Elections in Argentina Deepen the Regime's Crisis

By Damián Quevedo, Convergencia Socialista (RCIT section in Argentina), 28.10.2025, https://convergenciadecombate.blogspot.com

 

 

 

On October 26, elections for legislators, deputies, and senators were held in Argentina. The result is an apparent victory for the party of current president Javier Milei and a resounding defeat for the main opposition party, Peronism. But it is necessary to contextualize the election results to fully understand the political situation.

 

The national government obtained 40% of the votes cast, just over nine million votes; Peronism garnered around eight million votes, 34%; the remainder was divided among provincial parties and the left, the FITu (Workers' Left Front), and other parties that participated in the election.

 

An important aspect of the elections is that only 66% of eligible voters participated (the average turnout in legislative elections ranges between 75% and 85%). Voting is mandatory in Argentina, and this election saw the highest rate of abstention since the end of the last dictatorship in 1983. The coalition between Milei's party and that of former president Mauricio Macri obtained 3 million fewer votes than in the 2023 presidential election. In this context, the final tally of the elections is that more than 12 million people did not vote.

 

The left as a whole—the Left Front, the new MAS, and the Communist Party—obtained almost 1 million votes. The FIT (Workers' Left Front) obtained more than 9% in the capital and 5% in the province of Buenos Aires, the country's main electoral district, marking the left's best showing since 2003.

 

The elections ultimately revealed, behind a partial victory for the government, a profound crisis of the political regime, as the final tally is the weakening of the main pro-business parties and widespread public disaffection with the elections.

 

Another important element for revolutionaries is the crisis of Peronism. This populist party, to which the majority of the union bureaucracy belongs, was for decades a bulwark against the radicalization of the working class in Argentina; it was the equivalent of Stalinism in other parts of the world.

 

 

 

The situation and prospects

 

 

 

Before the elections, the Milei government suffered major defeats in parliament, but also on the streets. The mobilization of healthcare workers, university students, and retirees put a stop to the national government's austerity measures.

 

The economic crisis persists, one of the most severe recessions in recent decades, a debt crisis that could end in default, since the national government lacks regular dollar revenues to meet its obligations to the IMF and other creditors. Since its inception, the Milei administration has survived on massive loans and bailouts, such as the recent swap granted by Donald Trump.

 

Argentina will be no exception to the wave of rebellions that began in the East and are spreading worldwide.

 

In 2017, Mauricio Macri's government won the legislative elections with over 40% of the vote. A few months later, when it attempted a reactionary reform of the pension system, it faced a working-class rebellion that, in two days of clashes with security forces, defeated the government's reform.

 

Today, economic conditions are worse, and the tendency for worker and popular resistance to deepen is much greater. We, the revolutionary left, must prepare to intervene in the struggles to come and try to lead the mass movement in this process.

 

 

Las lecciones en Argentina profundizan la crisis del régimen

Por Damián Quevedo, Convergencia Socialista (sección argentina de la CCRI), 28.10.2025, https://convergenciadecombate.blogspot.com

 

 

 

El pasado 26 de octubre se llevó a cabo la elección de legisladores, diputados y senadores, en Argentina.

 

El resultado es un aparente triunfo del partido del actual presidente Javier Milei y una derrota contundente para el principal partido de oposición patronal, el peronismo.

 

Pero es necesario contextualizar el resultado de la elección, para comprender en profundidad la situación política.

 

El gobierno nacional obtuvo el 40% de los votos emitidos, poco más de nueve millones de votos, el peronismo cosechó alrededor de 8 millones de sufragios,el 34%, el resto se repartió entre partidos provinciales y la izquierda, el FITu y otros partidos que participaron de la contienda electoral.

 

Un aspecto importante de las elecciones es que participó sólo el 66% de los ciudadanos en condiciones de votar (el promedio en elecciones legislativas oscila entre el 75 y 85 %) el sufragio en Argentina es obligatorio y esta elección tuvo el mayor grado de ausentismo desde el fin de la última dictadura, en 1983.

 

La coalición entre el partido de Milei y el de el ex presidente Mauricio Macri, obtuvo 3 millones de votos menos que en la elección presidencial de 2023, en este contexto el balance final que dejaron los comicios, es que más  de 12 millones de personas no votaron.

 

La izquierda en su totalidad, el Frente de izquierda, el nuevo MAS y el partido comunista obtuvo casi 1 millón de votos.

 

El FITu obtuvo más del 9% en la capital y un 5% en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país, fue la mejor elección de la izquierda desde 2003.

 

Las elecciones terminaron mostrando, detrás de un triunfo parcial del gobierno, una profunda crisis del régimen político, ya que el balance final es el debilitamiento de los principales partidos patronales y el rechazo de una gran parte de la población a las elecciones.

 

Hay otro elemento importante para los revolucionarios, es la crisis del peronismo, este partido populista al que pertenece la mayoría de la burocracia sindical, fue durante décadas un muro de contención ante los procesos de  radicalización de la clase obrera en Argentina, fue el equivalente al estalinismo en otras partes del mundo.

 

 

 

La situación y las perspectivas

 

 

 

El gobierno de Milei sufrió antes de las elecciones, grandes derrotas en el parlamento pero también en la calle, la movilización de los trabajadores de la salud y los estudiantes universitarios, junto a los jubilados, puso un freno a las medidas de ajuste del gobierno nacional.

 

La crisis económica persiste, una de las recesiones más graves de las últimas décadas, una crisis de deuda que puede terminar en default, ya que el Estado nacional no tiene ingresos regulares de dólares para cumplir con el FMI y demás acreedores, desde su inicio el gobierno de Milei subsiste con grandes préstamos y salvatajes, como el último swap otorgado por Donald Trump.

 

Argentina no será la excepción en el proceso de rebeliones iniciadas en Oriente y que tienden a expandirse por todo el mundo.

 

En 2017 el gobierno de Mauricio Macri ganó las elecciones legislativas con más del 40% de los votos, unos meses después cuando intentó una reforma regresiva en el sistema de jubilaciones, se enfrentó a una rebelión de la clase obrera que en dos jornadas de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, derrotó la reforma del gobierno.

 

Hoy las condiciones económicas son peores, la tendencia a que se profundice la resistencia obrera y popular es mucho más grande, la izquierda revolucionaria debemos prepararnos para intervenir en las luchas que vendrán y tratar de dirigir al movimiento de masas en ese proceso.