialismo" o al menos un "estado obrero deformado", la realidad es que una parte creciente de los ingresos entra en los bolsillos de los capitalistas mientras que la parte de los trabajadores disminuye. (Vea en esto también las Figuras 9, 10, 12 y 23.)

[7] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline of the Labor Share (And Follow-up Thoughts), University of Chicago, March 2014, p. 11

[8] Loukas Karabarbounis and Brent Neiman: The Global Decline of the Labor Share, Quarterly Journal of Economics (2014), Presented by Sergio Feijoo, March 29, 2017, p. 6

[9] Mai Chi Dao, Mitali Das, Zsoka Koczan, Weicheng Lian: Why is Labor Receiving a Smaller Share of Global Income? Theory and Empirical Evidence. IMF Working Paper, July 2017, pp. 14-15

[10] IMF: World Economic Outlook: Gaining Momentum? Washington, April 2017, p. 128

[11] Alexander Guschanski and Özlem Onaran: Why is the wage share falling in emerging economies? Industry level evidence, University of Greenwich, 2017, p. 18

[12] Facundo Alvaredo, Lucas Chancel, Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Gabriel Zucman: World Inequality Report 2018, p. 44

 

Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias (Capítulo III.)

LIBRO: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias

Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista.

La CCRI publicó este libro en Enero de 2019. El autor es Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI.

 

Nota del Comité Editorial: El siguiente capítulo contiene varias figuras. Debido a razones técnicas, estas solo pueden verse en la versión PFD del libro, el cual puede descargarse aquí.

 

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III. El capitalismo y la creciente relevancia de la migración

 

 

 

Un sector crucial de la clase trabajadora, que se vuelve cada vez más importante en los países imperialistas, son los migrantes. Como hemos elaborado extensamente en otras publicaciones, esta capa de la clase trabajadora está oprimida a nivel nacional y superexplotada económicamente, es decir, los capitalistas obtienen beneficios adicionales del trabajo de los migrantes. [1]

 

La migración del Sur al Norte imperialista se ha acelerado en las últimas décadas debido al creciente empobrecimiento y al creciente número de guerras, así como de catástrofes ambientales en los países semicoloniales. Además, los capitalistas han fomentado cada vez más un proceso de importación de migrantes de países más pobres a las metrópolis imperialistas para explotarlos como mano de obra barata. El trasfondo de esto es, por un lado, el deseo de los capitalistas de reducir los costos salariales (así como los costos de la educación). Por otro lado, los estados imperialistas enfrentan una reducción constante de la fuerza laboral joven. [2]

 

Un ejecutivo de negocios holandés declaró, en una entrevista con el Wall Street Journal, que “la Unión Europea tendrá una escasez de 32 millones de personas para 2050. Esto podría llegar hasta 50 millones, porque una parte sustancial de la población todavía no ha recibido una educación de buena calidad. Puede hacer lo que quiera, pero un aumento en la productividad no ayudará, aumentar la edad de jubilación no ayudará, tendrá que trabajar en inmigración. No hay elección”. [3]

 

La situación en Estados Unidos no es mucho mejor. De acuerdo con los datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, por cada 100 estadounidenses en edad laboral hay actualmente 21 a la edad de 65 años o más. Sin embargo, esta proporción aumentará a 35 para el año 2030. [4]

 

De manera similar, Boston Consulting Group estima que el superávit de China en el año 2020 (alrededor de 55,2 millones a 75,3 millones de trabajadores) podría revertirse drásticamente, convirtiéndose en una escasez de hasta 24,5 millones de personas para 2030. [5] Según la última edición de la Perspectivas de la población mundial de la ONU, se supone que la población de China disminuirá de 1.409 millones (2017) a 1.020 millones (2100). [6]

 

Rusia también enfrenta perspectivas de escasez de mano de obra. El Ministerio de Finanzas de Putin predice una disminución del 4% en la población activa para 2035. La ONU predice una disminución de la población del país de 144 millones (2017) a 140,5 millones (2030), 132,7 millones (2050) y 124 millones (2100). [7] El Instituto de Análisis y Previsión Social de la Academia Presidencial de Economía Nacional y Administración Pública de Rusia (RANEPA) prevé que la población activa se reducirá entre 0,8 y 0,9 millones de personas al año hasta 2025. La población activa de Rusia, que ha aumentado desde 1999, se situó en 76,3 millones de personas en julio de 2017, 1 millón un año antes. [8]

 

Como resultado de estos desarrollos, en las últimas décadas, millones de personas del Sur han logrado llegar a las regiones relativamente ricas de América del Norte, Europa Occidental y Oceanía. (Véase también la Figura 14) En los EE. UU., La proporción de migrantes entre la población general aumentó del 5,2% (1960) al 12,3% (2000) a más del 14% (2010) y el 16% (2017). En Europa occidental, la proporción de migrantes en la población aumentó de aproximadamente 4,6% (1960) a casi 10% (2010) y 14,4% (2017). [9]

 

Las Naciones Unidas estiman en su último informe sobre migración: “Entre 2000 y 2015, la migración neta positiva contribuyó con el 42% del crecimiento de la población en América del Norte y el 31% en Oceanía. En Europa, el tamaño de la población habría disminuido durante el período 2000-2015 en ausencia de una migración neta positiva.” [10]

 

Rusia, una potencia imperialista emergente, experimenta también un proceso masivo de inmigración, en particular de las repúblicas de Asia Central. Según las estadísticas oficiales, aproximadamente 11,6 millones de inmigrantes legales residen actualmente dentro de Rusia. Además, otros 5-8 millones de migrantes han ingresado ilegalmente al país para trabajar allí. La cifra oficial de la proporción de inmigrantes en la población de Rusia es del 8,1%. Sin embargo, existen estimaciones que calculan una mayor proporción de migrantes en Rusia. [11]

 

 

 

Figura 14. Población de ciudadanos extranjeros y nacidos en el extranjero en 2013 (porcentaje de la población total) [12]

 

 

 


 

 

 

El papel de los migrantes es aún más significativo de lo que indican estas cifras, ya que se concentran en las áreas metropolitanas de los países imperialistas. Ya desde los primeros años de la década de 2000, la mitad de todos los trabajadores residentes en Nueva York eran negros, latinos o pertenecían a otra minoría nacional. En el interior y exterior de Londres, el 29% y el 22%, respectivamente, de los residentes pertenecían a minorías étnicas en 2000. [13] En Austria, los inmigrantes constituyen oficialmente el 19,4% de la población total, y en Viena, la capital, esta proporción es mayor con un 38,5%. (Si se incluye la segunda y tercera generación de migrantes, esta proporción es aún mayor). Aproximadamente 2/3 de estos migrantes provienen de los Balcanes, Europa del Este o Turquía.

 

Contrariamente al mito difundido por los populistas de derecha, la migración no es la causa de la pobreza y el desempleo. De hecho, como demostramos en otros trabajos, los migrantes están sobreexplotados y contribuyen más a la riqueza nacional de su nuevo país de lo que reciben. Para dar sólo algunos ejemplos: en Austria, los inmigrantes pagaron 1.600 millones de euros por servicios sociales en 2007, pero recibieron sólo 400 millones de euros de prestaciones sociales. Así, el estado austríaco se apropió de 1.200 millones de euros solo en ese año y los utilizó para otros fines. [14] Este ejemplo del año 2007 no es la excepción sino la regla, como han demostrado otros estudios. [15]

 

Otro ejemplo de cómo los capitalistas se benefician del trabajo de los inmigrantes se puede ver en Gran Bretaña. Según el entonces ministro de migración, Liam Byrne, la "economía británica" ganó alrededor de £6 mil millones en el año 2006. Según el entonces ministro de finanzas del Reino Unido, el trabajo de los inmigrantes fue responsable del 15%-20% del crecimiento económico en Gran Bretaña en los años 2001-2006. [16] En nuestros estudios sobre migración citados anteriormente, hemos dado muchos más ejemplos de esta forma de superexplotación capitalista. [17]

 

Un estudio publicado recientemente llegó a las mismas conclusiones. Según la Resolution Foundation, la brecha salarial entre las etnias representó “un duro golpe para el nivel de vida de los afectados”. Los empleados negros y de minorías étnicas están perdiendo 3.200 millones de libras esterlinas al año en salarios en comparación con los colegas blancos que realizan el mismo trabajo. Después de tener en cuenta las diferencias en las calificaciones promedio y los tipos de trabajo, el análisis de la Resolution Foundation encontró que la brecha aumentó hasta un 17%, o £3.90 por hora, para el salario de los graduados varones negros. Encontró que los graduados paquistaníes y bangladesíes ganaban un promedio de £2.67 por hora (12%) menos, mientras que, entre las graduadas, las mujeres negras enfrentaban la mayor penalidad salarial, £1.62 por hora (9%).[18]

 

El mismo fenómeno se puede observar en Rusia. Por ejemplo, los migrantes se ven obligados a pagar tasas de varios miles de rublos para obtener una licencia de trabajo. ¡En Moscú, tales pagos están generando aún más ingresos para el presupuesto que los impuestos de las corporaciones petroleras! [19]

 

En resumen, dado el creciente número de migrantes en los estados imperialistas, la intensificación del racismo y la opresión nacional contra los migrantes en estos países y la continua superexplotación de ellos como mano de obra barata, podemos afirmar sin lugar a dudas la creciente relevancia de la migración tanto para capitalismo, así como por la lucha de liberación de la clase trabajadora internacional.

 

 

 

* * * * *

 

 

 

Podemos comparar, hasta cierto punto, el papel de los migrantes en los países imperialistas con el papel de las naciones oprimidas en los estados imperialistas antes de 1918. Rusia y el Imperio Austro-húngaro tenían una población en su mayoría perteneciente a naciones oprimidas. Grandes sectores de la población estadounidense eran negros o inmigrantes. Como todo el mundo sabe, la cuestión nacional jugó un papel clave en el colapso del Imperio Ruso y Austro-húngaro. (Estados Unidos podría manejar mejor este problema, ya que todavía era una potencia imperialista en ascenso).

 

Obviamente, existen diferencias importantes entre los migrantes de hoy y las minorías nacionales en los estados en ese momento. Los migrantes no constituyen la mayoría de la población en los países imperialistas occidentales. Pero ciertamente son más importantes que los migrantes y las minorías nacionales en la mayoría de los países occidentales antes de 1918. Además, la mayoría de las minorías nacionales estaban más "atrasadas" en su desarrollo capitalista que la nación dominante. [20] Por lo tanto, la proporción del proletariado de estas naciones oprimidas fue menor que el promedio estatal, mientras que la proporción del campesinado y la pequeña burguesía urbana fue superior al promedio. Esto es completamente diferente con los migrantes hoy en día, ya que la mayoría de ellos son parte de la clase trabajadora activamente empleada en el proceso laboral. Entonces, en efecto, los migrantes en los viejos países imperialistas son incluso más proletarios en su composición que la población nativa.

 

 

 

* * * * *

 

 

 

En un libro publicado hace 50 años, Ernest Mandel discutió las dificultades objetivas de la clase trabajadora europea para desarrollar una conciencia internacionalista. Señaló las dificultades materiales y culturales de los trabajadores europeos para entrar en contacto con trabajadores de otros países ya que, en ese momento, los trabajadores apenas tenían dinero suficiente para hacer vacaciones en el extranjero o aprender idiomas extranjeros. También atacó a la burocracia reformista del movimiento obrero por obstaculizar o incluso luchar abiertamente contra cualquier orientación internacionalista. [21]

 

Sin embargo, ha habido cambios importantes desde entonces. Se han reducido los costes de transporte, lo que facilita mucho los viajes al extranjero para los trabajadores europeos. El nivel cultural también ha mejorado ya que aprender inglés en la escuela se ha vuelto obligatorio. Además, la clase trabajadora en Europa se ha vuelto mucho más multinacional en su composición. Una parte creciente de los trabajadores -los migrantes- tiene una conciencia que excede las fronteras nacionales, no porque sean inherentemente más progresistas o internacionalistas que los trabajadores nativos, sino simplemente porque continúan teniendo numerosos vínculos con su país de origen. Por lo tanto, naturalmente están más interesados en (algunos) temas internacionales.[22]

 

Otro ejemplo de conciencia internacionalista espontánea entre los migrantes son las famosas consignas de las caravanas de migrantes centroamericanos que marchan hacia Estados Unidos: “¡No somos criminales! ¡Somos trabajadores internacionales!

 

Dado que los migrantes no son parte de la nación nativa dominante sino más bien minorías oprimidas a nivel nacional, la gran mayoría de ellos tiene una identificación sustancialmente menor con su nueva “patria” imperialista que la población nativa dominante a nivel nacional. Esto se demuestra simbólicamente en cada partido de fútbol entre un país imperialista y la madre patria original de los migrantes que viven en el estado imperialista dado. En tales casos, los migrantes siempre estarán del lado de su madre patria con entusiasmo y no del país imperialista anfitrión (ver, por ejemplo, partidos de fútbol entre Alemania o Austria contra Turquía o un país ex-yugoslavo; Francia contra Argelia; Estados Unidos contra México). En muchos casos, los fanáticos migrantes del "equipo invitado" incluso superan en número a los fanáticos del "equipo local". Cierto, existen algunos “superpatriotas” escaladores sociales y parecidos a Quisling entre los migrantes, pero la gran mayoría de los migrantes continúan identificándose más con su madre patria original, semicolonial, que con el nuevo país de acogida imperialista.

 

Esto tiene importantes consecuencias para el clima político y la estabilidad social de los viejos países imperialistas, ya que la clase dominante puede contar menos con la lealtad incondicional de su población con su estado nacional que en el pasado. Tal desarrollo tiene consecuencias importantes para situaciones en las que la clase dominante llamará a su población a unirse a la bandera chovinista de "defensa nacional" contra una "amenaza extranjera". La observación de Trotsky en la década de 1930 sobre el papel potencialmente importante de la minoría negra en Estados Unidos en la lucha contra la guerra imperialista, dado su limitado patriotismo en un país que los reprime brutalmente, cobra relevancia real en el caso de los migrantes de hoy. [23]

 

Además, los migrantes pueden jugar un papel importante ya que provienen del Sur y viven ahora en América del Norte, Europa Occidental o Rusia. Pueden constituir una especie de correa de transmisión entre las dos partes del mundo: pueden llevar el espíritu combativo de sus países de origen al norte y transmitir diversas habilidades y experiencias del norte al sur.

 

Esta multinacionalización también tiene efectos profundos para la conciencia de los trabajadores nativos de Europa occidental. Es cierto que algunos sectores se vuelven más chovinistas. Esto a menudo es causado por una desorientación y un retroceso en su conciencia política como resultado de décadas de traición por parte de la burocracia laboral y el consecuente ascenso de partidos populistas de derecha. Ese desarrollo también se ve facilitado por cierto "instinto aristocrático" de los trabajadores de Europa occidental hacia los "extranjeros" de los países más pobres, como resultado del hecho de que viven en países que dominaron el mundo durante siglos y del fracaso del reformismo para ayudar trabajadores para superar tal "conciencia aristocrática".

 

Además, la clase obrera no es (ni puede ser) inmune a la influencia de la pequeña burguesía y la capa media. Hay que tener en cuenta ciertas diferencias en el desarrollo de la conciencia de los trabajadores de las áreas metropolitanas (que suelen tener una composición más multinacional) y de los del campo (que suelen tener una menor proporción de migrantes).

 

Por otro lado, existe también un sector significativo de la clase trabajadora nativa europea que se solidariza con los refugiados, que los ayudó en 2015 cuando muchos llegaron, que rechazan la islamofobia y que apoyan el derecho de los refugiados a ingresar a sus países. Es cierto que a veces este sector es más grande y domina la “opinión pública” (por ejemplo, en otoño de 2015 y primavera de 2016) y otras veces son los racistas reaccionarios los que dominan. Pero esto no significa que no existan. Simplemente son menos visibles para la "opinión pública" burguesa. En cualquier caso, este sector, junto con los migrantes, jugará un papel primordial en la construcción de la resistencia de la clase trabajadora y los partidos revolucionarios en Europa.

 



[1] Ver sobre esto en, por ejemplo, Michael Pröbsting: Migration and Super-exploitation: Marxist Theory and the Role of Migration in the present Period of Capitalist Decay, en: Critique: Journal of Socialist Theory (Volume 43, Issue 3-4, 2015), pp. 329-346; Michael Pröbsting: The Great Robbery of the South, Capítulo 9, https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/; Michael Pröbsting: Marxismus, Migration und revolutionäre Integration (2010); en: Der Weg des Revolutionären Kommunismus, Nr. 7, http://www.thecommunists.net/publications/werk-7. A summary of this study in English-language: Michael Pröbsting: Marxism, Migration and revolutionary Integration, in: Revolutionary Communism, No. 1 (Revista en inglés de la CCRI/RCIT), http://www.thecommunists.net/oppressed/revolutionary-integration/

[2] Ver sobre esto en, por ejemplo, McKinsey Global Institute: Global growth: Can productivity save the day in an aging world? January 2015, p. 34; Lukasz Rachel and Thomas D Smith: Secular drivers of the global real interest rate, Bank of England, Staff Working Paper No. 571, diciembre de 2015

[3] Andre Sterk and Robin van Daalen: Immigration Holds Key to Labor Shortage, Wall Street Journal, June 28, 2011, https://www.wsj.com/articles/SB10001424052702304314404576411362925170744

[4] Arthur S. Guarino: The Economic Implications of an Aging Global Population, 02.08.2018, https://www.focus-economics.com/blog/economic-implications-of-an-aging-global-population

[5] Boston Consulting Group: The Global Workforce Crisis: $10 Trillion at Risk, BCG Report, June 2014, p. 4

[6] World Population Prospects, The 2017 Revision. Key Findings and Advance Tables, United Nations Department of Economic and Social Affairs, Population Division, New York, 2017, p. 24

[7] World Population Prospects, The 2017 Revision, p. 26

[8] Denis Pinchuk, Maria Kiselyova: 'No miracles': labor shortage set to hit Russia's GDP, Reuters, October 3, 2017 https://www.reuters.com/article/us-russia-labour-demography/no-miracles-labor-shortage-set-to-hit-russias-gdp-idUSKCN1C80CY

[9] Ver, p. Rainer Münz/Heinz Fassmann: Migrants in Europe and their Economic Position: Evidence from the European Labour Force Survey and from Other Sources (2004), pp. 5-6; Carlos Vargas-Silva: Global International Migrant Stock: The UK in International Comparison (2011), www.migrationobservatory.ox.ac.uk, p. 5; United Nations: International Migration Report 2017, Highlights, New York, 2017, pp. 29-30. The third region where migrants play an important role is the oil-producing states in the Middle East. We have dealt with this specific case elsewhere. See e.g., Michael Pröbsting: Die halbe Revolution. Lehren und Perspektiven des arabischen Aufstandes, in: Der Weg des Revolutionären Kommunismus, Nr. 8 (2011), p. 14, http://www.thecommunists.net/publications/werk-8

[10] International Migration Report 2017 (Highlights), Department of Economic and Social Affairs of the United Nations, New York 2017, p. 18

[11] United Nations: International Migration Report 2017, Highlights, New York, 2017, p. 29; Irina Sinitsina: Economic Cooperation Between Russia and Central Asian Countries: Trends and Outlook, 2012, pp. 38-39

[12] Uuriintuya Batsaikhan, Zsolt Darvas and Inês Gonçalves Raposo: People on the move: migration and mobility in the European Union, Bruegel Blueprint Series Volume XXVIII, Bruegel, Brussels 2018, p.86

[13] Ver, p. Peter Dicken: Global Shift. Mapping the Changing Contours Of The World Economy (Sixth Edition), The Guilford Press, New York 2011, p. 496

[14] Ver, p. Hans Gmundner: Straches Handlangerdienste, KPÖ, 10.11.07, http://www.kpoe.at/index.php?id=23&tx_ttnews[tt_news]=105&tx_ttnews[backPid]=2&cHash=7fe484e968

[15] Ver, p. Gudrun Biffl: Die Zuwanderung von Ausländern nach Österreich. Kosten-Nutzen-Überlegungen und Fragen der Sozialtransfers (1997), WIFO, p. 8

[16] House of Lords (Britain): Report - Economic Impact of Migration in UK (2008), p. 22

[17] Ver también, p.e. Martin Kahanec and Martin Guzi: How Immigrants Helped EU Labor Markets to Adjust during the Great Recession, IZA – Institute of Labor Economics, Discussion Paper No. 10443, December 2016