Let us follow their example!
By Ernesto Buenaventura, Convergencia Socialista (Argentinean section of the Revolutionary Communist International Tendency), 19.05.2026, https://convergenciadecombate.blogspot.com
The Bolivian mass movement is leading a political strike, now in its second week, with more than 70 road blockades across the country and fierce clashes with the repressive forces of the Paz Pereyra government, which assumed power just a few months ago.
The protests, which erupted against the increase in prices of basic consumer goods, now demand an end to the austerity measures and the resignation of the president, who, faced with the crisis, is trying to impose an unpopular package of policies, including several privatizations and a regressive agrarian reform that threatens to make thousands of peasants losing their land.
Bolivia's crisis is very similar to that of Argentina, since its economy depends almost exclusively on primary production, particularly gas, whose reserves are dwindling. In this sense, the Evo Morales government had its heyday when it exported large quantities of this resource to neighbouring countries.
The so-called Evonomics (transfers of this differential rent to leverage the economy) transformed this geological advantage into social policy: between 2000 and 2015, Bolivia's GDP multiplied fivefold. It was a model built on gas. The problem is that the gas ran out before the model did. Production peaked in 2014 and entered a sustained decline. (Clarín, May 18)
The populist measures of Evo's MAS party, like those implemented by the "right-wing" governments, did not change the country's semi-colonial character; quite the opposite, in fact. Instead of industrializing it by taking advantage of the dollar inflows from gas exports, they consolidated its dependent status by strengthening primary production.
This policy means more suffering for the poor, which is why it is no coincidence that the Bolivian people have returned to the streets with their combative methods of struggle, showing the way to the rest of the exploited continent. The left must promote solidarity with this powerful rebellion, because if it triumphs, all the Latin American peoples who face the same enemies will triumph.
Por Ernesto Buenaventura, Convergencia Socialista (sección argentina de la CCRI), 19.05.2026
El movimiento de masas boliviano está protagonizando una huelga política, que ya dura varias semanas, con más de 70 cortes de rutas en todo el país y durísimos enfrentamientos con las fuerzas represivas del gobierno de Paz Pereyra, que hace muy pocos meses asumió el poder.
Las protestas, que explotaron contra el aumento de los precios del consumo popular, hoy exigen que caiga el ajuste y se vaya el presidente, quien, ante la crisis, está tratando de imponer un paquetazo antipopular, varias privatizaciones y una reforma agraria regresiva que amenaza con dejar sin tierra a miles de campesinos.
La crisis de Bolivia es muy parecida a la que sufre Argentina, ya que su economía depende casi exclusivamente de la produccion primaria, particularmente del gas, cuyas reservas se están agotando. En ese sentido, el gobierno de Evo Morales tuvo su momento de auge cuando exportaba gran cantidad del recurso a los países vecinos.
Las llamadas Evonomics (transferencias de esa renta diferencial para apalancar la economía) convirtieron esa ventaja geológica en política social: entre 2000 y 2015, el PIB boliviano se multiplicó por cinco. Era un modelo con pies de gas. El problema es que el gas se agotó antes que el modelo. La producción alcanzó su pico en 2014 y entró en declive sostenido.(Clarín, 18 de mayo)
Las medidas populistas del MAS de Evo, al igual que las que implementaron los gobiernos de la “derecha”, no cambiaron el carácter semi colonial del país, sino todo lo contrario, porque, en vez de industrializarlo aprovechando el ingreso de dólares por la exportación de gas, consolidaron su carácter dependiente, mediante la consolidación de la producción primaria.
Esta política significa más sufrimientos para los y las de abajo, por eso no es casual que el pueblo boliviano haya vuelto a las calles con sus combativos métodos de lucha, mostrándole el camino al resto del continente explotado. La izquierda tiene que impulsar la solidaridad con esta poderosa rebelión, porque si triunfa, triunfarán todos los pueblos latinoamericanos que enfrentan a los mismos enemigos.